Conoce 10 obras de Escher y su vida

26 octubre, 2020
Memo Alfaro

En esta publicación acerca de la vida y obras de Escher, podremos conocer más a fondo quién fue en realidad Maurits Cornelis Escher (mejor conocido como M. C. Escher) y comprender mejor tanto su obra -que sigue resultando fascinante para muchos por su nivel de detalle, intrincados patrones, realidades imposibles y teselados matemáticos- como su personalidad.

Escher fue un artista que alcanzó la fama sin demasiadas ganas, por lo cual nunca se dejó cegar por esta, y prefirió concentrarse en su obra hasta sus últimos días. Como muchos otros grandes artistas, su trabajo se vio influenciada por todo tipo de sucesos y experiencias a lo largo de su carrera, algunos de los cuales fueron esenciales en su evolución y para sus aportes, que no sólo podemos encontrar presentes en el campo de las artes sino en otros tales como el de las matemáticas.

Te invitamos a conocer su biografía y su trabajo. Es un personaje tan interesante como su arte.

Escher desde el principio

Maurits Cornelis Escher nació el 17 de junio de 1898 en Leeuwarden, Friesland, Holanda. (La casa donde nació es hoy día parte del Princessehof Ceramic Museum.)

La vida y obras de Escher

Fue el hijo más joven de un ingeniero civil, George Arnold Escher y de su segunda esposa, Sara Gleichman. La familia se mudó en 1903 a Arnhem, donde “Mauk” (como lo llamaban sus familiares y amigos) estudió la escuela primaria y secundaria hasta 1918. Se trataba de un niño frágil y enfermizo que ingresó a una escuela especial desde los 7 años de edad.

De hecho, aunque sus habilidades para dibujar eran excelentes, sus calificaciones en general dejaban bastante que desear. También tomó clases de carpintería y lecciones de piano hasta los 13 años.

En 1918, ingresó al Colegio Técnico de Delft y de 1919 a 1922 asistió a la Escuela de Arquitectura y Artes Decorativas de Haarlem, donde también aprendió dibujo y a grabar en madera para crear xilografías.

Se dice que a regañadientas estudió arquitectura, pero que al poco tiempo lo dejó (parecía que incluso una persistente infección de la piel se negaba a dejarlo en paz en tal carrera) y se cambió a artes decorativas, estudiando así bajo la tutela del artista gráfico Samuel Jessurun de Mesquita.

Las Obras de Escher

Las obras de Escher las podemos distinguir en diferentes periodos. Durante su vida, realizó unas 448 litografías, xilografías y grabados en madera. También llegó a realizar más de 2000 dibujos y bocetos.

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - El padre de Escher, 1916. Corte de linóleo sobre papel en púrpura.

De todas estas obras, a su vez, varias llegaron a ser reproducidas cientos de veces (o hasta miles, si hablamos de aquellas que permitió hacerse muy famosas). Además de sus trabajos como artista gráfico, ilustró libros, diseñó tapetes y notas de banco, estampas, murales, paneles con la técnica de intarsia/taracea, etc.

1922 Fue un año muy importante para su proceso creativo. Un año viajero, en el que tuvo la oportunidad de conocer Italia, donde visitó Florencia, San Gimignano, Volterra, Siena, y Ravello. También viajó a España, y ahí conoció Madrid, Toledo y Granada. Ambos países dejaron una huella palpable en él.

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Seated female nude, woodcut. 1920-1921.

En 1923 Regresa a Italia para vivir ahí, en Roma, lugar donde conoce a Jetta Umiker, una chica de Suiza que al igual que él se sentía muy atraída por Italia  y con quien habría de casarse en 1924. Tuvieron 3 hijos: Giorgio, Arthur y Jan.

Desde 1926 y hasta 1935, Escher viajó aún más por Italia. Viterbo, Abruzzi, Corsica, Calabria, la costa Amalfi, Gargano y Sicilia. Es por esto que las ciudades y los paisajes de la campiña italiana tuvieron un lugar importante en su obra. De hecho, a esta fase de las obras de Escher se le conoció como “El periodo italiano”.

Castrovalva, 1930

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Castrovalva, 1930.

Esta imagen es parte del cuerpo de trabajo que Escher produjo en Italia de 1923 a 1935. En estas creaciones, Escher exploró representaciones de paisajes, ciudades y edificios que se encontró en sus extensivos viajes alrededor del país. Como mucho de sus trabajos italianos, este es una representación detallada y precisa que, no obstante su realismo, conserva un aire de fantasia.

Castrovalva también demuestra el interés de Escher por las relaciones espaciales y sus intentos por capturar la tridimensionalidad en papel.

El trabajo engloba un amplio campo de visión desde lo alto hasta lo bajo y desde lo cercano hasta lo lejano, esto le da a la obra múltiples puntos de enfoque, desde las plantas cuidadosamente logradas y los puros lados de los edificios, hasta las distantes montañas silueteadas al final del valle.

La vida y obras de Escher
Revestimiento de las paredes en Alhambra que inspiró a Escher

La campiña Italiana lo dejó impresionado definitivamente y en Granada, la arquitectura “morisca” (término derivado de la palabra “moro”, que hace alusión a la arquitectura islámica), presente en todo su esplendor en el palacio-fortaleza del siglo XIV conocido como “Alhambra”, lo fascinó con sus intrincados diseños decorativos basados en simetrías geométricas, llenos de patrones repetitivos entrelazados, que igualmente se encontraban en coloridas losas o esculpidos directamente en las paredes y techos.

Esto literalmente disparó el interés de Escher en las matemáticas de la teselación y se convirtió en una fuerte influencia para él. Tan fuerte fue el impacto, que llegaría a formar parte de la identidad misma de las obras de Escher.

Llama de vela, 1931

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Llama de vela (vela a punto de consumirse). 1931.

Este fue un trabajo que significó el primer pequeño estímulo económico que recibiría Escher para seguir adelante con su carrera artística, en la cual ya se podía ver un gran interés por el grabado (técnica que utilizaría también constantemente al representar su adorado paisaje italiano en estampas).

Se trata de un emblema moral, del estilo de la tradición europea de los siglos XVI y XVII, mismo que Escher desarrolló junto con otros 23 emblemas para el reconocido historiador de arte G. J. Hoogewerff, quien admiraba el trabajo de Escher aunque este aún no era muy conocido en el rubro que digamos.

Hoogewerff le propuso a Escher trabajar con él en la creación de un libro de emblemas, donde él se encargaría del mensaje escrito y la parte artística correría a cargo de las obras de Escher y sus grabados en madera.

Mano con esfera reflejante, 1935

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Hand with Reflecting Sphere (aka "Self-Portrait in Spherical Mirror"), litografía. 1935.

Una de las últimas pinturas de su periodo italiano. Esta litografía muestra a Escher sentado en su estudio en Roma,  reflejado en una esfera que sostiene con una de sus manos. La luz de la ventana al final de la habitación permite apreciar los muebles detrás de Escher y produce una sombra a través de su rostro, creando profundidad en el retrato. Se puede apreciar también otros de sus trabajos en las paredes del estudio.

Este es un trabajo representativo de su creciente fascinación con las ilusiones visuales, los reflejos y las auto referencias perceptuales. El fondo plano de esta obra enfoca la atención en el reflejo en sí, pero también provoca que el espectador se cuestione acerca de la  precisión de la representación, ya que la mano y la esfera parecieran existir en una suerte de vacío donde sólo el reflejo es real.

Este enigma es enfatizado aún más por el hecho de que Escher observa directamente hacia afuera de la imagen, en vez de representarse dibujándola. Se dice que el que su rostro aparezca directamente al centro de la esfera indica su maestría sobre la ilusión.

A propósito de la mano con la que Escher sostiene la esfera, al igual que muchos de sus famosos predecesores en el campo de las artes – Miguel Angel, Leonardo da Vinci, Dürer y Holbein por mencionar algunos– Escher era zurdo.

Día y noche, 1937

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Day and Night, 1937.

Esta fue probablemente la impresión más popular entre las obras de Escher, de la que hizo unas 650 copias durante su vida. En ella podemos ver una parvada de pájaros volando en direcciones opuestas sobre un paisaje rural. El pueblo se refleja de manera precisa en ambos lados de la imagen pero se representa de día en la izquierda y de noche en la derecha.

Los cuadrados de los campos experimentan una metamorfosis en aves que entonces se teselan unas con otras a través de la parte superior de la imagen, utilizando los espacios entre los animales para permitir la transición. Es una composición compleja que nos muestra la unión entre cielo y tierra, día y noche, y de diferentes seres vivos entre sí.

La naturaleza regular del tablero de damas de los campos se puede entender como una referencia al arte Holandés del siglo XVII, donde la perspectiva dramática y los pisos en blanco y negro eran características frecuentes.

Las aves forman parte de un canon mayor en las obras de Escher, donde los animales son ya sea teselados a través de toda la imagen (Escher llamó a esto su “división regular del plano”) o un animal se convierte en otro a través del uso de diseños que se entrelazan y del espacio negativo.

Metamorfosis II, 1940

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Metamorfosis II, 1934. (ve la imagen en su formato original aquí. puede tardar en cargar).

Esta es una de las obras de Escher más ejemplares y fue creada entre Noviembre de 1939 y Marzo de 1940. Es poseedora de un formato bastante peculiar: mide 19.2 cm de alto por 385.5 cm de largo. Para su impresión se utilizaron 20 bloques en 3 hojas combinadas.

Como en Metamorfosis I, el concepto de esta obra de Escher es la transformación de una imagen en un patrón teselado, y entonces alterar poco a poco ese patrón para convertirlo eventualmente en una nueva imagen.

El proceso ocurre de izquierda a derecha, con la palabra holandesa para metamorfosis, “metamorphose” en un rectángulo negro, seguida de varios otrs rectángulos más pequeños que empiezan a formar una suerte de patron de cuadrícula. Esta cuadrícula se convierte entonces en un patrón de cuadrados en blanco y negro, que se transforma a su vez en teselaciones de reptiles, una colmena, insectos, peces, aves y en un patrón de bloques en tercera dimensión con la parte superior en rojo.

A continuación, estos bloques se transforman en la arquitectura del pueblo costero de Atrani, en la Costa de Amalfi. En esta imagen, Atrani está unida por un puente a una torre en el agua, donde el agua se transforma en un tablero de ajedrez. El tablero de ajedrez nos lleva a una pared cuadriculada que a su vez regresa a la palabra “metamorphose”.

Reptiles, 1943

reptiles
M.C. Escher - Reptiles, litografía. 1943.

En “Reptiles” podemos ver un escritorio sobre el cual se encuentra un dibujo de un patrón teselado de reptiles y exágonos en 2 dimensiones (otra más de sus famosas representaciones de la ”división regular del plano”).

Sin embargo, los reptiles al borde del dibujo emergen hacia una realidad en tercera dimensión. Cobran vida y parece que se arrastran sobre una serie de objetos simbólicos: un libro sobre naturaleza, el triángulo de un geómetra, un dodecaedro tridimensional, un tazón de pewter que contiene una caja de cerillos y una caja de cigarrillos.

En el escritorio también tenemos otros objetos, como una pequeña maceta con un cactus y una yuca, un envase de cerámica con un corcho junto a un vaso de líquido, un pequeño libro con la leyenda JOB -que aquí no tiene nada que ver con la biblia, sino que se trataba de una famosa marca de papel para enrollar cigarro- y un cuadernillo de notas abierto.

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Manos Dibujando, 1948

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Drawing Hands, litografía. 1948.

En 1948, vió la luz otra de las famosas obras de Escher, “Manos dibujando”. Probablemente es una de las imágenes más compartidas en internet. En esta obra nos encontramos con dos manos, cada una dibujando a la otra con un lápiz.

Es una clara representación de una de las continuas fascinaciones de Escher: el contraste entre lo llano de las dos dimensiones que podía crear. En “Manos dibujando”,el espacio y el plano liso coexisten, cada uno surgiendo y regresando al otro, obra de la magia de la ilusión artística, manifestada, en esta ocasión, a través de Escher. Al respecto de esto, podemos citar un ensayo de Escher:

“El artista aún tiene el sentimiento de que mover su lápiz sobre el papel es un tipo de arte mágico. No es él quien determina sus forma; parece más bien que la estúpida forma plana en la que trabaja con esmero tiene su propia voluntad (o falta de esta), que es esta forma la que decide o dificulta el movimiento de la mano que dibuja, como si el artista fuera un médium espiritista.”

Relatividad, 1953

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Relativity, litografía. 1953.

Aquí se retrata un espacio interior que consiste de múltiples escaleras, las cuales llevan a muchas direcciones y que se abren hacia diferentes espacios exteriores llenos de luz. La relatividad es una parte importante de la serie “Construcciones imposibles” de Escher. Sobre estos trabajos, Escher afirmó “No puedo dejar de jugar con certezas irrefutables y de burlarme de la gravedad”.

La obra puede ser vista desde numerosas perspectivas y desde cada una de estas el entorno arquitectónico tiene sentido. All permitir que la orientación del espectador cambie dependiendo del punto de vista que se siga, las escenas están abiertas a un ciclo continuo de interpretación.

La naturaleza confusa de su composición se resalta aún más con  el alto contraste de luz y sombra y con la inclusión de estas figuras como maniquíes que mantienen tareas normales en el escenario anormal alrededor de ellos. Dichas figuras pueden ser interpretadas, desde cierto punto de vista filosófico, como cohabitando diferentes planos de existencia, a lo que la obra en sí invitaría a cuestionar la naturaleza de la realidad.

Ascendiendo y descendiendo, 1960

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Ascending and Descending, litografía. 1960.

Ascendiendo y descendiendo es una de las obras de Escher más famosas y otro de los ejemplos de su serie construcciones imposible”. Este trabajo está a su vez inspirado en las geometrías proyectiva y no-Euclídea y en las perspectivas paradójicas para crear una imposibilidad arquitectónica física que explora la lógica del espacio mismo.

Como en “Relatividad”, las escaleras son el foco y las escaleras que nunca terminan en la parte superior de la imagen fueron concebidas por el matemático Roger Penrose.

Penrose es el mísmo matemático que inventó el “triángulo Penrose”, un objeto imposible, lo que ocurrió después de observar el trabajo de Escher. Junto con su padre, Lionel Penrose, diseñó unas escaleras basadas en el triángulo que simultáneamente suben y bajan. Le enviaron su resultado a Escher y, en respuesta, el cró “Ascendiendo y descendiendo”.

Al hablar de los personajes que aparecen en la pintura, Escher comentó “[son] individuos recalcitrantes [que] se rehúsan, de momento, a tomar parte en el ejercicio de subir las escaleras. No tienen uso para ello en absoluto, but sin duda, tarde o temprano serán traídos a ver el error de su no-conformismo”.

Serpientes, 1969

La vida y obras de Escher
M.C. Escher - Serpents, Xilografía. 1969.

Con “Serpientes” finalizamos este recorrido por alguna de las icónicas obras de Escher, la cual fue creada 3 años antes del fallecimiento de su autor, que ocurrió cuando él ya se encontraba con problemas de salud. Fue la última impresión que hizo.

El trabajo tiene simetría rotacional de nivel tres, lo que significa que la misma imagen ha sido replicada tres veces alrededor del círculo para finalizar la pieza.

También fue creada de tres diferentes bloques de impresión, uno para cada color donde fueron sobre-impresos para generar el sombreado sutil y la apariencia multicolor. En la imagen hay serpientes que se retuercen dentro y alrededor del círculo compuesto por anillos entrelazados que aparentan extenderse hacia afuera y simultáneamente encogerse hacia adentro de manera infinita. 

Los anillos disminuyen nuevamente al acercarse al borde del círculo, mientras que las serpientes miran hacia afuera, sugiriendo  que algo existe más allá de la imagen central.

El diseño, debemos decir, es increíblemente intrincado y requiere de una inmensa habilidad en la artesanía para poder completar la naturaleza verdaderamente precisa de esta xilografía.

Aunque, debido a que su obra es bastante extensa nos tuvimos que limitar a sólo algunas piezas clave, esperamos haber logrado reflejar el carácter de M.C. Escher como artista y su vida, aparte de arrojar algo de luz sobre sus obras y proceso creativo en esta selección.

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