Los pigmentos esenciales en la paleta de los grandes maestros del barroco

diciembre 27, 2018

Cada periodo de la historia del arte ha sido caracterizado por elementos particulares. En el caso de la pintura, las técnicas de ciertos periodos cayeron en desuso en otros momentos, e incluso fueron olvidadas como ocurrió con la técnica del encausto. Materiales muy utilizados en ciertas épocas fueron reemplazados por otros materiales en otras épocas, como ocurrió con los paneles de madera de los iconos bizantinos que reemplazaron a los frescos.

En este texto hablaremos de los pigmentos que se emplearon en un periodo específico: el barroco. En cada periodo de la historia del arte se han utilizado pigmentos distintos. Dichas variaciones en los pigmentos utilizados responde a cambios muy importantes, no solo de la historia del arte, sino de la historia universal. Las nuevas rutas comerciales, los descubrimientos geográficos y los avances científicos pueden verse claramente reflejados en el colorido de los cuadros de los diversos periodos de la historia del arte.

En este caso nos enfocaremos en mencionar brevemente qué pigmentos y en dónde fueron utilizados durante el barroco.

 

 

El barroco en síntesis

El barroco inició alrededor del año 1600 y culminó a principios del siglo XVIII. Se le relaciona a menudo con la contrarreforma, el absolutismo y el renacimiento católico.

La pintura barroca incluye pinturas de paisajes, bodegones, retratos, cuadros de tipo costumbrista y religioso. Existe una tendencia hacia la creación de obras de gran sentido dramático, y con impresionantes efectos realistas. Se caracteriza por los colores intensos y fuertes contrastes de luz que generan efectos de profundidad, volumen y perspectivas ilusionistas.

Si desean saber más sobre el barroco les recomiendo revisar este otro texto, donde hicimos una síntesis muy general del periodo en cuanto a pintura y pintores.

 

 

Grandes maestros del barroco y pigmentos esenciales empleados por ellos

Caravaggio

Michelangelo Merisi da Caravaggio (nació en 1571, Milán – muere en 1610, Porto Ercole) fue el pintor italiano más famoso e influyente de la pintura barroca. En sus composiciones religiosas se burlaba de los modelos tradicionales clásicos romanos al escoger modelos de la más baja condición social, retratándolos en un estilo realista y naturalista, casi vulgar.

A pesar de que la mayor parte de sus trabajos eran encargos de carácter religioso, representaba a menudo los rasgos viscerales y oscuros basados en las más grandes miserias humanas con la intención de dramatizar la forma más oscura de la realidad y acercase a los creyentes a los ideales sacros. Era sumamente irreverente y muchos lo apreciamos por dicha razón.

 

 

Estilo tenebrista de Caravaggio y técnica del claroscuro

A la característica en la que se aborda el lienzo como un teatro de la realidad sin maquillaje se le conoce como movimiento tenebrista, en el cual fue ampliamente empleada la técnica del claroscuro. Era un rasgo muy común en los cuadros de Caravaggio el resaltado de los rostros de sus personajes principales como resultado de un repentino e intenso haz de luz, como si del escrutinio divino se tratase, dejando el fondo del cuadro en completa oscuridad, claramente ejemplificado en San Jerónimo penitente, 1605.

Para obtener estos efectos utilizó una paleta, a ojos de pintor contemporáneo, bastante simple, compuesta principalmente de colores obtenidos del óxido ferroso (umber, ocre amarillo, ocre rojo), ciertos pigmentos minerales (plomo blanco, plomo-estaño bermellón), verdígris (cardenillo) y carbón negro orgánico.

Aunque sus últimos trabajos en Roma presentaban matices significativamente más oscuros, como el cuadro Madonna di Loreto (1606), en su etapa final se limitó exclusivamente a un estilo casi monocromático, simple, de tonos plateados y terrosos oscuros, con el cual exaltaba la luz tanto como le fuera posible. El destello ocasional de amarillo o rojo casi salta del lienzo en relación a los colores térreos, que eran la base de su pintura.

La obra Martha y Maria Magdalena (1598) es uno de los encargos de tipo religioso realizados a Caravaggio, donde se le pide representar a los personajes sacros como personas comunes y corrientes, viviendo una escena de la vida cotidiana. El análisis de pigmentos en el cuadro reveló la presencia de plomo blanco, azurita, rojo ocre y amarillo ocre.

 

 

Rembrandt

Rembrandt Van Rijn (nació en Leiden 1606, – muere en Amsterdam, 1669) fue uno de los mayores maestros barrocos de la pintura y el grabado durante la Época Dorada Holandesa. Durante este periodo, el comercio que próspero con India, Japón, México y otras regiones de América, trajo consigo diversos materiales, nuevos medios, nuevas avances en la ciencia y el arte que enriquecieron las posibilidades de la pintura, ocasión que Rembrandt aprovechó para realizar grandes avances técnicos en el área.

La obra de Rembrandt se caracteriza por la fusión entre lo espiritual y lo corpóreo, pues tenía amplios conocimientos de iconografía clásica y entre sus mayores logros creativos están sus magistrales autorretratos, sus ilustraciones de escenas bíblicas y sus retratos para personalidades importantes del momento.

Los pigmentos naturales terrosos jugaron un papel importante en la paleta de Rembrandt. Aparecen en su obra varios colores tierra rojo cálido, naranja, amarillo y marrones distintos.

Los pigmentos de tierra son muy estables y por lo mismo son adecuados para mezclarse con otros pigmentos de cualquier tipo. También se secan muy bien en aceite. Al carecer de gran intensidad de color por lo general son translúcidos, y por lo mismo ideales para veladuras. Estos pigmentos se adaptaron al estilo de pintura de Rembrandt y el maestro los utilizó con gran ventaja. Debido en gran medida a la gran estabilidad que tiene este tipo de pigmentos, los cuadros de Rembrandt se han preservado sin cambiar de tonalidad por muchos años.

 

 

Cómo Rembrandt usó pigmentos terrosos en sus pinturas

Cada pintura de Rembrandt contiene algún tipo de pigmento tierra. Se encuentran en fondos, tonalidades de la piel y detalles en vestidos y joyas. Todos los pigmentos tierra se pueden clasificar en ocres, siennas, tierras verdes y umbers (sombras).

Los ocres vienen en colores amarillo, naranja, marrón y rojo. Ellos son los más opacos de todos los pigmentos terrosos y también unos de los que se beben más aceite al preparar él óleo. De hecho es común que en las áreas donde utilicemos estos pigmentos los cuadros sequen más rápido y se vean menos lustrosos, por lo que se deben utilizar barnices finales para emparejar el brillo.

Rembrandt empleó diversas tonalidades de ocres, así como mezclas con otros pigmentos. Por ejemplo, en Mujer bañándose en un arroyo (1654), se utilizaron ocres puros opacos rojo, naranja y amarillo para resaltar los detalles. En el Retrato de Hendrickje Stoffels (1654), su última compañera, Rembrandt usaba ocre puro en el brazo de la silla.

Cuando se requería un color más fuerte y vibrante, el artista mezclaba ocres con fuertes lacas rojas. Estas mezclas se pueden ver en el mantel del Retrato de Hendrickje Stoffels, en la correa de estribo en Retrato de Frederik Rihel a caballo (1663), y también en el Festín de Baltasar (1635).

Los colores oscuros varían en sus obras de marrón oscuro a casi negro. En general, las pinturas de sombras (umbers) son transparentes y de secado rápido. Rembrandt usó a menudo este pigmento de secado rápido para hacer una imprimatura marrón delgada sobre fondos de tiza. Otros pigmentos que también utilizó Rembrandt fueron grana cochinilla como pigmento carmín, y azurita como pigmento azul.

El uso de los verdes en la pintura de Rembrandt por lo general no proviene de tierras verdes sino de ocres dorados mezclados con negro y vueltos verdaquios. La realidad es que Rembrandt, al igual que otros grandes, no utilizaba una paleta de colores muy amplia (en cuanto a pigmentos), sino que se valía de su gran dominio del color para generar diversos matices realizando mezclas.

 

Full title: Portrait of Hendrickje Stoffels
Artist: Rembrandt
Date made: probably 1654-6
Source: http://www.nationalgalleryimages.co.uk/
Contact: picture.library@nationalgallery.co.uk
Copyright © The National Gallery, London

 

Velázquez

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, conocido comúnmente como Diego Velázquez (nació en Sevilla, 1599 – muere en Madrid, 1660), fue uno de los más grandes exponentes de la pintura barroca española. Aunque fue profundamente influenciado por Carvaggio, Velázquez poseía un estilo pictórico muy original, caracterizado tanto por el naturalismo como por el tenebrismo. Fue ampliamente reconocido por su famosa técnica de pintura alla prima, en la que pintaba directamente sobre el lienzo de forma suelta y precisa, con amplios detalles realistas.

Su genialidad le permitía crear grandes obras maestras a partir de sólo cinco o seis pigmentos. Uno de los secretos de su gracia y estilo al pintar consistía en el empleo de pigmentos de alta calidad mezclados con aceites preparados y depurados por él mismo. Esta refinada técnica es responsable del mantenimiento de los colores y transparencia de sus obras a pesar del paso del tiempo. Por lo mismo sus cuadros poseen hasta la fecha un colorido y una vivacidad que la obra de ningún otro pintor renacentista posee.

Velázquez realizó diversas investigaciones a lo largo de su carrera con la intención de conseguir mezclas para obtener una pintura cada vez más manejable, estable y más fluida, pero sin sacrificar el color que sus creaciones requerían. Para la aplicación de sus mezclas sobre el lienzo utilizó un aglutinante proteico, (grasas animales, colas, yemas de huevos) y aceite para diluir los pigmentos cuya proporción dependía del tipo de transparencias que deseaba lograr. Así, usó mezclas con mayor densidad de aceite para las capas de imágenes opacas o en primer plano y aplicaciones más diluidas para paisajes, fondos o transparencias de capas superpuestas.

 

Velázquez – El Triunfo de Baco o Los Borrachos (Museo del Prado, 1628-29)

 

Primeros años de Velázquez en Sevilla y Madrid.

Pasó sus primeros años como aprendiz en Sevilla y a los los 23 años de edad (1622), viajó a Madrid, donde fue elegido como pintor de cámara del monarca Felipe IV, la mención más alta para un pintor de la corte. Este importante cargo consistía en pintar retratos familiares e individuales del rey, así como otras obras para decorar las mansiones reales.

Tras su establecimiento en Madrid realizó su obra maestra El triunfo de Baco (1629), mejor conocida como Los borrachos. En él representa la antigüedad clásica griega en colores típicos de su etapa juvenil sevillana modelada con un empaste bastante denso. Sin embargo, el agregado del paisaje de fondo y la intensa luminosidad del cuerpo desnudo del Dios Baco muestran una evolución en su técnica.

En esta primera etapa emplea una preparación de uso común entre los pintores de la corte conocida como greda o tierra de Esquivias. Frecuentemente bajo la capa de greda se colocaba una capa de preparación blanca, sobre la cual se colocaba la capa rojiza de tierra de Esquivias como imprimación. Así podemos apreciarlo en El retrato de Pacheco (1622) o en los primeros retratos realizados de Felipe IV y su hermano, el infante Don Carlos (1623 – 1627). Esta capa es apreciable bajo la pintura en algunas áreas, como una entonación del color adicional.

En otras ocasiones una capa blanca se superpone sobre una base rojiza obscura. Esta variación la podemos apreciar fácilmente en el retrato de doña María de Austria (1630), en la que la capa blanca ocupa toda la obra, o La Sibila (1648), donde la capa blanca sólo se aprecia en la zona del rostro y la cabeza, iluminándolas. El método de preparación de la base es parecido en Vistas de la Villa Medici (1630) una capa blanca sobre tierra de Sevilla.

 

 

La Sibila (1648)

 

Viajes a Italia y nuevas técnicas.

A mediados de 1629, Velázquez obtuvo licencia del rey Felipe IV para completar sus estudios en Italia. En este periodo, el pintor realizó La Fragua de Vulcano y La Túnica de José, ambas en el año de 1630, a manera de experimentación con las técnicas italianas recién adquiridas. La Túnica de José es una obra con nuevos experimentos en cuanto a telas, fondos y el empleo de algunos pigmentos, como el amarillo de Nápoles en sus versiones clara y oscura que raramente usó en el resto de sus pinturas.

La nueva temporada del pintor en Italia se caracteriza por el abandono progresivo del estilo tenebrista, empleando la calcita mezclada con esmalte para crear transiciones más suaves hacia los fondos, creando obras más equilibradas en lo que perspectiva, armonía del color y fondos se refiere. La mayor parte de los cambios que realizó en su forma de pintar y sus técnicas se deben a su contacto con Rubens, quien lo marcó profundamente.

Velázquez también emplea el blanco de plomo mezclado con pigmentos como el lapislázuli azul, que le sirven para obtener las transparencias agrisadas utilizadas en los fondos típicos de La Fragua de Vulcano y La Túnica de José. Probablemente Velazquez sea el único pintor que se atrevió a utilizar el lapislázuli para hacer grises; ser el consentido del rey tenía sus ventajas. Por lo general el lapislázuli era empleado en fondos planos y cielos como veladura superior, mas casi nunca se mezclaba con otros colores. Se prefería mantenerle tan puro como fuera posible.

Esta técnica es muy evidente en los paisajes de fondo de La Rendición de Breda (1634) y de San Antonio Abad y San Pablo Ermitaño (1634), en los retratos de los cazadores reales, y en los fondos neutros del Cristo crucificado (1632). Igualmente es determinante su empleo para obtener ciertas tonalidades en los vestidos de sus modelos, como por ejemplo los rojos translúcidos del traje de Don Juan de Austria (1632) o el verde agua en cuello y mangas del Bufón Calabazas (1637).

A partir de entonces, su estilo se hizo más abocetado, esquemático y simple, adquiriendo un dominio sorprendente de la luz. Debido a que el artista estaba en la cúspide de su fama y de su técnica, durante su segundo viaje a Italia, el papa accedió a posar para ser retratado en uno de los cuadros con más capas de pintura y empastado por Velázquez, el Retrato del papa Inocencio X (1650), obra en la que vuelve a emplear una imprimación terrosa. Durante este período realizó sus dos últimas obras maestras: Las meninas (1656) y Las hilanderas (1657).

 

Sitio de Breda (1625)

Hasta aquí este texto respecto a los pigmentos utilizados por algunos de los grandes maestros del barroco y en que los emplearon.

 

Los mejores colores (pigmentos) para el medio de acuarela

diciembre 14, 2018

Por sus características algunos pigmentos trabajan mejor con ciertos medios de pintura. Esto es particularmente cierto y visible en el caso de la acuarela, la cual por tener un pegamento muy ligero (la goma arábiga), permite a los distintos tipos de pigmento actuar libremente según sus cualidades.

Esto en ocasiones nos da gratas sorpresas y en otras produce resultados que no deseamos (y que nos gustaría fueran diferentes). Si bien no necesariamente hay “malos” pigmentos para acuarela, es bueno saber que esperar de distintos pigmentos al trabajarlos en este medio.

En este texto analizaremos brevemente el comportamiento de distintos pigmentos en relación al medio de la acuarela, con la finalidad de que sepan qué esperar de algunos de ellos y sobre todo, cómo investigar más si les interesa.

 

John Singer Sargent (American, 1856-1925). Gourds, 1908. Opaque and translucent watercolor with graphite underdrawing, 14 x 22 in. (35.6 x 55.9 cm). Brooklyn Museum, Purchased by Special Subscription, 09.822

 

Conocer los colores antes de pensar en pigmentos

Si bien es importante conocer como reaccionan distintos pigmentos con la acuarela, antes que nada es importante conocer nuestros colores. Por lo tanto, si son principiantes, les recomiendo que aparte de leer este artículo, revisen los enlaces que menciono a continuación. Con ellos se darán una mejor idea de lo básico para controlar sus colores.

Consejos para mezclar colores de forma precisa

Consejos para mezclar grises, medios tonos y sombras de forma precisa

 

En primer lugar, recomendamos hacer una paleta restringida para conocer perfectamente a esos compañeros fundamentales en la acuarela que son los colores. Una vez más entendidos con las cualidades de los colores y como lograr distintas mezclas, siempre podremos aumentar nuestra paleta y comenzar a experimentar no solo con mezclas de colores sino también de pigmentos. De ellos es de lo que trata este texto.

 

John Singer Sargent (American, 1856-1925). Boboli (1907). Impressionism. Landscape with pencil, watercolor. Brooklyn Museum, New York City, NY. 46 x 29.1cm /John Singer Sargent (American, 1856-1925). Statue of Daphne (1910). Impressionism. Cityscape with pencil, watercolor. Brooklyn Museum, New York City, NY. 52.7 x 40.15cm

 

Mezclar pigmentos y no sólo colores

Cuando digo esto, lo hago con la intención de recalcar que en pintura conocer el circulo cromático a detalle y como se combinan los colores, no es lo único que importa. Puesto que cada color tiene cualidades químicas distintas debido a él o los pigmentos que se utilizan para lograr dicho color, es importante también conocer aunque sean mínimo, las cualidades de los pigmentos que utilizamos. Así, podremos predecir sus resultados o realmente experimentar.

Hay mezclas que simplemente no terminan nunca de combinarse de manera homogénea. En ciertas ocasiones puede ser deseable y en otras no. Particularmente en el caso de la acuarela, por el medio que en ella se utiliza, esta circunstancia es claramente visible.

En el siguiente texto se habla más al respecto de las diferencias entre pigmentos, si aún no lo han leído y desconocen este aspecto de la pintura quizá les interesa leerlo.

Mezclar colores y pigmentos.

 

John Singer Sargent (American, 1856-1925). La Biancheria (1910). Impressionism. Genre painting with watercolor. 40.32 x 52.71 cm

 

Escoger colores para acuarela

Normalmente suele ocurrir que cuando nos gusta la obra de un determinado maestro, creemos que teniendo o usando sus mismos colores, podremos pintar como él o conseguir esos efectos cromáticos que tanto nos gustan de sus obras.

Muchos no solo buscamos los colores que utiliza, sino incluso la “marca” que los comercializa para que sean “exactos” (sin embargo, si buscan por marcas, deben considerar que probablemente la paleta que utilizó el pintor al que desean copiar, no es actual. Los materiales han sido producidos con variantes en distintas épocas). Por lo tanto, en ocasiones, nos conviene más buscar por pigmento y por medio.

Debemos saber que cada color está formado por una serie de partículas microscópicas (pigmento), mezcladas con un vehículo (medio), que hacen que la pintura se pueda aplicar con un pincel. Esto no siempre es tan simple, ya que muchas veces el color no es solo un pigmento, sino una mezcla de ellos para elaborar un determinado tono o matiz.

 

John Singer Sargent (American, 1856-1925). The Garden Wall (1910). Impressionism. Genre painting with watercolor on paper. Museum of fine Arts (MFA), Boston, MA. 40 x 52.7cm

 

Los colores de las pinturas convencionales

Las marcas comerciales nos ofrecen un amplio abanico de color con nombres más o menos adecuados a lo que realmente viene en el tubo o pastilla. Lo mejor es usar el nombre genérico del pigmento que lleva ese color en concreto. Los pigmentos tienen una denominación genérica compuesta por dos o más letras y un números. La primera letra es la P (pigmento) y la segunda y tercera (si la hay), designa al grupo que pertenece cada uno (B es azul, R es rojo, Y es amarillo, Br es marrón, O es naranja, Bk es negro, W es blanco, etc.). Por ejemplo, el azul ultramar es PB29, esto nos indica que está compuesto de un solo pigmento: azul ultramar; independientemente que su marca comercial sea Smincke, Winsor & Newton, Sennelier, Maimeri, etc.

La primera recomendación sería que al comprar colores, se elija en lo posible, colores con un solo pigmento en su composición. Por ejemplo, el Verde Oliva de Winsor, es una mezcla de PY42 y PG7 y de un óxido de hierro sintético (ocre). Si ya tenemos de forma individual estos dos colores en nuestra paleta, podemos mezclarlos sin ningún problema y de esta forma predecir mejor su comportamiento.

 

John Singer Sargent (American, 1856-1925). Villa de Marlia. A Fountain (1910). Impressionism. Landscape with pencil, watercolor on paper. Museum of Fine Arts (MFA), Boston, MA. 40 x 53.03 cm

 

Los colores hechos a partir de mezclas

Cuando compramos colores que fueron hechos con mezclas, es un poco más difícil predecir cómo se van a comportar tanto al ser mezclados, como en el lienzo.

Es poco común que al comprar un color de acuarela, esté hecho con más de un color y al ser activado, se comporte de manera no homogénea.

Si ello ocurre, quiere decir dos cosas, que sus colores son de muy baja calidad, o que los productores quisieron sacar provecho de las distintas cualidades de los pigmentos utilizados en la mezcla. Esto último, es algo que se usa a menudo en acuarelas que producen efectos.

Sin embargo, hay un elemento que no siempre es deseable en los colores hechos con mezclas. A veces, para que las mezclas se homogeneicen, se emplean materiales conocidos como rellenadores o cargas.

Las cargas por un lado, quitan poder de tinción a los colores y por otro, los vuelven ligeramente menos vibrantes y profundos en caso de que sean colores oscuros.

Por otro lado, dentro de los colores de un solo pigmento, sería recomendable optar por aquel que sus cualidades de estabilidad, coloración, comportamiento en mezcla y permanencia a la luz, sean los más adecuados.

 

John Singer Sargent (American, 1856-1925). Boboli Gardens (1907). Impressionism. Cityscape with pencil, watercolor on paper. Brooklyn Museum, New York City, NY. 24.5 x 35.6 cm

 

Los pigmentos

Un pigmento del latín pigmentum, es un material que cambia el color de la luz que refleja o transmite como resultado de la absorción selectiva de la luz, según su longitud de onda (que es el parámetro determinante del color). Los pigmentos son utilizados para teñir pintura, tinta, plástico, textiles, cosméticos, alimentos y otros productos. La mayoría de los pigmentos utilizados en la manufactura y en las artes visuales son colorantes secos, usualmente en forma de polvo fino.

Si tenemos pigmentos distintos, al mezclarlos con diferentes medios obtendremos también diferentes consistencias.

Pongamos por ejemplo la pintura al óleo. Estamos acostumbrados a sacar pintura de un tubo de óleo y esperar un tipo de consistencia específica. Queremos ver pintura espesa que no escurre en una paleta y que conserva su forma, incluso tras ser aplicada, secándose a su vez, bastante pronto. Mucha gente espera abrir un tubo de óleo y que al aplicar la pintura sobre un lienzo, aparecerá como por arte de magia una pincelada tipo Van Gogh. Esto ha causado que muchas empresas de pinturas se hayan enfocado en producir un tipo de óleos que posea ese tipo de apariencia. El problema es que para lograr esto, hay que hacer algunos agregados a las pinturas con el fin de igualar la consistencia de pigmentos que originalmente no tendrían ese comportamiento esperado.

Diferentes pigmentos provienen de fuentes diferentes. Algunos son óxidos de metales, otros tierra, otros pigmentos orgánicos, etc. Esto implica que no todos se van a comportar de la misma manera al ser mezclados con aceite de linaza. El blanco de titanio, por ejemplo, es un pigmento blanco muy pesado y con absorción nula que tiende a escurrir de los lienzos si se usa empastado. Distintas marcas de materiales emplean cargas para darle a este tipo de pigmentos (con comportamiento distinto al que la mayoría de los compradores espera ver) un carácter más reconocible y fácil de manejar. Para esto se usan también las cargas, para ajustar la consistencia de las pinturas.

John Singer Sargent (American, Impressionism, 1856–1925): Palms, 1917. Watercolor, graphite on paper, 40 x 55.6 cm. Worcester Art Museum, Worcester, Massachusetts, USA.

 

Los pigmentos y la acuarela

En la acuarela ocurre algo similar a lo que ocurre con el óleo. Muchas personas esperan que al emplear sus acuarelas, ellas rápidamente se disuelvan en agua y entinten de manera uniforme el papel.

Para lograrlo, los productores de acuarela han tenido que recurrir a ciertos pigmentos y medios que no necesariamente son los más estables a largo plazo ni los más versátiles, pero que permiten los resultados que el grueso de las personas esperan ver.

Esto es característico en los materiales producidos por las grandes empresas, quienes aún con sus materiales profesionales, tienen que apelar a las necesidades de un publico muy amplio y no especializado.

Si bien esto no necesariamente es negativo (dependiendo de nuestros objetivos al seleccionar y utilizar acuarelas), si reduce nuestras posibilidades.

 

John Singer Sargent (American, 1856-1925). The Tramp (1904). Realism. Portrait with pencil, watercolor on paper. Brooklyn Museum, New York City, NY.

 

Los tipos de pigmentos en la acuarela

La realidad es que cada tipo de pigmento se comporta de manera diferente en relación a su composición química y las características que derivan de la misma.

La acuarela es la que depende más que ningún otro medio de las características de los pigmentos usados. Puesto que se trata, en esencia, de una técnica de coloreado, todo gira en torno a las propiedades de los pigmentos: su capacidad para producir una mezcla uniforme o con textura; su opacidad o transparencia; la viveza y resistencia de su color, etc.

La técnica de acuarela se aplica diluyendo en agua el pigmento aglutinado con una goma suave. Como la arábiga, la transparencia de los colores depende de la cantidad de agua que sea incorporada a la goma y también a la tonalidad que sea requerida por el pintor. Ésta técnica muchas veces no utiliza color blanco, ya que éste se obtiene por transparencia con el papel blanco del fondo. El objetivo de la acuarela es transparentar los colores con agua y quizá hasta permitir ver el fondo del papel que actúa como otro tono.

La acuarela se pinta utilizando pigmento fino o tinta mezclada con goma arábiga para darle cuerpo, y glicerina o miel para darle viscosidad y unir el colorante a la superficie.

Toda acuarela palidece si se expone al sol. Los colores permanecen más, si se toma en cuenta la calidad que tienen los pigmentos que utilizamos. Es posible encontrar los colores en tubos o pastillas, la diferencia entre ambos tipos de acuarela sólo es la conveniencia que una presentación puede tener sobre otra, según la circunstancia en que las utilizamos.

Sin embargo, en las dos formas se aprecian las diferencias entre pigmentos, por ejemplo, con el azul de manganeso se obtiene una granulación y con el azul fhthalo, dicha granulación no ocurre.

A continuación mencionaremos brevemente las cualidades de distintos tipos de pigmentos al ser utilizados en acuarela.

 

Pigmentos delgados

Como algunas lacas, carmines, alizarinas, quinacridonasphthalocyaninas y muchos otros, se volverán más cubrientes y menos vibrantes al agregárseles las cargas que se emplean para espesar las pinturas de calidad media antes de ser entubadas. Las cargas forzosamente les darán cierto carácter opaco a los colores que, como tales, homogeneizarán la apariencia tonal de nuestras pinturas, cosa que a veces es completamente indeseable al reducir y preestablecer nuestra paleta de posibilidades.

Estos pigmentos tienen un alto poder de tinción cuando se emplean por si mismos (sin cargas) y ofrecen amplias posibilidades tonales. Uno solo de estos pigmentos puede producir desde una tonalidad profunda y oscura hasta una tonalidad luminosa y clara, solo disminuyendo o agregando pigmento o agua.

 

 

Pigmentos granulares

Por lo general, estos se extraen de minerales, por lo que no importa cuánto se pulvericen, aún se ven depósitos pequeños en las ranuras de papel. Este efecto puede ser desagradable para muchos y para otros deseable. Dan un acabado limpio y suave. Tienes que experimentar y ver qué funciona mejor para ti.

A la vez, este tipo de pigmentos son los más estables a la luz, algunos de ellos son virtualmente eternos y, para aquellos interesados en pintar con los medios de los grandes maestros, en varios casos son colores que fueron utilizados por ellos. En lo personal son los colores para acuarela que más me gustan, son bastante expresivos y tienen mucho carácter.

 

 

Pigmentos mixtos

Aunque los pigmentos mixtos pierden inevitablemente algo de intensidad cromática o su viveza, existen numerosas razones por las que todavía se opta por utilizarlos en las formulaciones. En algunos casos se puede lograr un nivel de permanencia superior con una alternativa de un pigmento único; por ejemplo, el Carmesí de alizarina permanente y el Verde de Hooker. En otros, es preciso mezclar varios pigmentos para conseguir una formulación determinada como ocurre con el Oro de quinacridona, cuyo pigmento ya no está disponible.

También se hacen mezclas para sustituir pigmentos caros y volver tonalidades similares del color, accesibles a un mayor publico.

 

 

La proporción de agua y pigmento

La proporción de agua y pigmento no solo es uno de los principales problemas con el que se encuentra el aficionado a la acuarela, sino todo un dilema aún conociendo la técnica necesaria para llegar a dominarla. Unas veces por exceso, otras por defecto, el caso es que resulta casi imposible conseguir lo que queremos y donde queremos por no encontrar o no saber dominar la proporción de agua y de pigmento que debemos utilizar cuando pintamos nuestras acuarelas.

Si este tema resuena con su experiencia al trabajar con acuarelas, quizá el problema no sea solo la cantidad de agua, si no los pigmentos que emplean.

Algunos pigmentos por ser más tintantes que otros, nos es más difícil de “controlar” sobre todo al querer hacer cosas muy sutiles con ellos.

El caso del phthalo es particularmente complicado, a veces irrisoriamente complicado. Este pigmento tiene la cualidad de adherirse a las cerdas de los pinceles y continuar pintando de azul o verde, aún después de haber limpiado a conciencia el pincel.

Así mismo, si el pincel con el que se ha empleado phthalo se utiliza semi seco y se talla contra el papel, nos encontraremos con el color phthalo intensificado. Ello puede ser indeseable al trabajar con mezclas de colores que se han hecho con phthalo, puesto que entre más tallemos el pincel, nuestro color más cambiara. Si es que la experimentación les apetece, también puede ser algo deseable.