En Técnicas avanzadas de pintura y teoría del color estudiamos cuatro procesos completos de pintura, del Renacimiento al impresionismo, con el sistema de magro a graso en temple y óleo. Este curso continúa donde aquél termina.
Costos e inversión:
Detalles del programa:
El programa incluye:
En el siglo XIX, cuando la fotografía —hecha pública en 1839 y extendida en las décadas siguientes— absorbe el retrato de semejanza y el registro documental, una parte del oficio del pintor queda vacante y se abre una pregunta que marcó los siguientes doscientos años: si la pintura ya no tiene que dedicarse solamente a representar fielmente la realidad, ¿qué puede hacer ella?
Los pintores no respondieron con manifiestos. Respondieron con procedimientos: cambiando el aglutinante, la imprimatura, el orden de las capas, la herramienta. La pincelada impresionista, el empaste que no escurre, el campo de color sin huella de mano, la cera, el acrílico proyectado con pistola. Cada uno de esos resultados formales existe porque alguien resolvió un problema técnico.
Así como los grandes maestros configuraron procesos distintos para obtener resultados distintos, los pintores modernos y contemporáneos reconfiguraron los suyos, y en muchos casos fueron a buscar el procedimiento a otra parte: al taller antiguo, al oficio del ilustrador, a la industria. Casi ninguna de estas técnicas nació en el siglo XX —el temple, el encausto y la caseína son anteriores por siglos; la laca de nitrocelulosa, el látex y la pistola de aire ya existían en la industria—. Lo que cambió fue el uso.
En este curso analizaremos de manera teórica y aplicaremos de forma práctica las técnicas y los materiales de las vanguardias tempranas, el periodo moderno, el periodo tardomoderno y la pintura contemporánea, desde cuatro perspectivas:
• La pintura como medio de expresión
• La pintura como objeto bidimensional
• La pintura y la apropiación técnica
• La pintura y las técnicas experimentales
El sistema de magro a graso sigue rigiendo aquí, y no sólo en temple y óleo: ordena todas las técnicas del curso y sus combinaciones. Acuarela y gouache antes que el temple, el temple antes que el pastel o el óleo, la caseína antes que el jabón de cera, el jabón de cera antes que el encausto; y dentro de cada técnica, de la capa delgada y magra a la gruesa y grasa.

Todos nuestros cursos tienen validez curricular ante la SEP. Esto significa que tu aprendizaje cuenta con un reconocimiento oficial que respalda tu formación.
Es importante aclarar que nuestros programas son cursos especializados, no carreras universitarias. Diseñados para complementar y profundizar tu formación artística, ya seas profesional o estudiante. Al concluir satisfactoriamente, recibes una constancia con validez oficial que certifica las horas de estudio y los conocimientos adquiridos, un documento valioso para tu trayectoria profesional y/o currículum.
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Cada bloque se trabaja de principio a fin: imprimatura y fondeado, construcción de la paleta, desarrollo del cuadro, acentos y final, con los medios y los procedimientos propios de cada técnica.

Del temple graso al óleo cargado: qué proporción sostiene un impasto que seca en horas, cuánta carga admite, cómo se comporta sobre papel y cartón, y cómo cada dosificación produce una apariencia distinta.
Del medio delgado en temple graso hasta las ceras, atendiendo al bajotono de cada pigmento. Es el terreno de Rothko, de Tamayo y de Picasso.


Temple de agua, encausto, jabón de cera y cera en esencia, caseína, acuarela y gouache: cada una con su imprimatura, sus medios y su proceso propio.
Acrílico en todas sus consistencias, cargas y resinas, vertido, proyectado con pistola y aerosol, técnica mural e in situ, y el paso del boceto a la escala grande.


La paleta de los impresionistas y los pigmentos nuevos del siglo XIX, el color no naturalista del fauvismo y el expresionismo, y la construcción de paleta por valor tonal, matiz y agrisamiento con Munsell, la Bauhaus y la teoría del color posterior.
Cada bloque se trabaja de principio a fin: imprimatura y fondeado, construcción de la paleta, desarrollo del cuadro, acentos y final, con los medios y los procedimientos propios de cada técnica.
Del temple graso al óleo cargado: qué proporción sostiene un impasto que seca en horas, cuánta carga admite, cómo se comporta sobre papel y cartón, y cómo cada dosificación produce una apariencia distinta.

Del medio delgado en temple graso hasta las ceras, atendiendo al bajotono de cada pigmento. Es el terreno de Rothko, de Tamayo y de Picasso.

Temple de agua, encausto, jabón de cera y cera en esencia, caseína, acuarela y gouache: cada una con su imprimatura, sus medios y su proceso propio.

Acrílico en todas sus consistencias, cargas y resinas, vertido, proyectado con pistola y aerosol, técnica mural e in situ, y el paso del boceto a la escala grande.

La paleta de los impresionistas y los pigmentos nuevos del siglo XIX, el color no naturalista del fauvismo y el expresionismo, y la construcción de paleta por valor tonal, matiz y agrisamiento con Munsell, la Bauhaus y la teoría del color posterior.

Cada técnica se estudia preguntando lo mismo: qué se hizo —cómo son las obras en términos formales—, en qué contexto se hicieron, qué se dijo sobre ellas —críticos, teóricos, curadores y los propios artistas— y cómo se hicieron, en términos técnicos: sus materiales, sus combinaciones y cómo lo formal se daba gracias a la técnica.
El registro técnico se estudia reconstruyendo la técnica y pintando con ella. Se trabaja mediante ejercicios específicos para cada tema, que deberás seguir practicando para dominarlos dentro de tu obra. Cada lección queda grabada para que la veas las veces que quieras.
Utilizamos dos cámaras HD semiprofesionales y un micrófono profesional para que cada detalle se aprecie lo más parecido posible a estar de manera presencial, con internet de banda ancha para garantizar la interacción en vivo con el profesor y resolver tus dudas en el momento.
Analizaremos puntos clave como son:
• La pintura como medio de expresión, en la técnica mixta de temple y óleo, del impresionismo al expresionismo.
• La pintura como objeto bidimensional, en la técnica expandida de temple, óleo y ceras, de Cézanne a Tamayo.
• La pintura y la apropiación técnica, en temple de agua, encausto y técnicas a la cera, y en acuarela, gouache y caseína.
• La pintura y las técnicas experimentales, en acrílico, resinas y mixtas, incluida la técnica mural e in situ.
En todos los bloques se trabaja dibujo y pintura, y se sostiene el estudio y aplicación del proceso de magro a graso en cada técnica y en sus combinaciones. El taller en línea se impartirá exclusivamente vía Zoom, y de forma presencial en el taller ttamayo.
Respecto a los materiales, serán una combinación de los que ya tengas, algunos extra que se te solicitarán y otros que fabricaremos en el transcurso de las clases.
El curso está dividido en cuatro bloques, con periodos de dos meses por tema. En todos se trabaja dibujo y pintura.
El problema del periodo. La expresión cae del lado de la imagen: el cuerpo, el rostro, la figura deformada. El material se elige por lo que permite decir.
Los pintores. El recorrido va de 1880 a la pintura de los años ochenta del siglo XX, en cuatro tramos.
El primero, el impresionismo tardío y el postimpresionismo, donde la pincelada deja de servir al modelado y empieza a llevar la carga: Van Gogh, Toulouse-Lautrec, que resuelve sobre cartón, y Ensor.
El segundo, la vuelta de siglo, cuando el asunto pasa a ser el estado de ánimo: Munch y el fauvismo de Matisse, Derain y Vlaminck, donde el color se suelta del objeto.
El tercero, el expresionismo alemán y austriaco entre 1905 y los años veinte: Die Brücke con Kirchner y Nolde, Kokoschka y Egon Schiele en Viena, Käthe Kollwitz, Soutine en París y Beckmann después de la guerra.
El cuarto, su continuidad después de 1945: Francis Bacon, Auerbach y Kossoff en Londres, Baselitz y los neoexpresionistas alemanes, y la Escuela de Leipzig hasta hoy.
Lo técnico. La técnica mixta de temple y óleo, el proceso de magro a graso. Aquí importa porque de esa combinación depende la apariencia por la que reconocemos a esta pintura: el trazo que queda a la vista, cargado y sin diluirse en el modelado. El temple emulsiona agua y aceite; mezclado con el óleo, y con cargas como carbonatos o caolines, reduce a horas el secado de impastos que tardarían semanas y los sostiene sin que escurran. Eso es lo que permite pintar a la velocidad a la que se pinta cuando el trazo tiene que registrar la mano —la sesión corta, el cuadro resuelto en el día, el color puesto y no corregido—, y luego velar encima poco después. La misma mezcla, en consistencia de gel, impide que el papel o el cartón absorban el aceite: de ahí la superficie de varios Toulouse-Lautrec. Y cuando lo que se busca es lo contrario, la imagen levantada y raspada muchas veces sobre sí misma, la proporción de la mezcla es también lo que lo hace posible.
Fases del cuadro. Imprimatura para óleo. Paleta del periodo: la de los impresionistas y postimpresionistas, los pigmentos nuevos del siglo XIX y el uso del gris para exaltar el color puro; la paleta fauvista y expresionista, de color no naturalista. Desarrollo a la prima, impasto y trazo cargado, con la proporción de temple que lo sostiene. Acentos, y final con barniz o con jabón de cera cuando se quiere mate.
Lo que se estudia practicando. Esa proporción: cuánto temple, con qué carga, en qué momento del cuadro entra, y qué apariencia resulta de cada decisión. De Van Gogh a Bacon el material es el mismo; lo que cambia es la dosificación.
El problema del periodo. Los mismos materiales del bloque anterior, ahora resolviendo problemas de construcción, plano y superficie. El sujeto se retira; lo que se investiga son las capacidades del medio.
Los pintores. El recorrido va de 1870 a la pintura de los años setenta del siglo XX, en cuatro tramos.
El primero, el impresionismo y el postimpresionismo, la pintura inmediatamente posterior a la cámara: Pissarro, Seurat y el neoimpresionismo, y Cézanne, donde la pincelada se vuelve unidad de construcción del plano.
El segundo, las vanguardias históricas entre 1907 y los años veinte, cuando el cuadro se desmonta y se vuelve a armar: Picasso y el cubismo, el futurismo italiano, y el constructivismo ruso con Malévich, Tatlin y Rodchenko.
El tercero, la vertiente que llega a América: Tamayo, por su cuenta y desde los años treinta, Fernando de Szyszlo en Lima, y después la Ruptura en México con Toledo.
El cuarto, la posguerra norteamericana y su desenlace: Rothko y el color field, y luego el minimalismo, donde se borra la mano y quedan las estructuras de bloques de color —Frank Stella, Agnes Martin, el arte geométrico—.
Ejes formales del bloque. Textura, brillantez, color.
Lo técnico. La misma técnica mixta de temple y óleo, el mismo proceso de magro a graso, perseguido aquí por la superficie y el color. El temple separa las propiedades ópticas de las mecánicas —seco, el color se parece al que se puso, y el acabado es mate o apenas brillante—, y eso da un método de trabajo controlable y sistemático. Sobre esa base el brillo se decide: mate, satinado o brillante. La profundidad de tono, cuando se quiere, se levanta después con barniz o con veladuras transparentes: la veladura no mezcla el color con el de abajo, lo funde ópticamente, como superponer hojas de celofán, y por eso da un color que no se obtiene mezclando en la paleta. Ahí están la textura, la brillantez y el color como problemas de construcción.
Fases del cuadro. Es la técnica de pintura expandida: del medio delgado en temple graso hasta las ceras, pasando por veladura e impasto, con atención al bajotono de cada pigmento. Imprimatura y fondeado según el color que se busca exaltar. Paleta construida por valor tonal, matiz y agrisamiento, con Munsell, la Bauhaus y la teoría del color posterior. Desarrollo por capas translúcidas superpuestas y empaste yuxtapuesto. Final con barnices de resina y de cera, y decisión de mate, satinado o brillante. Es el procedimiento de Rothko, y el mismo criterio vale para Tamayo y para Picasso.
Lo que se estudia practicando. La comparación directa entre superficies: mate contra brillante, opaco contra transparente, empaste contra plano, espátula contra pincel. El campo de color construido por superposición de capas translúcidas sobre imprimatura absorbente. El canto neto y la superficie sin huella.
Procedimientos que vienen de otra parte. Preguntar qué es la pintura lleva a preguntar qué ha sido, y también a mirar fuera: hay oficios que no nacieron en la pintura de caballete. El criterio de ingreso al bloque es el mismo en los dos casos: este procedimiento vino de otra parte.
Recuperación de técnicas antiguas. Leonora Carrington y Remedios Varo, el temple de huevo. Diego Rivera, el encausto, en el Anfiteatro Bolívar en 1922; lo abandona al año siguiente por lentitud, dificultad en gran formato y dependencia del calor. Jasper Johns, treinta años después, la cera de abeja sobre collage de periódico, porque el óleo mojaba el papel y secaba lento
Recuperación de técnicas de otras disciplinas. Warhol viene de la ilustración publicitaria, Rosenquist de pintar espectaculares y Sigmar Polke del trabajo con tramas de impresión: traen a la pintura de caballete procedimientos hechos para reproducirse.
Lo técnico.
3.1 · Temple de agua. Temple de huevo y temple graso sobre panel. La imagen se construye por veladuras sucesivas de color transparente sobre un dibujo cerrado: el temple seca al momento y no remueve la capa de abajo, de modo que se puede superponer decenas de veces sin ensuciar, el color queda tal como se puso y el acabado mate deja ver el detalle pequeño sin reflejos. Pide imprimatura sobre soporte rígido, absorbente y bruñida —sin ella el trazo se abre y no hay detalle fino— y no admite corrección por encima ni empaste.
3.2 · Encausto y técnicas a la cera. El encausto en caliente es pigmento en cera de abeja con resina, aplicado fundido y fusionado después con calor entre 62 y 65 °C: opaco, no amarillea y no necesita barniz; a cambio pide soporte rígido, taller caliente y trabajo por fusión. Las técnicas a la cera en frío son otra cosa y tampoco son intercambiables entre sí: el jabón de cera —cera saponificada con álcali— se comporta como pintura al agua y admite acuarelado; la cera disuelta en esencia es una pasta que se aplica y se raspa.
3.3 · Acuarela, gouache y caseína. Acuarela y gouache como se usan en el oficio: transparencia para la mancha de fondo, opacidad del gouache para el color plano y el retoque encima, mate parejo para que la pieza se fotografíe sin brillos. La caseína solubilizada con álcali da la película más dura de las tres, insoluble una vez seca. De ese repertorio salen el color plano, el canto neto, la plantilla y la línea de contorno
Fases del cuadro. Cada una de las tres es una técnica completa, con su propia imprimatura, sus medios, su fondeado y su proceso posterior, y todas siguen el orden de magro a graso: caseína antes de encausto, caseína antes de jabón de cera, jabón de cera antes de encausto. Las paletas son las del oficio del que viene cada procedimiento.
Lo que se estudia practicando. Las variables de cada aglutinante magro: proporción de yema y de aceite en el temple, número de veladuras que admite antes de enturbiarse, absorbencia y bruñido de la imprimatura. En cera, temperatura y grado de fusión, espesor de capa, y el mismo motivo resuelto en encausto caliente, en jabón de cera y en cera en esencia. En acuarela, gouache y caseína, transparencia contra opacidad, dureza de película y uniformidad del mate.
El problema del periodo. Después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial hay varias aproximaciones a la pintura, no una sola. Una es la surrealista: el estudio de la psique, la mirada introspectiva sobre el trauma y sobre la vida en el mundo moderno, y la expresión del inconsciente por medio de símbolos e imágenes. La otra, la de los fauvistas y la de pintores como Siqueiros, pone el peso en el color y en el material, y sostiene que el mundo moderno de la posguerra no puede expresarse con las técnicas del pasado. De ahí sale una exploración técnica que atraviesa los ismos posteriores y que lleva a la pintura materiales y herramientas de la industria: acrílicos y vinílicos, laca de nitrocelulosa y esmaltes automotrices, aerosol y pistola de aire, cemento y silicato, resinas, cargas minerales, y soportes como el celotex, el masonite y el triplay. En este bloque se analizan y se usan esas técnicas.
Los pintores. El recorrido va de los años treinta a la pintura actual, en cuatro tramos.
El primero, Siqueiros, que formula que un arte de su tiempo debe trabajar con los medios técnicos de su tiempo y llama «teoría-técnica» a esa posición: piroxilina y cemento coloreado, pistola de aire, celotex, duco, silicato, pintura industrial. En América Tropical (Los Ángeles, 1932) la laca de nitrocelulosa no penetra el cemento y empieza a agrietarse. En el Taller Experimental de Nueva York, en 1936 y 1937, enseña el vertido, el goteo y el accidente controlado; entre quienes pasan por ahí está Jackson Pollock.
El segundo, la posguerra: el expresionismo abstracto, que recoge esos procedimientos, y en Japón el grupo Gutai, que lleva el acto al cuerpo y al material industrial.
El tercero, la materia como cuerpo del cuadro: Tàpies con mortero, polvo de mármol y arena, y Anselm Kiefer con plomo, paja y ceniza.
El cuarto, la pintura posterior a 1980: Albert Oehlen mezclando acrílico, óleo, esmalte e impresión en un mismo cuadro, y Katharina Grosse proyectando acrílico con pistola sobre el muro y el suelo.
Lo técnico. Acrílico en todas sus consistencias, del fluido al denso, con retardador y sin él: dispersión en agua que seca por evaporación, admite carga en gran proporción y acepta capa sobre capa en minutos, y una vez seca no se vuelve a abrir. Geles, pastas y cargas minerales — arena, polvo de mármol, carbonato, piedra pómez— y resinas para empaste de gran espesor, donde importa el comportamiento estructural de la masa y su adherencia al soporte. Vertido, teñido sobre soporte crudo, proyectado con pistola y aerosol.
El acrílico como técnica mural y para obra in situ: preparación y sellado de muro, aplanado e imprimatura de exterior e interior, adherencia sobre cemento, yeso, tabique y madera, capa de protección final, y el comportamiento del acrílico a la intemperie y bajo luz directa. Trabajo sobre soportes y espacios que no son el bastidor —muro, piso, columna, vidrio—, y el problema de la obra que se pinta en un lugar y no se traslada.
Paso del boceto a la escala grande: cuadriculado, ampliación proporcional, cartón y calco, plantilla recortada, y proyección del boceto sobre el muro para el trazo previo. El cambio de escala altera la pincelada, la carga y la distancia de lectura, y eso se resuelve desde el boceto.
Fases del cuadro. Cada una de las tres es una técnica completa, con su propia imprimatura, sus medios, su fondeado y su proceso posterior, y todas siguen el orden de magro a graso: caseína antes de encausto, caseína antes de jabón de cera, jabón de cera antes de encausto. Las paletas son las del oficio del que viene cada procedimiento.
Lo que se estudia practicando. Las variables del acrílico y de las mixtas: proporción de carga que admite antes de perder cohesión, espesor máximo de empaste, dilución y retardador en el vertido, distancia y presión en el proyectado, y adherencia entre materiales de familias distintas dentro de un mismo cuadro, y ampliación del boceto a escala de muro

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Si vienes de fuera de la CDMX, te invitamos a checar los hoteles cercanos donde se han alojado algunos de nuestros alumnos.


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Hay varios hoteles con habitaciones de distintos precios cercanos a nuestro taller. Puedes ver la lista de los más populares entre nuestros alumnos aquí
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Dependiendo de los materiales que nos solicites el pedido podría salir al día siguiente posterior al pago.
Sí tu pedido contiene algún material de preparación (imprimaturas, óleos, soportes rígidos, linos, encaustos, barnicetas), el envío puede extenderse algunos días debido al tiempo de manufactura de los materiales. El tiempo para procesar tu pedido dependerá de los productos y el volumen de compra.
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