Tips para entelar correctamente un bastidor de pintura

mayo 29, 2017

Hay algunas indicaciones esenciales para entelar de forma correcta un bastidor de pintura, que no sólo se limitan a conseguir que nuestros bastidores queden perfectamente lisos y tensos. Un aspecto que no siempre se considera es que al entelar deberíamos poder garantizar que la obra que realicemos sobre la tela tenga una vida más larga y que ésta sea más fácil de conservar.

En realidad, estas recomendaciones no son ningún secreto. El problema es que hoy en día muchos no les dan la importancia que deberían o los ignoran. El alto consumo de bastidores prefabricados ha traído como consecuencia que no sepamos qué implica hacerlos bien nosotros mismos. Por lo mismo cometemos errores al hacerlos que, aunque en un principio no son visibles, a la larga traerán problemas irrevocables a la obra.

Esta publicación está pensada para dos cosas: para ayudarnos a saber qué características buscar en un bastidor prefabricado y para indicarnos aspectos esenciales que debemos considerar a la hora de entelar nuestros bastidores por nuestra cuenta.

 

 

La importancia de entelar correctamente

Hay muchos tutoriales en internet sobre cómo entelar un bastidor para pintar, la mayoría de los cuales se enfoca en como hacer que la tela quede bien tensa. Sin embargo, esto no es lo único que hay que considerar. Hay otros detalles que a la larga juegan un papel de suma importancia para el destino de nuestra pintura. Estos detalles, más que tener que ver únicamente con la tensión de la tela, están relacionados con el acomodo de la misma y la manera en que ésta fue tensada.

 

 

 

Maneras de tensar un bastidor

Existen distintas formas de tensar un bastidor. Dependiendo del tamaño del bastidor, de si el lienzo esta imprimado o sin imprimar e incluso de si ya se ha trabajado sobre el lienzo, según cada caso convienen unos u otros de estos diferentes sistemas. El sistema más conveniente también depende de las preferencias personales de quien entela el bastidor, por supuesto.

Sin embargo, para cualquier caso hay aspectos que deben ser tomados en cuenta, independientemente de si se utiliza un sistema u otro. Es por esto que digo que es importante considerar de qué forma tensamos nuestra tela. Más allá del método de nuestra predilección, lo relevante son los pequeños detalles que podemos pasar por alto, ya sea:

  1. El acomodo correcto de la tela.
  2. Mantener tensión idéntica a lo largo del bastidor.

 

Problemas que puede traer un mal entelado a una pintura sobre lienzo

Antes de hablar de los detalles a tomar en cuenta al entelar un bastidor, me parece importante profundizar en por qué es importante considerarlos y qué ocurre en caso de no hacerlo.

Al entelar un bastidor y luego imprimarlo con gesso acrílico, los errores cometidos durante el entelado no afectarán de inmediato el cuadro. El mayor conflicto visible que podemos tener es que la tensión del lienzo no haya sido suficiente y que por ello la tela se cuelgue, pero de ahí no pasará.

En cambio, cuando entelamos e imprimamos un bastidor con medios tradicionales, los errores que cometamos al hacerlo serán inmediatamente visibles tras imprimar. Si nuestro bastidor fue mal tensado, la imprimatura de media creta, la creta o imprimatura de aceite, rápidamente se craquelarán. Estas grietas pueden ser señales de que imprimamos mal (la cual es otra historia que no se tratará en este momento) y -muy probablemente- de que tensamos mal.

El gesso acrílico es un material más flexible que la cola de conejo y el aceite. Al usarlo para imprimar nuestros lienzos no tendrán complicaciones de inmediato, aún si fueron mal enteladas. Pero con el paso de las años, conforme el gesso acrílico pierda flexibilidad, todos nuestros errores estructurales se volverán visibles. Nuestros lienzos se craquelarán debido a la tensión irregular y la conservación de los mismos será difícil.

 

 

El acomodo correcto de la tela

Uno de los aspectos más simples e importantes que debemos considerar al entelar o comprar un bastidor entelado es el acomodo de la tela. Aunque sin duda se trata de algo muy simple, seguido llega a fallar. Lo que hay que hacer es simplemente corroborar que la trama y la urdimbre de la tela coincida con las barras que forman el bastidor.

En la imagen anterior podemos ver bastidores de lino pequeños que fueron entelados de forma incorrecta. Si ponemos atención, veremos que la trama y la urdimbre del lino utilizado no coincide con los bordes del bastidor. Como consecuencia, esto hará que al sisar o imprimar el bastidor la tensión sea dispareja y traiga problemas posteriores a la obra.

La trama y la urdimbre de la tela en un bastidor bien entelado coincidirá con precisión con los bordes del bastidor. En la siguiente imagen podemos ver un bastidor entelado en el que coincide la trama y la urdimbre de su tela con los bordes. Si la trama y la urdimbre coincide con los bordes cuando imprimemos, la tensión será uniforme.

 

 

Mantener tensión idéntica a lo largo del bastidor

Lo primero es corroborar que la tela esté bien acomodada en relación a nuestro bastidor. Sin embargo,de nada servirá un acomodo perfecto si al tensar la tela se ejerce mayor fuerza en unas zonas que en otras. En este punto es de suma importancia seguir correctamente un sistema de tensado del tipo del que se muestra en la siguiente imagen. Existe gran cantidad de tutoriales en internet sobre los pasos esenciales para tensar un lienzo. Es importante seguirlos correctamente -y por correctamente me refiero a en orden-.

 

 

A parte de seguir los pasos en orden, es esencial corroborar que estamos ejerciendo la misma tensión a lo largo del lienzo conforme tensamos. Si comenzamos a jalar de más en algunos puntos, y en otros de menos, la trama y la urdimbre de nuestra tela se desalineará. Si esto ocurre, cuando imprimemos la tensión del lienzo será dispareja y esto, aunque no traiga problemas inmediatos, eventualmente comprometerá la obra.

Muchos pintores jalan mucho sus lienzos al estirarlos sobre un bastidor. Esto lo hacen para asegurarse de que una vez imprimados queden bien tensos y listos para ser pintados. La realidad es que no debería ser necesaria excesiva fuerza a la hora de entelar un bastidor. Por supuesto, la fuerza depende del tamaño del lienzo, pero nunca debería jalarse tanto como para deformar la tela y desalinearla irremediablemente. En realidad, el papel más importante para conseguir la tensión ideal no lo posee nuestra fuerza sino la imprimatura.

 

El papel de la imprimatura para tensar un bastidor correctamente

Hoy en día a la imprimatura se le dice gesso de manera generalizada. Ésta está conformada tradicionalmente por cola de conejo, carbonato de calcio, pigmento blanco y, para técnicas al óleo, lleva también aceite. En el gesso contemporáneo común, la cola de conejo y el aceite se sustituyen con acrílico. Este cambio de aglutinante obliga a muchos pintores a tensar de más sus cuadros, lo cual implica el surgimiento de problemas posteriores.

Utilizar cola de conejo para sisar o imprimar tiene una gran ventaja sobre el acrílico. La cola de conejo se contrae más que el acrílico al secar, produciendo mayor tensión en los lienzos preparados con ella. Esto permite que no sea necesario tensar de más la tela al colocarla en el lienzo y, por lo tanto, que sea posible cuidar mejor el alineamiento de la misma.

El acrílico, por su parte, se contrae mucho menos y es por lo mismo que exige que se tense más la tela sobre el bastidor con las pinzas. Como ya se expuso, si no se pone atención a lo que hemos hablado en esta publicación, vendrán complicaciones. Las complicaciones en cuestión no serán visibles inmediatamente, pero con los años y conforme la película acrílica envejezca y pierda flexibilidad se volverán obvios. Es también importante por eso el considerar tener pinzas adecuadas para tensar la tela y para el tamaño de nuestro bastidor. Y, especialmente, no jalar de más y mantener la tela correctamente alineada, evitando una mayor tensión en unas zonas que en otras.

 

Secretos de la técnica de impasto en la pintura al óleo

mayo 22, 2017

La pintura de impasto en óleo es llamativa y expresiva. El impasto da carácter a los trazos del pincel, al mismo tiempo que los exalta. Con impasto, los trazos se vuelven manifestaciones emotivas que expresan de forma directa las intenciones subyacentes del artista.

Gracias a grandes obras de la pintura impresionista, esta forma de pintura se volvió relevante en el siglo XX. Esto fue así puesto que muchos pintores de dicho movimiento utilizaban el impasto para producir ritmo, espacialidad y espontaneidad en sus trabajos. Pintores como Monet -y en particular Vincent van Gogh- la popularizaron. El éxito de este estilo pictórico sigue siendo tal, que dentro del imaginario popular continúa siendo para muchos la única forma de trabajar la pintura al óleo.

 

Vincent van Gogh, Campo de trigo con cuervos, pintura al óleo, 50 × 100 cm, 1890. Museo Van Gogh, Ámsterdam.

 

La técnica de impasto en la actualidad

Impasto se le dice a la aplicación de pintura con brochazos densos y con texturas, directamente sobre el lienzo. En el presente existen distintas formas trabajar pintura de impasto; aunque suele relacionarse la técnica de impasto con el óleo, la pintura al óleo no es la única técnica en la que se emplea este sistema de trabajo.

En últimos años ha habido grandes pintores modernos y contemporáneos que han empleado la técnica de impasto en su obra. Anselm Kiefer, Cecily Brown y el fallecido Antony Tapies son algunos de los pintores actuales más famosos que la utilizan o la utilizaron recientemente y cada uno de estos pintores tiene su forma particular de trabajar esta técnica. Anselm Kiefer, por ejemplo, emplea grandes cantidades de medio acrílico y cargas (como carbonato de calcio) en sus cuadros. Con ellos produce gruesas capas yuxtapuestas de impasto que, una vez secas, golpea con martillos para producir distintas texturas.

Hablando de la diversidad en medios que permiten la técnica de impasto, si bien el mercado actual de materiales de arte ha optado por tratar las técnicas de óleo y acrílico como si fueran idénticas, la realidad es que estas no lo son del todo. Pese a que encontramos medios que dicen ser óptimos para utilizarse con óleos y acrílicos por igual, los resultados a la larga no siempre son los ideales. Aunado a ello, muchos de estos medios tienen costos muy elevados, lo cual no permite a muchos pintores experimentar la técnica de impasto con la libertad que ésta merecería.

Por suerte hemos heredado diversas formas de realizar pintura de impasto de los pintores de épocas previas. Estas formas no sólo se caracterizan por ser mucho más estables y por tener cualidades ópticas y matéricas inmejorables, sino que además son más baratas.

 

Anselm Kiefer pintando, captura de pantalla del documental Remembering the Future.

 

El impasto en técnica de óleo

La técnica de óleo posee un aliado que la vuelve una técnica insuperable; y no, no estoy hablando del acrílico. La técnica hermana de la pintura al óleo es la técnica de temple. Es más, durante muchos siglos la pintura al óleo fue en realidad un temple con aceite extra. Con el paso de los años, cada vez se fue agregando mayor cantidad de aceite al temple hasta que, durante el barroco, la técnica de óleo llegó a contener más aceite que óleo. Fue desde mediados del siglo XX que los pintores de óleo comenzaron a utilizar óleo sin temple. Hoy en día, la mayoría de los pintores de óleo no utilizan temple. De hecho, muchos no saben ni qué es o, si lo saben, no lo saben usar.

Sin embargo, el óleo y el temple son mejores amigos: la pareja ideal. Pero este es uno de los secretos mejor guardados de la industria de la pintura, ¿por qué? El temple permite al óleo secar mucho más rápido, incluso más rápido que el acrílico al tacto. También permite realizar impastos densísimos en técnica de óleo y acelerar el secado de los mismos hasta a sólo unas pocas horas.

 

 

La caída en desuso de la técnica de óleo y temple

No hay una conspiración detrás del decaimiento de la combinación del óleo con la pintura de temple. Simplemente, ocurrió que el mercado de materiales de arte se enfocó en vender productos que tuvieran larga vida en las repisas, que fueran fáciles de utilizar y que fueran prácticos. Las razones son varias: una de ellas es que el mercado pedía conveniencia en sus materiales. Empresas como Royal Talens han mencionado que muchos de sus artistas les piden mayor practicidad en sus medios. De hecho, hay varios artistas que no desean mezclar colores y que prefieren tener una amplia gama en tubos para usar la pintura directamente de éstos. Quieren, además, tiempos de secado menores y acabados profesionales con menor esfuerzo. Si bien ninguna de estas exigencias es necesariamente mala, la forma en que las grandes empresas han perseguido satisfacerlas tiene algunas desventajas técnicas -que se desarrollarán a continuación-.

Otro problema que tienen muchos materiales tradicionales es que, pese a que ofrecen resultados inmejorables, una vez preparados se vuelven perecederos. Por lo tanto, muchos requieren ser utilizados inmediatamente. Es esto lo que empujó a las grandes empresas a desarrollar materiales que pudieran ser empacados y almacenados en repisas por largas temporadas, cambio que causó una importante transformación en los materiales y las técnicas de pintura. Cayeron en desuso sistemas milenarios, volviéndose conocimientos que casi podrían clasificarse como esotéricos.

Como resultado de las transformaciones antes mencionadas, muchos pintores desconocen técnicas que por siglos fueron la esencia de los medios de pintura. Entre ellas, y quizá la más importante, sería la técnica de temple y óleo.

 

 

Beneficios del conocimiento técnico profundo

Los beneficios que trae el conocimiento sobre técnicas a la pintura de un artista son bastos. Mientras un artista dependa completamente de los materiales que las grandes empresas de materiales venden, su obra tendrá una apariencia similar a la de muchos otros artistas. Esto es un problema que no se limita a términos de originalidad, aspecto que puede ser cuestionable. El verdadero conflicto es la limitación creativa y estética que nos infligen estas restricciones como artistas.

Un buen pintor y, más importante aún, un pintor realizado, es alguien que usa el material para lograr proyectar intereses personales sobre un lienzo. Esos intereses personales necesitan el desarrollo de una técnica, también personal, para que se consiga mostrarlos. Esto implica explorar técnicas actuales y antiguas, e incluso desarrollar nuevos métodos.

 

Antoni Tàpies pintando.

 

La técnica de óleo y temple para crear impasto

La técnica de temple y óleo es muy simple, pues requiere sólo tres cosas básicas:

  1. Temple de barniceta.
  2. Óleo.
  3. Cargas.
  4. En ciertos casos pueden agregarse también aceites densos como stand oil.

El temple de barniceta para impasto se prepara con un volumen de yema, un volumen de clara y un volumen de barniceta. Este temple puede ser mezclado en distintas dosis con óleo salido directamente del tubo o previamente mezclado. El fin de realizar esta mezcla es que le dará al óleo características particulares. Para empezar, lo volverá similar a un medio gel como los que se venden actualmente. Dependiendo de la cantidad de temple y óleo que utilicemos, la textura y consistencia de la mezcla cambiará.

En segundo lugar, esta mezcla hará que el óleo seque con gran velocidad. Dependiendo de la cantidad de temple que mezclemos con el óleo, su tiempo de secado variará. Gracias a esto pasan distintas cosas, ya que la combinación nos permite trabajar con impastos gruesos de forma veloz. Este sistema de pintura era, precisamente, el que utilizaron grandes pintores impresionistas y barrocos, puesto que permite trabajar impastos de forma veloz y posteriormente aplicar veladuras. Sin esta técnica, muchas de las obras de Van Gogh no habrían podido terminarse en un día y tener el carácter que poseen.

Por otra parte, este sistema permite hacer gruesos impastos que no escurran y que sequen relativamente pronto. Gracias al cambio en el tiempo de secado, aunque empleemos gruesos espatulazos de óleo, éste no escurrirá. Especialmente si a la par de mezclar temple con nuestra pintura añadimos cargas como carbonato o caolín que ayuden a consolidar nuestra mezcla. El famoso pintor Barroco Rembrandt hizo uso de este sistema para trabajar con gruesos impastos, lo que le posibilitó desarrollar su estilo tardío particular.

 

Rembrandt, La novia judía, óleo sobre tela, 121.5 × 166.5 cm, 1667.

 

Impastos de óleo extra gruesos

Cuando deseamos trabajar con impastos extra densos, es importante agregar aceites densos y cargas. Utilizar únicamente óleo salido del tubo para impastos muy densos es un despropósito. Esto es así debido a que el óleo de tubo es realizado con aceite delgado, por lo que cuando seca tiende a reducirse la densidad de los impastos. Por esta razón es importante emplear aceites como el stand oil para los impastos más densos, puesto que han sido previamente espejados y al secar perderán menos agua y conservarán su tamaño de mejor manera. A éstos se les debe agregar cargas a parte del temple, para ayudarles a consolidar sobre el lienzo y no escurrir.

Siempre que utilicemos impastos de temple y óleo es importante no exagerar con la cantidad de temple que agreguemos. Pese a que puede ser tentador hacer que un impasto de varios centímetros de densidad seque en pocas horas, éste puede agrietarse por la rapidez del secado. Lo mejor para contrarrestar esta dificultad es realizar pruebas y compenetrarse con el material. Por último, otro aspecto importante que no se debe olvidar es que, si se desea emplear temple con óleo, es indispensable que se haga desde las capas profundas del cuadro.

Cursos de verano 2017

mayo 19, 2017

 

Curso Fecha Horario Precio
1 Secretos de composición de Rembrandt van Rijn Del lunes 10 al jueves 13 de julio de 2017 10 am – 2 pm $3600 pesos (incluye materiales)
Por lo general, cuando pensamos en composición nos referimos a composición por forma, líneas, planos y secciones dentro de un lienzo. Para componer, tomamos en cuenta la ubicación de nuestros elementos dentro de un espacio, la forma de éstos, el formato del lienzo, la escala, entre otras cosas. No obstante, Rembrandt siempre se sintió fascinado por la luz, haciendo de ella su recurso principal, incluso a la hora de plantear una composición.

Desde el principio de su carrera, Rembrandt sentía fascinación por la forma en que el color contrastaba deliberadamente entre claros y oscuros. Este aspecto óptico, por supuesto, no fue único de su pintura, pues era ampliamente utilizado por los pintores holandeses de la época. Se empleaba para centrar la atención en ciertos aspectos de la composición y para incrementar la sensación de profundidad entre figura y fondo.

A partir de las características del claroscuro, Rembrandt investigó distintas aproximaciones a los recursos compositivos que éste permitía. Pensando todos sus trabajos, tanto de forma gráfica como en términos lumínicos.

En sus obras, Rembrandt controlaba el color y la luz de manera intelectual. En base a estructuras insertadas dentro formas geométricas, anexaba luces imaginarias a sus composiciones. Se basaba en figuras ficticias dentro de los lienzos, tales como conos, esferas y cilindros, a las que posteriormente anexaba iluminación imaginaria para determinar los elementos básicos del cuadro. Utilizando este método creaba un efecto teatral, generando ambientes dentro de los cuales definía los elementos que más destacan de las figuras compositivas, sirviéndose de luces dirigidas intensas o bajas y áreas muy oscuras cómo contraste. Como si utilizara reflectores de cine que permitían componer un escenario, Rembrandt modulaba la luz según dónde quería hacer énfasis.

Los dibujos, grabados y pinturas de Rembrandt son combinaciones de todos sus distintas herramientas pictóricas. Dentro de sus herramientos compositivas también empleó recursos compositivos convencionales, como puede verse en sus cuadros, sin embargo estos siempre los utilizó fundiéndolos con su aproximación particular a la composición.

Objetivos

  • Estudiaremos los elementos compositivos que utilizó Rembrandt por forma y por iluminación.
  • Se realizarán ejercicios y prácticas de taller que funcionarán como punto de partida para la elaboración de futuros cuadros.
2 El dibujo a la manera de Rembrandt van Rijn Del lunes 10 al jueves 13 de julio de 2017 3:30 pm – 7:30 pm $3600 pesos (incluye materiales)
Hoy en día cuando hablamos de dibujo, por lo general nos referimos a dibujo de contornos. Mucho se ha dicho desde las vanguardias sobre la línea y el punto; sin embargo, no siempre se ha hecho énfasis en este aspecto del dibujo de la misma manera.

Por lo general, cuando encontramos dibujos de contorno entre los dibujos de Rembrandt, suelen ser bocetos poco detallados. Estos muchas veces poseen la única finalidad de determinar la ubicación de los personajes en un espacio, lo que por supuesto, es importante para determinar la composición de una pintura, grabado o dibujo terminado. Sin embargo, en caso de Rembrandt estos bocetos parecieran ser sólo apuntes para recordar poses o ideas que deseaba posteriormente utilizar. Esto se debe a que en realidad la forma de trabajar de Rembrandt no tenía tanto que ver con el dibujo de contorno, sino más bien con el uso de la luz y el contraste a manera de manchas controladas.

Hoy en día, se sabe –gracias a estudios con rayos infrarrojos hechos a distintas pinturas de Rembrandt– que Rembrandt no usaba dibujo previo antes de comenzar a pintar, e incluso era común que cambiara sobre la marcha la composición y la postura de los elementos que pintaba sobre el lienzo. Incluso se han descubierto Rembrandts falsos justo por el uso de dibujo de contorno previo sobre la imprimatura.

Existen dibujos en los que Rembrandt funde el uso de contornos con manchas, siendo éstos sus dibujos más comunes. Casi puntos intermedios entre dibujo y pintura, en los que utilizaba uno o dos colores para entonar el papel, estos entonados eran generalmente hechos con medios tonos acuosos o tintantes. También utilizaba en algunos de ellos blanco y tinta de sombra o carboncillo. El interés principal de Rembrandt siempre era la luz. Los distintos materiales que utilizaba estaban pensados para poder exaltar el efecto de ésta en sus dibujos, grabados y telas.

Entre sus trabajos de dibujo podemos encontrar los realizados con tintas de todo tipo de tierras, gomas, lacas, tintas de moluscos como sepias, tintas de maderas, colas animales, diferentes mezclas distintas mezclas para producir sensaciones de profundidad.

Entre sus materiales son quizá el blanco de tiza y el carboncillo los que tienen funciones más interesantes en su dibujo. No sólo eran utilizados para determinar valores de luz y sombra, sino también para generar profundidad y cercanía. Rembrandt solía sacrificar muchos detalles en sus dibujos en beneficio del efecto general de los mismos. En este curso experimentaremos con muchas de sus técnicas y sistemas de trabajo para enriquecer nuestros propios procesos.

Objetivos

  • Aplicación de materiales y elaboración de medios técnicos utilizados por Rembrandt en sus dibujos.
  • Análisis de sus procedimientos dibujísticos.
  • Se realizarán distintos ejercicios con métodos técnicos y dibujísticos de este gran pintor.

 

3 La técnica de óleo a la manera de Rembrandt van Rijn Viernes 14 y Sábado 15 de julio de 2017 10:00 am – 7:30 pm $3900 pesos (incluye materiales)
Rembrandt van Rijn (1606 – 1669) nació durante el periodo hoy conocido cómo la Época Dorada Holandesa. Como a muchos otros pintores de dicho periodo, ello le permitió acceso a nuevos materiales que provenían de diferentes partes del mundo. Gracias a esta oportunidad Rembrandt desarrolló nuevos procesos técnicos y mejoró algunos de los ya existentes.

La técnica de pintura al óleo utilizada durante la época de Rembrandt es hoy conocida como técnica Veneciana. Esta fue desarrollada a finales del Renacimiento italiano en el puerto de Venecia. La técnica Veneciana gira en torno a un sistema de trabajo conocido como de magro a grasso. Dicho sistema beneficia la obtención de sensaciones de especialidad en la pintura. Cualidad que, Rembrandt, con los agregados que hiciera a la técnica Veneciana exaltaría aún más.

El interés de Rembrandt por exaltar la espacialidad en su pintura tenía que ver con la forma en que el gran maestro componía. Para ello Rembrandt utilizaba dos criterios:

  1. Composición por forma: Con la intención de propiciar la lectura del cuadro en torno a la narrativa (tema), Rembrandt distribuía sus personajes y elementos en composiciones tridimensionales.
  2. Composición por color: Haciendo uso de luces y sombras exaltadas, generaba juegos compositivos de manera un tanto más gráfica, rítmica y lúdica. En otros casos componía sus atmósferas luminosas de manera más teatral, sacrificando el detalle en pro de la luz y las sombras.

Rembrandt, gracias a su genio alqumíco adaptó los requerimientos técnicos de la técnica de óleo para así conseguir los resultados que buscaba. En pro de lograr mayor tridimensionalidad en su pintura, así cómo la capacidad de exaltar la luz y la sombra, transformó muchos de sus materiales. Espesó y combinó aceites y resinas, adicionó ceras y cuarzos molidos y utilizó diferentes tonalidades de plomo, amarillo, rojizo y blancos para sus impastos. Ajustó la transparencia, semi-opacidad y opacidad de sus colores para lograr con capas de pintura sucesivas efectos de “grises ópticos”. Transformo sus materiales para poder pintar de forma espontanea y con ejecución directa, de manera rápida, precisa, con gran estabilidad técnica y sin sacrificar la practica de su portentoso genio. Los distintos sistemas que Rembrandt desarrollara a lo largo de su carrera bien puede enriquecer el universo plástico de los pintores del siglo XXI. Este curso esta pensado para todo aquel que desee aprender de ellos e integrarlos a su paleta de recursos pictóricos.

 

Objetivos

  • Barnicetas, aceites, pigmentos, bistres, impastos, cargas y Técnica Veneciana en la obra de Rembrandt.
  • Estudio compositivo por forma en técnica de óleo a la manera de Rembrandt (planos).
  • Estudio compositívo por color en técnica de óleo a la manera de Rembrandt (luces y sombras).
  • Pintura transparente, el uso de las veladuras en la técnica de Rembrandt.
  • Pintura opaca, el uso de impastos en la técnica de Rembrandt.
  • Semi tonos y grises ópticos a la manera de Rembrandt.
  • Elaboración de un cuadro por alumno en el que se pongan en practica los procesos técnicos de Rembrand van Rijn.
4 El color y la atmósfera en el paisaje Lunes 17 a Jueves 20 de julio de 2017 De 10 am – 2 pm $3600 pesos (incluye materiales)
Hoy en día, muchos pintores trabajamos el paisaje utilizando referencias fotográficas. En otras épocas, sin embargo, la fotografía no existía, por lo que los pintores que querían realizar paisaje se veían obligados a abordarlo y estudiarlo de forma diferente. Copiar un paisaje simplemente no era una opción sencilla, puesto que éste constantemente cambia. Algunos artistas solucionaron esto pintando todos los días a la misma hora por temporadas cortas. Realizaron pinturas de otoño, pinturas de verano, pinturas de primavera, etc. Otros artistas, con temperamentos diferentes, solucionaron este problema por medio del análisis: estudiaron el paisaje, su color y la atmósfera que lo rodea. Es por medio de este último sistema que fueron creadas algunas de las pinturas más importantes de la historia del paisaje.

Los artistas europeos que probablemente estudiaron el color y la atmósfera con mayor profundidad son los que ahora conocemos como pintores impresionistas. Esto fue propiciado por distintos factores circunstanciales a los que artistas de épocas previas no tuvieron acceso.

Entre 1670 y 1672, Isaac Newton trabajó intensamente en problemas relacionados con la óptica y la naturaleza de la luz. En 1810, Johann Wolfgang von Goethe escribió su libro Teoría de los colores, que dejó a diversos físicos y filósofos de la época fascinados, lo que provocó que dicha información se extendiera, permitiendo que surgieran otras teorías paralelas y comentarios sobre lo ya escrito. Tales temas serían una importantísima influencia para la pintura impresionista, cuyos pintores entablarían largas conversaciones sobre la naturaleza de los colores.

La pintura de muchos de los impresionistas incluso podría considerarse como estudios detallados sobre la teoría del color, que permitió a los impresionistas analizar con precisión la naturaleza del color en el paisaje. De esta forma fueron liberados de la necesidad por la imitación fiel. Es por esto que las pinturas de los impresionistas, si bien eran formalmente más abstractas que las de muchos de sus antecesores, también lo serían en cuanto al proceso intelectual que les dio vida. La pintura impresionista no sería lo que es si no fuera por el análisis intelectual del color y la atmósfera que permitió el descubrimiento de la teoría del color.

En este curso, a pesar de que, no analizaremos exclusivamente la pintura de paisaje impresionista, sí analizaremos aquello que los impresionistas estudiaron: la teoría del color y su relación con la atmósfera y el medio ambiente. Analizaremos cómo se comporta el color del paisaje en distintos horarios, diferentes climas y épocas del año, etc. Cómo producir sensación de distancia y como distintos componentes atmosféricos como el viento y la lluvia intervienen en el paisaje y la representación del mismo.

Objetivos

  • La iluminación matutina, vespertina y nocturna.
  • La atmósfera y los elementos sólidos, líquidos y gaseosos.
  • La teoría del color y la paleta del pintor.
  • Las capas de pintura.
  • Elaboración de un cuadro en técnica mixta.
5 La técnica atmosférica y abstracta de Mark Rothko Del lunes 17 al jueves 20 de julio de 2017 3:30 pm – 7:30 pm $3600 pesos (incluye materiales)
Mark Rothko, nacido Markus Yakovlevich Rotkovich (1903 – 1970), fue un pintor Estadounidense nacido en Rusia y de ascendencia judía. Pese a que el propio Rothko se negó a considerarse como parte de cualquier movimiento, es generalmente identificado como parte del movimiento expresionista abstracto, en conjunto con pintores como Jackson Pollock y Willem de Kooning.

Mark Rothko se interesó profundamente en la pintura surrealista y el psicoanálisis, particularmente en el análisis de los sueños a la manera de Carl Jung y la teorías que éste formuló sobre el inconsciente colectivo y la lectura de arquetipos. Este interés lo acompañaría a lo largo de su carrera. Sin embargo, su forma de aproximarse a los temas de su interés se iría transformando con el paso del tiempo.

Lo que en un principio comenzó como arquetipos y símbolos figurativos, fácilmente legibles de forma racional, posteriormente se convirtió sobre sus lienzos en puro color y forma. Rothko buscaba que sus lienzos apelaran directamente al inconsciente colectivo y que evocaran emociones profundas. Consideraba que la reacción del público ante sus lienzos era un claro reflejo de su acierto al transmitir estas evocaciones inconscientes en sus telas. Lo interesante de esto es que lograrlo implicó que, en cierto sentido, abandonara la literalidad del arquetipo y optara por la abstracción pura.

A partir de finales de los cuarentas, la obra de Rothko adquirió poco a poco un formato vertical. Esto lo hizo para recalcar la relación entre la obra y el cuerpo, puesto que el cuerpo humano posee en sí una orientación vertical, de la misma manera que el paisaje se extiende de manera horizontal.

Este cambio en la pintura de Rothko nos obliga como espectadores a relacionarnos con su obra de forma física y no sólo visual. El hecho de que los lienzos se extiendan en el espacio de forma similar a la que nosotros lo hacemos, produce una especie de confrontación uno a uno, de la cual surge un tipo de experiencia particular, física y ambiental, y no exclusivamente visual.

La estructura compositiva de sus pinturas integra principalmente planos horizontales que asemejan a las líneas acostadas de paisajes vistos a través de una ventana. En cierto sentido, estas líneas son reminiscentes de su obra temprana, específicamente de sus series de estaciones de metro. Son una mirada diferente de las mismas ideas; en lugar de ser imágenes de la estación, son imágenes difusas y abstractas de aquello que se ve cuando el metro va en movimiento.

Su tratamiento en el color, el cual generalmente es logrado sobreponiendo varias veladuras de materiales distintos, unas sobre otras, para producir gran vibración entre las transparencias e impastos yuxtapuestos. Si bien, en alguna época se pensó que Rothko empleaba exclusivamente óleo sobre sus telas, estudios recientes han demostrado que utilizaba una gran cantidad de materiales diversos. Se han encontrado rastros de huevo en algunos de sus cuadros, lo cual implica que utilizaba temple en conjunto con óleo, a la manera de los maestros del pasado; también se encontraron vestigios de cera, lo que nos dice que hacía uso de barnicetas de cera. Finalmente, se hallaron también residuos de resinas y gomas, lo que nos habla de su uso de barnices.

Todos estos materiales nos permiten deducir que sus cuadros, contrario a lo que se dijo en otros tiempos, poseen una gran riqueza técnica. Cualquiera que haya experimentado en vivo algunas de sus pinturas icónicas tendrá la capacidad de verificar esta riqueza en los resultados ópticos y sensoriales de su obra.

Objetivos:

  • Análisis compositivo de Mark Rothko.
  • Análisis de distintos recursos técnicos del artista.
  • Análisis de procedimientos técnicos del artista.
  • Ejecución de obras con sus procedimientos.
6 Surrealismo y arte visionario Viernes 21 y Sábado 22 de julio de 2017 De 10 am – 2 pm y de 3:30 pm – 7:30 pm $3600 pesos (incluye materiales)
Tanto el surrealismo como el arte visionario buscan explorar aquello que, a simple vista, no se ve. A pesar de que el surrealismo fue más un movimiento literario que pictórico, muchos pintores magníficos formaron parte de ésta corriente. El surrealismo fue profundamente influenciado por el psicoanálisis, que en aquel entonces emergía y en cuyos postulados se basaron muchos surrealistas para crear obras de arte.

Lo que hoy conocemos como arte visionario comenzó desde la época de las cavernas, pues todo hombre prehistórico que pintó sus sueños y visiones con el fin de transmitirlas forma parte de esta corriente. En un principio ésta forma de arte surgió de la experiencia extraordinaria, ensoñaciones, sueños, experiencias místicas y del imaginario colectivo independiente de las religiones que posteriormente se establecieron.

El arte visionario es tan antiguo como los primeros símbolos grabados o pintados en piedra por chamanes prehistóricos. Esta forma de arte se manifestó entre los egipcios, minoicos, mesopotámicos y griegos antiguos, entre otros más. En las culturas antiguas, el arte visionario se desarrolló a la par que los mitos y las leyendas, hasta que ambos cristalizaron en estilos definidos y mitologías concretas. No obstante, como bien señala el antropólogo Joseph Campbell, existe cierta forma de mono-mito que subyace bajo los aspectos externos aparentemente distintos de las culturas. En el estudio de estos aspectos en común que pueden ser encontrados entre diversas de estas culturas basarían sus investigaciones psicólogos como Carl Jung y Sigmund Freud. Quienes a su vez influenciarían, no sólo al movimiento surrealista, sino también a los expresionistas, los expresionistas abstractos y a algunos artistas que son considerados visionarios como Magritte y Leonora Carrington.

Artistas visionarios contemporáneos como los surrealistas de principios del siglo XX, han buscado distintas formas de conectar con el inconsciente y traer a este mundo los secretos que alberga. Durante muchos siglos ser pintor no sólo implicaba saber representar objetos, saber de composición y de color, sino que también requería saber de hermenéutica. Un buen pintor debía dominar una gran cantidad de símbolos, que le servirían para comunicar mensajes por medio de sus pinturas. En el arte antiguo, estos símbolos no siempre existían y era el papel del artista inventarlos o descubrirlos.

La tarea más compleja que un artista surrealista, expresionista abstracto o visionario debe abordar, es la complejidad que implica representar o transmitir por medio de la pintura emociones, ideas, conceptos, sueños y visiones, de tal forma que estos sean perceptibles. En muchas ocasiones, el representar una emoción o un sueño aparenta ser virtualmente imposible, puesto que pueden componerse de elementos que van más allá de lo que una pintura permite realizar. Es en este punto donde la tarea del artista se vuelve realmente significativa; puesto que el pintor no puede sólo limitarse a imitar la realidad, debe crear un lenguaje que le permita transmitir aquello que lo mueve y representarlo de forma convincente sobre un lienzo. Cosa que es es una tarea distinta a la de simplemente imaginarlo o experimentarlo.

El artista debe hacer uso de procedimientos técnicos adecuados para sus fines. Utilizar elementos de representación que apoyen y exalten el tema. Comprender para hacer uso de la teoría del color y con esta ambientar sus atmósferas, así como envolver a los personajes y elementos elegidos. Comprender sus escenas e implementar en ellas sensaciones de profundidad, punto de enfoque del espectador, e intensidades lumínicas con las cuales enfatizar emociones controladas. Es de gran importancia comenzaron a explorar formas diversas de representar estos fenómenos, tanto en cuanto a motivos como en cuanto a aspectos técnicos.

Los artistas del presente interesados por estas corrientes pictóricas seguimos aún hoy en la tarea de explorar distintas formas de transmitir aquello que escapa a la vida convencional, para volverlo pertinente para nuestro presente.

Objetivos:

  • ¿Cómo pintar espacios tridimensionales?
  • ¿Cómo incrustar en escena personajes y elementos compositivos?
  • Delgado y grosso modo.
  • El color y la luz.
  • Las capas de pintura.
  • Realización de un obra por alumno en el taller.
7 La pintura hiperrealista (módulo uno – objetos opacos y semi brillantes) Lunes 24 a jueves 27 de julio de 2017 De 10 am – 2 pm $3600 pesos (incluye materiales)
Gustave Courbet (1819 – 1877) pintor quien fuera nombrado despectivamente como realista por la crítica de su época, utilizó la crítica a su favor e hizo un manifiesto “realista” donde explicaba su interés sobre la realidad en sus diversas manifestaciones. El término “realista” fue utilizado por la crítica debido a los temas que el pintor seleccionaba, sin embargo el realismo es también un método de representación, que en opinión de Courbet, fue desarrollado por Edouard Manet, el “pintor de la vida moderna”. En este último caso, el término es utilizado con frecuencia como sinónimo de “naturalismo”, para definir el intento de reproducir fielmente la realidad, pero una vez más, no es el único significado que se le da a la palabra.

El hecho de que se utilice el mismo nombre para designar plasmaciones diversas, confirma la complejidad de las manifestaciones realistas producidas a lo largo del siglo XX y previas. El Nouveau réalisme o Nuevo realismo, implica la apropiación concreta de la realidad, el “hiperrealismo” o “super realismo”, debido a su perfección técnica, es también llamado fotorrealismo o realismo fotográfico, el realismo social se enfoca en hacer visible y expandir el conocimiento sobre los problemas sociales y así muchas formas de pintar llamadas “realismo” tienen objetivos diferentes. El novelista, pintor, poeta y crítico de arte, John Berger, dijo que “el realismo no es un estilo sino una aproximación a un objeto”, por otro lado cuando Pablo Picasso hablaba de realismo, decía que había que olvidarse de los objetos: “siempre procuro perder de vista a la naturaleza, me interesa la semejanza, una profunda semejanza, más real que la propia realidad”.

A la hora de pintar un cuadro hay varios retos que los interesados en producir imágenes que parezcan verdaderamente reales tienen que afrontar. El pintor debe analizar aspectos de la luz, de las texturas de los objetos, los brillos, reflejos y la conducta de los materiales, ya sean estos laqueados, transparentes, vidriosos, metálicos, telas, maderas, etc. En estos talleres nos enfocaremos en metodologías precisas para representar lo antes mencionado.

“No creo que en cuestiones de realismo, la fotografía sea la última palabra” –Richard Estes.

Objetivos Generales módulo 1:

  • Cuerpos opacos tales como: madera, plásticos, papel, piedras, plantas, flores y frutas, telas en diferentes formas y objetos.
    • Diversos métodos de dibujo y transferencia de los mismos.
    • Métodos técnicos para producir efectos al manipular la pintura tales como cruzado, punteado, dry brush, estarcido, degradado, esfumado y otros.
    • Densidades de las capas de pintura.
    • Enmascarillados.
    • Wet on Wet.
    • Se realizarán diferentes ejercicios y prácticas en el taller, mismos que funcionarán como punto de partida para la elaboración de cuadros en sus propios talleres.
8 La pintura hiperrealista (modulo dos – objetos brillantes, lustrosos y metálicos) Lunes 24 a jueves 27 de julio de 2017 De 3:30 pm – 7:30 pm $3600 pesos (incluye materiales)
Gustave Courbet (1819 – 1877) pintor quien fuera nombrado despectivamente como realista por la crítica de su época, utilizó la crítica a su favor e hizo un manifiesto “realista” donde explicaba su interés sobre la realidad en sus diversas manifestaciones. El término “realista” fue utilizado por la crítica debido a los temas que el pintor seleccionaba, sin embargo el realismo es también un método de representación, que en opinión de Courbet, fue desarrollado por Edouard Manet, el “pintor de la vida moderna”. En este último caso, el término es utilizado con frecuencia como sinónimo de “naturalismo”, para definir el intento de reproducir fielmente la realidad, pero una vez más, no es el único significado que se le da a la palabra.

El hecho de que se utilice el mismo nombre para designar plasmaciones diversas, confirma la complejidad de las manifestaciones realistas producidas a lo largo del siglo XX y previas. El Nouveau réalisme o Nuevo realismo, implica la apropiación concreta de la realidad, el “hiperrealismo” o “súper realismo”, debido a su perfección técnica, es también llamado fotorrealismo o realismo fotográfico, el realismo social se enfoca en hacer visible y expandir el conocimiento sobre los problemas sociales y así muchas formas de pintar llamadas “realismo” tienen objetivos diferentes. El novelista, pintor, poeta y crítico de arte, John Berger, dijo que “el realismo no es un estilo sino una aproximación a un objeto”, por otro lado cuando Pablo Picasso hablaba de realismo, decía que había que olvidarse de los objetos: “siempre procuro perder de vista a la naturaleza, me interesa la semejanza, una profunda semejanza, más real que la propia realidad”.

A la hora de pintar un cuadro hay varios retos que los interesados en producir imágenes que parezcan verdaderamente reales tienen que afrontar. El pintor debe analizar aspectos de la luz, de las texturas de los objetos, los brillos, reflejos y la conducta de los materiales, ya sean estos laqueados, transparentes, vidriosos, metálicos, telas, maderas, etc. En estos talleres nos enfocaremos en metodologías precisas para representar lo antes mencionado.

“No creo que en cuestiones de realismo, la fotografía sea la última palabra” –Richard Estes.

Objetivos Generales módulo 2:

  • Cuerpos Brillantes, lustrosos y metálicos.
    • Analizaremos las formas básicas de representación volumétrica por medio de cono, cilindro y esfera.
    • Brillos y reflejos producidos por la atmósfera que envuelve a los objetos a representar, entre ellos: objetos laqueados, cerámicos, barnizados, pulidos, húmedos, cromados.
    • Sombras y semi-sombras.
    • Tonos y medios tonos.
    • Contrastes, altos, medios y bajos.
    • Cómo pintar de lo general a lo particular.
    • Los asistentes a taller elaborarán diversos ejercicios y prácticas.
9 Luz y atmósfera en la pintura de ambientes interiores Viernes 28 y Sábado 29 de julio de 2017 De 10:00 am a 2:00 pm y de 3:30 pm – 7:30 pm $3600 pesos (incluye materiales)
Los géneros básicos de la pintura figurativa son: paisaje, retrato y bodegón. Sin embargo, existen muchas otras formas de pintura que no entran dentro de estas tres categorías. La pintura de interiores, por ejemplo, posee distintos aspectos de varias de estas categorías, sin ser por completo idéntica a ninguna de ellas.

Lo que ocurre en espacios interiores es diferente de aquello que ocurre en ambientes exteriores, como los del paisaje tradicional. Los ambientes interiores, a diferencia de los exteriores, poseen luz controlada que no varía y que a su vez es de menor intensidad que la del sol, además de ser de una gran cantidad de tonos distintos: una luz de chimenea, la luz que entra por una ventana, la luz de un foco o un letrero de neón en un bar. Todas estas luces tienen infinita cantidad de posibilidades diferentes con las cuales evocar ideas y emociones, así como de producir efectos visuales particulares dentro de un cuadro.

La luz nos baña, envuelve y arropa, a la vez que sugiere y exalta determinados sitios de un espacio. Esto puede aprovecharse para enfatizar altos contrastes dentro de una pintura, o para inventar atmósferas específicas. Por si fuera poco, puesto que dentro de estos ambientes transcurren nuestras vidas, se puede decir que son moduladores de aspectos sensoriales y emocionales para nosotros; evocan lo emocional y producen diferentes estados en nosotros.

Dentro del arte occidental, una de las primeras referencias históricas en la que encontramos cierta forma de pintura de interiores es en las antiguas ciudades romanas, como la ciudad de Pompeya. Durante una época, en Roma, una forma de pintura conocida posteriormente como los “trampantojos de Pompeya” consiguió una gran popularidad. Ésta consistía en pintura mural realizada en el interior de las casas y otros espacios habitacionales. Lo interesante de estas pinturas es que en ellas se imitaban ambientes interiores que nos remiten a los sitios mismos donde habían sido realizadas estas pinturas. Los lugares en donde transcurren nuestras vidas, nuestros hogares, escuelas, iglesias, cuevas o demás ambientes cotidianos. Los refugios del exterior, los contenedores de nuestros recuerdos, reflejos de nosotros mismos, de nuestros hábitos y de nuestra forma de vida.

El género de la pintura de interior comenzó formalmente en Europa como pintura de naturaleza muerta; el término “de interior” fue acuñado por primera vez a mediados del siglo XVII. Los precursores de la naturaleza muerta se remontan a Grecia, mas esta pintura comenzaría decididamente hasta después del Renacimiento.

El género posee distintas variantes. En él se han considerado las naturalezas muertas y bodegones, a lo que se suman las pinturas intimistas como el conocido Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa u otras escenas que transcurren en este tipo de ambientes. Posteriormente y con la llegada de la vida moderna, empezaron a pintarse ambientes interiores mucho menos íntimos, como bares, cabarets con fuertes luces o teatros. Con el paso del tiempo la pintura de interiores evolucionó y los pintores empezaron a interesarse en cosas más allá del simple ilusionismo. Conforme la narrativa se volvía para algunos cada vez más importante la pintura de interiores adquirió cada vez mayor fuerza. Y esta sigue siendo un basto recurso explorable para el pintor de hoy.

Objetivos:

  • El tema y su iluminación.
  • Composición por color.
  • Los planos en la pintura.
  • Los planos y su iluminación en interiores.
  • El volumen de los personajes y objetos.
  • El uso del color y su densidad.
  • Luz reflejada.
  • Brillos y acentos.
  • Elaboración de un cuadro en técnica mixta.

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Mark Bradford: género, raza, sociedad y pintura abstracta

mayo 15, 2017

El pintor Mark Bradford ha ganado notoriedad en la última década, y particularmente en los años más recientes. Junto a Kara Walker, es uno de los artistas afroamericanos que ha obtenido mayor reconocimiento. Su pintura, que él mismo describe como abstracción social, dialoga con la historia de la pintura y con el presente social de forma novedosa.

Interesado profundamente en temas de raza, género e interacción social, para algunos su obra se ha vuelto símbolo de los conflictos raciales, en particular de aquellos en los que múltiples afroamericanos se han visto involucrados recientemente en los Estados Unidos.

 

Mark Bradford, Rebuild South Central (Reconstruir al Sur Central), técnica mixta sobre lienzo, 109.2 × 243.8 cm, 2015.

 

Mark Bradford es un pintor estadounidense, nacido en 1961. Se describe a sí mismo como un late bloomer (de desarrollo tardío), puesto que comenzó la carrera de artes visuales a los 30 años. Estudió en la legendaria universidad californiana de artes CalArts. Ahí, contrario al enfoque conceptual de dicha universidad, decidió estudiar pintura abstracta.

“Siempre fui un pintor abstracto” menciona Bradford. El artista comenta que su madre le ha mostrado pinturas que realizó tanto en su infancia como en su adolescencia y que, curiosamente, éstas siempre eran abstractas. “Nunca intentaba hacer una casa o un poni: siempre era abstracto. Siento que la abstracción en aquella época y aún hoy era una forma de reclamar mi propia historia y decidir de qué forma iba yo a contarla”.

 

Mark Bradford, May Heaven Preserve You From Dangers and Assassins (Que el cielo te proteja de peligros y asesinos), papel impreso sobre lienzo, 260.1 x 374 cm, 2010.

 

La pintura abstracta y el tardo-modernismo

Mark Bradford es un pintor que ha analizado a profundidad la historia de la pintura abstracta occidental, para integrarla a su trabajo. Dentro de ésta, le ha interesado especialmente la historia que se desarrolló después de la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos. Ha investigado intensamente el expresionismo abstracto, el minimalismo y el post-minimalismo, intentando hacerlos avanzar hacia otras direcciones al dar nuevas ideas y nuevo contenido a la estética y los procesos derivados de dichas corrientes.

En términos estéticos y procesuales, Mark Bradford siente particular interés por la obra del artista estadounidense Clyfford Still (1904-1980). De entre los expresionistas abstractos, considera que puede identificarse más fácilmente con las pinturas de Still, pues aparentan ser más Ruff (que podría explicarse como crudo o rudo, sin pulir). Pero además, lo que a Bradford le resulta fascinante de la obra de Clyfford es la forma en que éste construía sus pinturas, como es posible ver en la capa sobre capa de pintura -visible en sus lienzos-, sus espatulazos sobrepuestos y, específicamente, la mano del artista.

Sin embargo, no es la estética superficial de los cuadros de Still lo único que le interesa a Bradford, aunque es cierto que es lo que más le atrae. También le interesa el hecho conocido de que Clyfford Still se hacía su propio material de trabajo. El artista únicamente utilizaba pintura que había sido hecha a mano por él mismo, lo que le permitía un mayor control del resultado final. Puesto que Bradford también se hace sus propios materiales, le resulta particularmente significativo reconocer esa particularidad en otros artistas.

 

Clyfford Still, PH-1082, óleo sobre tela, 238.8 x 396.2 cm, 1978.

 

Tardo-modernismo estadounidense y sociedad

Otro aspecto que le interesa a Mark Bradford del expresionismo abstracto y del minimalismo es su contexto social e histórico. El expresionismo abstracto se desarrolló a la par del Movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, aunque nunca llegó a involucrarse directamente. Los artistas de la época que se volvieron importantes estaban mucho más interesados en lo que ocurría dentro del bastidor, que en los acontecimientos que tenían lugar fuera de éste. Lo mismo ocurrió con los minimalistas y de forma aún más radical.

Este descubrimiento indujo a que Bradford decidiera hacer una pintura abstracta que utilizara el lenguaje de estos movimientos, pero que a su vez estuviera imbuida de significado externo. El artista, por lo tanto, trajo a estas técnicas temas políticos, sociales, raciales y de sexualidad, entre otros. De esta forma buscaba darle un contexto mucho más complejo a su obra, jugando la posición contraria a la que jugaron, tanto el minimalismo, como el expresionismo abstracto.

 

Mark Bradford, Sexy Cash, pintura mural, 419.1 x 1440.18 cm, en 7540 Fay Avenue, Los Ángeles, 2015.

 

Social abstraction

Mark Bradford describe su obra como pintura, pero no usa pintura en sus lienzos. “Utilizo el lenguaje de la pintura, mas no utilizo pintura; utilizo papel”. A esto Bradford le llama “paleta limitada”, haciendo referencia al uso de paleta limitada de tantos otros pintores, pero de una forma peculiar. Tan pronto como terminó la escuela, el artista estadounidense se dio cuenta de que la pintura no era el medio correcto para expresar sus ideas. “La pintura sale de un tubo y eso no me despierta ningún interés. Necesitaba un medio cargado de algo más significativo que sólo la historia de la pintura”.

Con esto en mente, Bradford empezó a ver hacia a afuera del bastidor y de la historia de la pintura, en lugar de mirar hacia adentro. “El proyecto de pintura modernista es -en gran medida- ver hacia adentro exclusivamente. Adentro del bastidor y adentro del artista”. Respecto a su búsqueda de una pintura que viera hacia afuera, el artista menciona la influencia el pintor danés Asger Jorn (1914-1973), el cual es el único pintor abstracto moderno cuyo enfoque habla de una forma de pintura abstracta preocupada por su entorno.

 

Mark Bradford, Untitled (Corner of Desire and Piety) [Sin título (Esquina de deseo y piedad)], collage en técnica mixta, 55.9 x 70.5 cm cada uno, 2008.

Social abstraction (Abstracción social)

Al comenzar a ver fuera del bastidor y de la historia de la pintura, Mark Bradford encontró pancartas, panfletos, anuncios, volantes, pósters callejeros y materiales de construcción para casas. Le interesa utilizar materiales que tengan algo que ver con el tejido social de la época y el contexto en que vivimos, y no exclusivamente con la historia del arte.

Es por esta razón que Bradford usa el término “abstracción social” para describir su pintura. Lo que esto quiere decir es que es un pintor abstracto que ha permitido que en su trabajo entre contenido social de forma matérica y no sólo teórica.

Cuando observas una obra de Bradford a lo lejos, parece una pintura abstracta como cualquier otra. Pero conforme te acercas, te das cuenta de que no lo es. En realidad no hay “pintura” en ella: está conformada de papeles pegados unos con otros. Sin embargo, no necesariamente podría ser descrita como collage, pues el papel en sus pinturas es muchas veces una masa. Conforme la observas, de pronto empiezas a reconocer con más detalle los elementos de los cuales constituye su superficie. Los has visto en las calles, en tu camino al metro, andando en bicicleta o mientras manejas en la ciudad.

 

Mark Bradford, Smite, collage en técnica mixta sobre lienzo, 182.9 x 213.4 cm, 2007.

 

La técnica de Mark Bradford

Los papeles que recolecta en las calles son sometidos a distintos tratamientos antes de aparecer en sus telas. Algunos son licuados para poder ser trabajados de forma líquida, cual pintura, mientras otros son utilizados tal cual fueron encontrados. Sus pinturas están formadas de gran cantidad de capas superpuestas de estos papeles tratados de diversas maneras.

Una de las herramientas favoritas de Bradford para construir sus cuadros son las lijadoras industriales, que posee de distintos tamaños: muy grandes, medianas, chicas y de diversas formas. El artista describe estas lijadoras como sus pinceles. Las lijadoras pequeñas son pinceles para hacer detalles y las grandes son como brochas. Sus lijadoras tienen la función de ayudarle a escarbar las capas de papeles superpuestas. Bradford extiende grandes bloques de papeles superpuestos y luego los deshace en pedazos con estas máquinas.

Así como pega papel sobre sus telas, también utiliza una gran cantidad de cuerda. Ésta la emplea para generar patrones, retículas y texturas que le permiten planear lo que las lijadoras devastan y lo que no. El hilo posibilita que algunas partes del papel queden sin lijar, mientras que otras sean abrasadas por completo. Con estos hilos internos construye distintos elementos, tanto gráficos como figurativos e incluso texto -que es un elemento muy importante en su trabajo-. Con estos componentes produce patrones abstractos, pero también algunos semi-reconocibles, que le permiten volver a generar narrativas vinculadas a lo social.

 

 

La importancia de las sienas, ocres y tierras en la paleta del pintor

mayo 8, 2017

Las sienas, ocres y tierras son todos pigmentos tierra. Por tierra en este contexto no me refiero exclusivamente a su color, pues tradicionalmente estos tres tipos de pigmentos son extraídos directamente de la tierra. Por ejemplo, las sienas solían ser extraídas de lugares cercanos a Siena, Italia. De igual manera, la tierra verde de Verona era efectivamente extraída de Verona.

Hoy día muchos de estos pigmentos son creados con mezclas de varios otros pigmentos: se utilizan óxidos e incluso mezclas de pigmentos modernos para producirlos. Sin embargo, muchas de estas mezclas, pese a imitar el color, no imitan otras características de los pigmentos originales. Esto se debe a que la importancia de dichos pigmentos no sólo radica en su color y la estabilidad del mismo, ya que parte de lo que los hace valiosos es su delgadez, capacidad de pigmentación y transparencia, entre otras cosas. Por tanto, pese a que tengamos colores con tonalidades similares, no obtendremos los mismos beneficios de los materiales originales. En este texto hablaremos de algunos de los beneficios de estos pigmentos y sobre su importancia en la paleta de cualquier pintor.

 

Set de tierras ttamayo

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Tips para artistas, tomados de las mentes de coleccionistas y galeristas

mayo 1, 2017

Desde hace tiempo pienso que existe una gran semejanza entre artistas y coleccionistas, puesto que considero que tenemos mentalidades similares. Así como un buen coleccionista está dispuesto a invertir grandes cantidades de dinero para de esa forma obtener obras que le satisfagan profundamente, un buen artista está dispuesto a invertir una gran cantidad de tiempo y esfuerzo para crear obras que le produzcan exactamente la misma satisfacción.

Hoy en día, cuando escuchamos hablar de coleccionismo y del mercado del arte contemporáneo, generalmente se enfatiza la cuestión económica. Nunca antes en la historia del arte se han roto los récords de venta de la forma en que en las ultimas décadas se rompen sin miramientos. Artistas como Andrea Fraser, en su texto Le 1 c’est moi, han hecho hincapié en cómo, gracias al crecimiento del mercado del arte contemporáneo, muchos artistas se han enfocado exclusivamente en lo que podría considerarse la creación de bienes de lujo. Se dice que hoy en día hay mas artistas que nunca, en proporción a los otros oficios.

Sin duda, el mercado del arte contemporáneo ha crecido por el interés que el arte despierta como inversión. En efecto, el arte se ha convertido en un producto activo que puede incluirse en una cartera. Sin embargo, no todo alrededor de ser artista tiene que ver con éxito económico, ni tampoco todo al respecto del coleccionismo tiene que ver con ver el arte como inversión.

 

Daniel Richter, Tarifa, óleo sobre tela, 350 x 280 cm, 2001. Colección Ken y Helen Rowe, Londres.

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