Pigmentos para pintar tonos de piel

julio 16, 2018

Hace unas semanas una de las lectoras de este blog nos preguntó sobre una paleta para pintar tonos de piel, también conocidos como encarnaciones. Consideramos que la pregunta amerita una explicación amplia, en lugar de sólo recomendar uno que otro pigmento. He aquí nuestra respuesta.

Pintar la piel humana de forma realista es bastante difícil en una reproducción pictórica. Me atrevo a decir que es una de las tareas más demandantes de conocimiento y experiencia para cualquier pintor. Quien haya visto cuadros de los grandes maestros en vivo, particularmente de sus etapas tardías, sabe que pintar la piel puede ser llevado a un punto sobrecogedor de maestría. Hay retratos que aparentan estar completamente vivos, respirando y observándonos detenidamente desde hace siglos, aunque, por desgracia para quien no haya presenciado esto en vivo, es difícil de experimentar esta sensación en fotografías de las pinturas en cuestión.

Una pintura se vale de la forma en que refractan distintos pigmentos o cómo permiten pasar la luz, para producir ciertas ilusiones cuando ésta golpea la superficie del cuadro. Una fotografía es incapaz de reproducir esto adecuadamente. Esta vez analizaremos un poco los colores que se requieren para pintar la piel. Esta tarea implica, a su vez, la pregunta del por qué la piel se ve como se ve. ¿Qué es lo que compone su colorido?

 

Lucian Freud, Portrait on a White Cover (Retrato sobre cobertor blanco), óleo sobre tela, 116.2 x 142.2 cm, 2002-2003.

 

El color de la piel humana

Los tonos que vemos en la superficie de nuestra piel son producto de varios elementos distintos, el primero de los cuales está conformado por la musculatura y la sangre. La piel es una bolsa superficial que recubre los músculos que están dentro. Dicha bolsa superficial es semi-translúcida e, independientemente de su pigmentación, bajo ciertas circunstancias permite que se transparente el color de aquello que recubre a través de su superficie.

Así, hay ciertos momentos en los que la piel permite ver el color de los músculos y de la sangre que se encuentra en el interior de los mismos.

 

José de Ribera, Un anacoreta, óleo sobre tela, 128 x 93 cm, s. XVII. Museo del Prado, España.

 

Los músculos

El color de los músculos es muy visible en puntos donde la luz atraviesa la piel, como en los dedos o las orejas cuando están frente a una luz intensa.

Uno de los pigmentos que fueron utilizados por siglos para representar el color de los músculos y la sangre con luz intensa es el bol de armenia. Este pigmento óxido, de color rojo intenso, es conocido por haber sido empleado en mucha pintura religiosa en la cual posteriormente se habría de aplicar oro de hoja. Sin embargo, su función también era ser el fondo sobre el cual trabajar encarnaciones.

El bol de armenia sigue siendo ampliamente utilizado, tanto en pintura, como por doradores e inclusive en cerámica. Pero, en caso de no tener acceso a este pigmento, hay varios pigmentos rojo óxido que se asemejan al mismo, no sólo en tonalidad, sino en sus cualidades. El bol de armenia es un pigmento óxido de cuerpo muy denso, por lo que otros óxidos rojizos intensos y muy cubrientes pueden sustituirlo sin problemas en la paleta para pintar la piel. El tono rojizo óxido es uno de los tonos esenciales que han sido usados por siglos para pintar la piel por grandes maestros.

 

José de Ribera, Santiago el Menor, óleo sobre tela, 77 x 65 cm, 1630-35.

 

Los músculos en sombra

El color de los músculos y la sangre también suele ser muy visible en las áreas de piel que se encuentran a media sombra o en sombra, claro que en esta circunstancia su colorido no es de un rojo tan intenso como aquel del bol de armenia.

Distintos pigmentos han sido usados para representar el color de los músculos en esta circunstancia; cuál se usa depende de qué tan intensa o débil es la sombra que queremos representar sobre la piel. Un magnífico ejemplo de esto es la pintura del pintor español José de Ribera, quien solía utilizar de fondo pigmentos como el sombra tostada (burnt umber) para pintar pieles con áreas en sombras muy intensas. A su vez empleaba pigmentos como el sombra natural (raw umber) para pintar pieles con áreas de sombra más sutiles.

La sombra tostada tiene un color rojizo, que adopta al ser -literalmente- tostada en fuego. Su color es perfecto para representar lo rojo de los músculos cuando están una área de escasa luz, que curiosamente es el momento en que el color de la sangre se transparenta más a través de la piel. Para sombras de menor intensidad es mejor el sombra natural (en pieles blancas, que era las que más pintaba José de Ribera). Cuando hay un poco más de luz en el ambiente, la piel no es tan translúcida, por lo que su color se funde con el color interno de los músculos y da como resultado una tonalidad más amarillenta e incluso verdosa.

 

Vincent van Gogh, Autorretrato, óleo sobre cartulina rígida, 42.0 x 33.7 cm, 1887.

 

El color de la bolsa de la piel

La bolsa de la piel tiene un colorido amarillo verdoso en pieles blancas o amarillas. En pieles con mayor pigmentación suele ser menos obvio, mas la regla que mencionaremos a continuación puede aún aplicarse al representar otro tipo de pieles en pintura.

Los colores verdes de la bolsa de la piel fueron nombrados por los grandes maestros de la pintura europea verdaccios, los cuales eran colores de apariencia verdosa que se conseguían al mezclar amarillos y naranjas ocres u óxidos con pigmentos negros. Por lo general, a más blanca es la piel que representamos, los verdaccios que ocuparemos serán producto de pigmentos amarillos con negro, mientras que entre más pigmentada sea la piel que estamos representando, más naranjas, e inclusive ligeramente rojizos deberán ser dichos pigmentos.

Esta regla implica que hay una gran cantidad de pigmentos amarillos y naranjas que podrían entrar en esta categoría. Amarillos ocre y ocre light diversos, tierras amarillas, amarillos óxido, amarillo Nápoles (salido de óxido de plomo), sienas amarillentas e inclusive pigmentos de sombra natural. Sin duda es en el terreno de los amarillos donde existen mayores posibilidades, pero no es necesario tener todos los pigmentos disponibles. Recordemos que pintores como Zorn producían encarnaciones impresionantes sólo con el uso de cuatro pigmentos distintos: rojo cadmio, amarillo ocre, negro de marfil y blanco de plomo. Yo recomendaría tener un amarillo ocre luminoso que nos guste, un ocre light, un ocre más obscuro como el havanna ocre y un amarillo nápoles, que por ser de plomo tiene cualidades magníficas para pintar la piel.

 

Anders Zorn, Emma Zorn, óleo sobre tela, 40.2 × 60.6 cm, 1887.

 

Pigmentos naranjas para pintar la piel

Como se mencionó en relación a la paleta de Zorn, si ya tenemos nuestros pigmentos amarillos junto con los antes mencionados bol de armenia, sombra tostada y sombra natural, realmente no necesitaríamos de otros pigmentos más naranjas, puesto que todos los tonos los podríamos conseguir con mezclas.

No obstante, hay algunos magníficos pigmentos translúcidos de color rojo naranja intenso que podrían no estar de más en nuestra paleta. Pigmentos como el rosso veneto, el rosso ercolano e inclusive el rojo cadmio medio o rojo cadmio luminoso (los cuales no son translúcidos pero si intensos) pueden ser buenas adiciones. Los dos primeros tienen, por ser tierras, una vibración cromática hermosísima que al mezclarse con negros genera tonalidades de gran riqueza. Los segundos son colores más intensos, ideales para exaltar ciertos tonos de piel de los que hablaremos más adelante.

 

Anders Zorn, Autorretrato, óleo sobre tela, 117 x 94 cm, 1896.

 

Pigmentos negros para pintar la piel

Los dos pigmentos más utilizados a través de la historia del arte para pintar piel fueron el negro de carboncillo o el negro de vid y el negro de marfil o negro de hueso. 

El primero es un negro sutil que genera una sensación “lodosa” o “sucia” al mezclarse con los rojos y amarillos, lo cual en otras circunstancias podría ser indeseable, pero para pintar la piel es ideal. La realidad es que la piel humana, al ser una bolsa verdosa que cubre músculos rojizos, contiene colores muy agrisados que en la mayoría de las pieles tienen cierta cantidad de blanco agregado, en ocasiones incluso mucho blanco. El blanco hace que esos tonos aparenten ser menos grisáceos de lo que en realidad son.

En el caso de las pieles de pigmentación más intensa, por la misma pigmentación es menos visible el color verdoso del pellejo de la piel. Sin embargo, en ciertos puntos y bajo la luz adecuada, también son necesarios tonos muy agrisados (verdaccios) de colores naranjas o rojos con negro y un tanto de blanco para representarlos. El negro de marfil es magnífico para realizar verdaccios, puesto que tiene una tendencia ligeramente azulosa. Esto hace que al mezclarlo con amarillos éstos se vuelvan más verdosos que con otros negros, lo cual es magnífico, sobre todo en pieles muy blancas.

 

Édouard Manet, Retrato de Victorine Meurent, óleo sobre tela, 42.9 x 43.8 cm, h. 1862

 

Pigmentos verdes para pintar la piel

En cuanto a pieles muy blancas, también existen ciertos pigmentos verdes que son útiles al representarlas. Pese a que, de hecho, eran muy escasas en la antigüedad y siguen no siendo muy comunes en el presente, las tierras verdes son una fantástica adición a la paleta para pintar la piel.

Una de las tierras verdes más utilizadas en el pasado fue la tierra verde de Verona, hoy extinta o, mejor dicho, agotada. Existen otras tierras como la tierra verde francesa pálida, la tierra verde italiana antigua y la tierra verde de pizzarra que, pese a no ser tan intensas como la tierra verde de Verona, no dejan de ser excelentes adiciones para una paleta para encarnaciones.

En realidad, cualquier tierra verdosa sería una buena adición a una paleta para pintar la piel. Y, aunado a eso, un pigmento azul como azul ultramar francés puede también ser una buena adición. Este color servirá para generar colores aún más verdosos, necesarios -por ejemplo- al representar venas en pieles muy blancas. También funcionará para trabajar pieles de muy alta pigmentación como pieles muy negras o muy rojizas que podríamos encontrar en India, Africa, Latinoamérica, Oceanía, etcétera. En estas pieles, ciertos tonos azulosos ocurren cuando se encuentran bajo un cielo azul, el cual refractan naturalmente debido a las grasas de la piel.

 

 

Pigmentos blancos para pintar la piel

Por último, los pigmentos blancos ideales para piel son, sin duda, blancos de plomo; cualquier blanco de plomo, pues por sus cualidades es el pigmento blanco ideal para pintar cualquier cosa. Sin embargo, en caso de no poder conseguirlo, lo que se puede hacer es emplear blanco de titanio en aquello que necesitamos muy blanco y cubriente, y blanco de zinc en los tonos de piel traslúcidos y con poco blanco.

A continuación, links de publicaciones previas respecto a cómo pintar la piel y también en relación al uso de los distintos blancos en la pintura, tema que es particularmente significativo al pintar la piel:

Freud y el blanco de plomo, Blanco de plomo, Otros blancos, Pintar la piel (músculos), Pintar la piel (tonos verdosos), Pintar la piel (luces superiores)

Consejos para mezclar colores y pigmentos con precisión

junio 12, 2018

Cuando pensamos en mezclar colores para lograr los tonos que deseamos que compongan nuestras pinturas, normalmente pensamos en mezclar de matices. Mezclar matices quiere decir mezclar nuestras pinturas por color, dependiendo de si son azules, rojas, carmines, verdes, amarillas, entre otros, además de depender del color que deseamos conseguir con la mezcla en cuestión.

Si bien entender cómo mezclar correctamente matices de color es el punto de partida para manejar con dominio y a voluntad los colores en nuestra obra, en la pintura esto no es lo único que se debe considerar. Puesto que en la pintura los colores no sólo son colores, sino pinturas hechas a base de compuestos químicos que tienen propiedades físicas y químicas particulares, tener dominio sobre nuestras mezclas implica tomar en consideración las cualidades de los pigmentos que conforman nuestras pinturas.

Si no tenemos consideración de estas cualidades, habrá mezclas de colores que nunca nos saldrán o que se verán de una forma en nuestra paleta y de otra forma sobre el lienzo. Así, esta vez hablaremos sobre cómo controlar o explorar mezclas de colores, tomando en consideración las propiedades de los pigmentos con los que han sido fabricadas nuestras pinturas.

 

Elizabeth Peyton, Dmitri (Dmitri Tcherniakov), 2014 óleo sóbre panel, 30.5 x 20.3 cm.

 

Mezclas de colores

En textos pasados hablamos sobre cómo lograr mezclas de colores brillantes precisas identificando los colores primarios exactos. En otra publicación hablamos sobre cómo lograr tonos tierra, sombra y grises con gran precisión. Si realmente se quiere tener control sobre la paleta de pintura lo primero que se debe aprender es a empezar por dominar las mezclas de colores antes de pasar a los pigmentos.

A mi parecer para esto lo mejor es comenzar a trabajar con una paleta de colores limitada en donde sólo tengamos los colores primarios para, a partir de ellos, producir toda la escala cromática con la que habremos de trabajar. Sin embargo, incluso para construir una paleta de colores limitada es bueno tener ciertas nociones respecto al grosor molecular de los distintos pigmentos que la conformarán, puesto que de esta forma será más fácil que logremos nuestras mezclas de la forma en que las deseamos.

 

Elizabeth Peyton, Clear Eyes, Full Hearts Can’t Lose (Tim), 2014, óleo sobre panel.

 

La paleta limitada

Una paleta limitada es una paleta de pinturas en la cual tenemos pocos colores a nuestra disposición. Trabajar exclusivamente con los 3 colores primarios es quizá la forma más común de paleta limitada. La paleta de color CMYK utilizada en impresión (azul cyan, magenta, amarillo y negro) es también una paleta de color limitada con la que puede conseguirse una muy amplia gama de colores.

Existen paletas limitadas más extensas como la paleta de 6 colores en la que se utilizan dos rojos (magenta y rojo medio), dos azules (azul cyan y azul ultramar) y dos amarillos (amarillo limón y amarillo medio). A partir de estos 6 colores pueden lograrse una enorme cantidad de matices vibrantes que no se ensucien al usarse para mezclas.

 

Marlene Dumas, Helena’s Dream, 2008, óleo sobre tela, 130 x 110 cm.

 

Los matices y la paleta limitada

Construir una paleta limitada implica por supuesto saber que entra en juego al mezclar matices. Por tanto se debe entender puntualmente cuales son realmente los colores primarios y como funciona realmente la teoría de complementarios. Ambos temas son tratados en los textos antes mencionados (Los colores primarios, Mezclas de colores brillantes y Cómo lograr tonos tierra, sombra y grises).

Sin embargo, algo de suma importancia para una paleta de color limitada funcional también es el tipo de pigmentos que se utiliza en la misma.

 

Marlene Dumas, Osama, óleo sobre tela, 2010.

 

Los tipos de pigmento en la paleta limitada

Así como hay muchos colores distintos, también hay muchos pigmentos distintos con composiciones químicas diferentes. Diferentes tipos de pigmento influyen químicamente unos sobre otros a la hora de realizar mezclas de forma diferente.

Por ejemplo, si juntamos un pigmento muy delgado -como podría ser un verde fthalo- con un pigmento muy grueso -como un amarillo óxido- los colores visualmente nunca se terminarán de mezclar. Pese a que se vea verdosa la combinación, el verde fthalo se verá en el fondo de la mezcla, mientras que el óxido se verá en la superficie. El color, en lugar de verse como el color único que idealmente deseábamos conseguir, se continuará viendo como dos colores juntos pero separados.

Aparte de esto, a la hora de trabajar con una mezcla desigual como la antes mencionada, si la trabajamos en veladuras el color más delgado se verá mucho más y si la trabajamos en masa el color grueso será el dominante. Este fenómeno no siempre es indeseable, pero a veces puede no ser lo que estamos buscando para una pintura.

 

Elizabeth Peyton, Angela, 2017. Óleo sobre tabla, 16.93 x 13.78 pulgadas.

 

Pigmentos distintos al mezclar tonos de sombra y negros

Algunas mezclas de pigmentos de grosores diferentes son particularmente problemáticas a la hora de mezclar negros y algunos tonos de sombra. Un buen ejemplo de esto es querer realizar un tono de negro con una paleta limitada de primarios que incluya colores gruesos y delgados indistintamente.

Como ejemplo podría tomarse un azul fthalo (pigmento primario delgado), carmín alemán (pigmento primario delgado) y amarillo cadmio limón ( pigmento primario grueso). Con esta paleta nuestros tonos de verde se verán bastante brillantes, si bien algunos de ellos parecerán estar blanqueados debido al cadmio. También los tonos de naranjas y rojos serán vibrantes y brillantes, mientras que los tonos de morados serán realmente impresionantes en veladuras.

Sin embargo, a la hora de querer mezclar colores de sombra o negros, nuestros colores nunca acabarán de mezclarse del todo. En bajotono se verá un tono y en masa se verá otro (pueden leer más sobre el tema en esta publicación anterior), nuestros colores de sombra se verán sucios, apagados y carentes de intensidad. Nuestros negros nunca terminarán de ser negros; por un lado, porque siempre habrá un tono que resaltará en la mezcla por más que intentemos emparejarla y, por otro lado, porque las cualidades del blanco volverán ligeramente blanquecino nuestro negro, quitándole intensidad al color.

 

Elizabeth Peyton, Dan Kjær Nielsen, óleo sobre panel, 2015-2016.

 

Cómo solucionar esto

La forma fácil de solucionar esto es utilizando pigmentos con partículas de un grosor similar. Por ejemplo, una buena paleta limitada de colores primarios delgados consistiría en amarillo hansa, azul fthalo pb15-3 y rojo quinacrodina. Sustituir el amarillo cadmio, que es grueso y cubriente, por el amarillo hansa permitiría mezclas más precisas.

Claro que, puesto que el amarillo hansa tiene cierta tendencia blanquecina, tampoco sería lo ideal para mezclar sombras y negros. Justo esa es parte de la razón por la cual el código de color CMYK también tiene negro como pigmento importante y no utiliza solamente los tres primarios para producir toda la gama cromática, pese a que teóricamente se podría emplear sólo los tres primarios para conseguir cualquier color.

Un buen complemento para esta paleta limitada sería, por lo tanto, la adición del amarillo indio a la misma, el cual es un pigmento muy delgado. Al la hora de ser mezclado con el azul fthalo y el carmín alemán, el rojo alizarina o el rojo quinacrodina, el resultado son mezclas predecibles y muy intensas, inclusive en los negros y los colores de sombra.

Aunque, en caso de querer usar el amarillo indio en otras mezclas, es importante considerar su tendencia ligeramente rojiza que no lo hace adecuado para la realización de mezclas de verdes, puesto que las agrisaría ligeramente.

 

Marlene Dumas, Dead Marilyn, óleo sobre tela, 50 x 40 cm, 2008.

 

Mezclas de dos colores de grosores distintos

Cuando realizamos mezclas de dos colores de grosores distintos pueden en ocasiones ocurrir cosas extrañas.

Por ejemplo, si mezclamos rojo cadmio medio con azul fthalo neutro, teóricamente se debería lograr un negro, puesto que ambos colores son complementarios exactos. Sin embargo, puesto que las moléculas de ambos colores son muy distintas, la mezcla se ve gris, manteniendo sus propiedades intensamente roja y azul al mismo tiempo.

Lo ideal en estos casos, si queremos mezclas de colores que se vean precisos, es usar pigmentos de un grosor molecular similar.

 

 

Marlene Dumas, Pasolini, óleo sobre tela, 40×30 cm, 2008.

 

Sacar provecho de las mezclas de pigmentos diferentes

Las mezclas de pigmentos distintos, pese a que en ocasiones son complejas, también tienen grandes virtudes. A veces estas mezclas funcionan bien e incluso ayudan a los pigmentos a exponenciar sus cualidades.

Por ejemplo, algunos tonos de verde o de naranja pueden aprovechar lo cubriente y brillante del cadmio. Al envolver dicho color con azul fthalo o verde fthalo, y hasta verde viridian que es transparente, se pueden generar colores verdes súmamente brillantes. Puesto que el color delgado recubrirá las moléculas del cadmio, que es grueso y muy refractante, y lo usará de base para brillar aún más, la mezcla funcionará como si se tratara de una veladura delgada sobre un fondo blanco o muy luminoso.

 

Elizabeth Peyton, Leonardo, February 2013, óleo sobre panel, 63.5 x 48.2 cm.

 

Mezclas de pigmentos para bajofondos

Estas mezclas antes mencionadas funcionan particularmente bien en mezclas de colores para hacer bajofondos en nuestra pinturas. De hecho, varias empresas de materiales hacen uso de este tipo de mezclas en algunos de sus tubos de pintura, para permitir a los artistas emplear un sólo color para lograr lo que en otras circunstancias requerirían dos o tres colores.

Si mezclamos un color muy delgado y tintante, como el amarillo indio, junto con un color grueso y menos tintante, como podría ser una tierra rojiza, y los mezclamos bien, conseguiremos un pintura que generará una amplia gama de amarillos, naranjas y rojos. Dependiendo de cómo sea aplicada esta pintura lograremos que nos dé diferentes matices: al aplicarla delgada será más visible el amarillo indio, mientras que al aplicarla gruesa será cada vez más notorio el rojo tierra.

Esto puede ser ideal para hacer bajofondos o grisallas de forma fácil e intuitiva. También es interesante si es empleado para jugar con las posibilidades que nos ofrece la pintura, en una gran cantidad de aplicaciones diversas.

 

Elizabeth Peyton, Robert Mapplethorpe, monotype, 2002.

 

En resumen

Idealmente, para que las mezclas de nuestros colores sean mas predecibles deberíamos usar juntos colores de moléculas gruesas como cadmios u óxidos y por separado unir colores de moléculas delgadas como fthalos, carmines, alizarinas, quinacrodinas u otros.

Los colores de moléculas intermedias, como el viridian, los cobaltos, manganesos y otros, pueden jugar un papel más cómodo con ambos tipos de pigmentos. Sin embargo, al no ser demasiado tintantes, algunos de estos pigmentos pueden verse rebasados por la capacidad tintante, tanto de los pigmentos delgados, como serían los fthalos y quinacrodinas, como por los pigmentos cubrientes como serían los cadmios y algunos óxidos.

 

 

 

 

Consejos para trabajar con pintura acrílica

junio 5, 2018

Esta semana abordaremos el tema de cómo trabajar mejor con pintura acrílica. Aquí por “trabajar mejor” me refiero a cómo usar la pintura acrílica de tal forma que la obra producida con esta técnica sea lo más estable y resistente posible al paso del tiempo, manteniendo su apariencia óptimamente.

Hoy en día encontramos esta técnica de pintura en todos lados; específicamente, en la pintura artística se utiliza en conjunto con muchas otras técnicas. De entrada, el grueso de imprimaturas para todo tipo de técnicas, conocidas como gesso, se elaboran a partir de distintos medios acrílicos. Es por esta razón que es importante conocer algunas de las características de este medio, para poderlo emplear con conciencia de causa y efecto.

 

Whaam!, Roy Lichtenstein, acrílico y óleo sobre tela,1747 x 4084 x 60 mm, 1963.

 

Antecedentes

La pintura acrílica es un medio que nació en el siglo XX durante los años 30. En primera instancia, el nuevo medio comenzó a utilizarse en diferentes industrias tanto en la fabricación de pinturas como en pegamentos y otros tantos productos, como hasta la fecha se sigue haciendo.

El primer pintor importante en utilizarla ampliamente fue el pintor mexicano David Alfaro Siqueiros, quien experimentó mucho con las posibilidades de dicho nuevo material. Siqueiros dio cursos en distintos lugares sobre este nuevo medio de pintura y sus posibilidades. Sin embargo, fue en Nueva York donde sus cursos tuvieron mas impacto y a partir de lo cual varios de los pintores expresionistas abstractos se interesaron por el acrílico y sus posibilidades pictóricas.

 

Spitz, Bernard Frize, acrílico sobre tela, 2545 x 3615 mm, 1991.

 

El acrílico como medio de pintura

En cierta forma podríamos decir que el acrílico combina en un solo medio las propiedades del óleo y la acuarela o el temple. Puesto que el acrílico que más se utiliza en la pintura artística es a base de agua, este medio puede ser utilizado como si de acuarela se tratara. Claro que también existen pinturas acrílicas de cuerpo denso e intermedio que comparten ciertas características con la pintura de óleo.

 

Untitled (Bacchus), Cy Twombly, acrílico sobre tela, 3175 x 4683 mm, 2008.

 

El acrílico como estandarte de la revolución de la pintura

Las cualidades del medio acrílico y su circunstancia con respecto a la historia de la pintura occidental lo volvieron un material sumamente significativo para la pintura tardo-moderna. En aquel momento histórico el acrílico aún era un medio muy joven y se sabía poco sobre él. Sin embargo, juventud y cualidades por explorar exhortaba a la experimentación.

Esto fue sumamente importante para la época, porque era un medio sin historia que permitía romper con la tradición de la pintura previa al surgimiento del mismo. Simbolizaba el nuevo mundo por descubrir de la pintura moderna, sin las ataduras del pasado académico.

 

Controlled Substance Key Painting, Damien Hirst, acrílico sobre tela,1220 x 1224 x 40 mm, 1994.

El uso inicial del acrílico

Varios pintores empezaron a utilizar medios de pintura acrílica que originalmente no habían sido diseñados para la pintura artística, sino para otras industrias. Algunos expresionistas abstractos utilizaron en sus obras pintura acrílica para casas y esmaltes acrílicos industriales para metales. Les interesaban los acabados que producía el uso de estos tipos de pintura, el veloz tiempo de secado que tenían, así como su comportamiento, que difería al de otras pinturas artísticas convencionales.

A partir del gran auge que comenzó a tener este tipo de pintura de esmalte entre los pintores, grandes empresas de materiales no tardaron en producir pintura acrílica en relación a las cualidades de dichos tipos de pintura. De esa forma nacieron las pinturas acrílicas que hoy en día conocemos, con las cualidades a las que estamos acostumbrados.

 

Rooms of the Mind, Katy Moran, acrílico y papel impreso sobre tela, 486 x 387 mm, 2009.

 

Los problemas ocultos de la pintura acrílica

El paso del tiempo ha mostrado que la pintura acrílica tiene algunos problemas que en un principio eran desconocidos. El mayor problema es, precisamente, que es bastante frágil ante el paso del tiempo. De hecho, podríamos incluso decir que la pintura acrílica es una pesadilla para restauradores y conservadores.

El principal problema radica en que el medio acrílico es sumamente sensible a cambios sutiles de temperatura. Cuando hay mucho calor, la pintura acrílica se vuelve chiclosa (aún ya seca sobre los cuadros) y se le adhieren todo tipo de partículas del ambiente. Esto, por un lado, hace que las obras pintadas con este medio se ensucien, pero a la vez hace que el medio acrílico se acidifique al generarse reacciones químicas entre los componentes del acrílico y las partículas de la atmósfera que quedan atrapadas en él.

El segundo problema del acrílico es cuando éste se enfría, pues en ese momento se vuelve demasiado duro y, por lo tanto, frágil. Es ahí cuando los mínimos movimientos del soporte sobre el cual se haya utilizado pintura acrílica harán que se empiece a craquelar y a la larga acabarán por craquelarlo por completo.

Si se desea saber más respecto a los problemas del acrílico pueden revisar este artículo en inglés del Tate sobre problemas de conservación del acrílico.

 

No Woman, No Cry, Chris Ofili,óleo, acrílico, grafito, resina poliester, papel impreso, diamantina, tachuelas y excremento de elefante sobre tela,2438 x 1828 x 51 mm, 1998.

 

Cómo solucionar esto

En esta publicación no hablaré de soluciones para restauración, sino que me enfocaré en cómo emplear el acrílico de tal forma que se produzcan las películas de pintura más duraderas posibles.

La realidad es que el acrílico es frágil, pero también es cierto que se pueden tomar en cuenta ciertas cosas para prolongar su vida en los cuadros, si es que eso es algo que nos interesa.

 

Outer Antipodes, George Condo born, acrílico y pastel sobre papel,1531 x 1015 mm, 1996.

 

Ser considerados con el uso de solvente

El solvente de la pintura acrílica es el agua. Muchos artistas compran un sólo tipo de medio acrílico y lo rebajan con agua para producir distintas calidades con el mismo material: desde denso hasta muy fluido, casi acuareleable.

De hecho, podríamos decir que esa es una de las grandes virtudes del acrílico a la hora de estar trabajándolo. Sin embargo, si hablamos sobre su durabilidad, utilizar más del 30% a 50% de agua para adelgazarlo (dependiendo del tipo de acrílico) vuelve las películas de acrílico aún más frágiles. Lo que ocurre es que el acrílico, que es en la pintura acrílica el medio adherente de nuestros pigmentos, pierde capacidad de adhesión conforme se le agrega más agua. Esto tendrá como consecuencia que se será aún más susceptible a craquelarse con el tiempo.

Nota: El único lugar en el que puede utilizarse pintura acrílica muy diluida con agua es sobre papel absorbente. En este soporte, la misma absorción del papel hará mucho más fácil que el acrílico no se craquele con el paso del tiempo, aún si ha sido muy diluido y perdido su capacidad de adherencia.

 

Mao, Andy Warhol, acrílico sobre tela, 1973.

 

La solución a este problema

La solución a este problema es utilizar medios acrílicos de diferentes grosores, lo cual es equiparable a lo que ocurre en la pintura al óleo, donde no es recomendable utilizar pura trementina para diluir nuestras pinturas, sino que es preferible emplear diferentes barnices y barnicetas. En la pintura acrílica se debería trabajar de la misma manera y emplear diversos medios para diluir o engrosar la pintura.

Existen medios acrílicos de diferentes grosores que pueden ser empleados en conjunto con las pinturas acrílicas. Los hay desde muy delgados, de consistencia casi agua, hasta muy gruesos, ideales para impasto. La forma de utilizarlos es en conjunto con pinturas acrílicas altamente pigmentadas, las cuales posteriormente mezclaremos con los distintos medios para cambiarle su consistencia y pintar con ellos de la forma en que deseamos.

La otra forma de emplearlos es en conjunto con pigmentos, mezclando nuestras pinturas al momento en que las necesitamos. Lo importante es utilizar pinturas de alta concentración de pigmento (o agregarles pigmento extra) para mezclarlas con los medios, puesto que utilizar pinturas con poca cantidad de pigmento hará que nuestras pinturas se vuelvan muy translúcidas.

 

Alpha-Phi, Morris Louis, acrílico magna sobre tela, 2591 x 4597 mm, 1961.

 

Otro punto importante a considerar

A todo esto, también es muy valioso considerar la imprimatura y el soporte. Si el soporte es preparado con un buen gesso acrílico, que haya sido aplicado sin ser diluido en exceso, las capas superiores de pintura tendrán una mayor duración.

Muchas veces he visto a pintores imprimar sus lienzos con bases acrílicas demasiado diluidas con agua y emplear sólo en las capas superiores acrílico sin demasiada dilución. La realidad es que, en todo caso, debería ser al revés, puesto que a más estables sean las capas internas de pintura, más estable será la obra en general. Por el contrario, si la imprimatura es frágil, cualquier cosa que sea colocada sobre ella también lo será.

 

Jan.1.1984, On Kawara, acrílico sobre tela, 260 x 334 mm , 1984.

 

El gesso acrílico como imprimatura universal

El párrafo anterior me trae al último tema de este texto: hablando de cómo una imprimatura frágil volverá frágil lo que ha sido colocado sobre ella, es importante saber que todo lo que sea pintado sobre gesso acrílico tendrá la durabilidad del mismo y los problemas del mismo.

Esto es importante puesto que las imprimaturas acrílicas que hoy se usan por conveniencia para todo tipo de pintura reducirán sobremanera el tiempo de vida de materiales como el óleo o el encausto, medios que tienen tiempos de vida de cientos de años si son bien preparados.

En algún momento muchos artistas consideraron que era irrelevante la durabilidad de la obra y optaron por crear obras efímeras. Aún hoy en día hay artistas que crean este tipo de obra efímera, no sólo en pintura sino en muchos medios. Si el hecho de crear obra efímera es importante para tu obra, es perfectamente respetable. O bien, si tu obra requiere de los medios acrílicos para existir, como fue en el caso de la obra de artistas como Tapies o Kiefer, adelante. Sin embargo, si tu interés no es que tu obra sea sumamente susceptible al paso del tiempo, quizá sea el momento de alejarse de la pintura acrílica, el gesso acrílico y buscar otras alternativas.

Los secretos técnicos del nacimiento de la pintura al óleo

mayo 29, 2018

La técnica de óleo no siempre ha sido lo que hoy en día conocemos como tal; tampoco se ha trabajado como hoy día se trabaja. De hecho, podríamos decir que la técnica de óleo es en realidad un conjunto de varias técnicas diferentes que se conocen por el mismo nombre.

La técnica de óleo como la conocemos hoy día comienza a tomar esa forma durante el siglo XIX. La técnica de óleo antigua tenía grandes diferencias a dicha técnica más novedosa. Por supuesto, la actual técnica es aún más distinta a ambas técnicas de óleo, puesto que la misma nunca ha dejado de transformarse.

En este texto hablaremos un poco de la evolución de la técnica de óleo a través del tiempo y de la transformación de sus procesos y componentes. Nuestra intención con este texto es recuperar aspectos valiosos de esta técnica como era empleada en el pasado para ofrecer conocimientos con los cuales enriquecer la misma en el presente.

 

Jan van Eyck, Virgen del canónigo Van der Paele, óleo sombre tela, 122,1 cm × 157,8 cm, (1434).

 

El inicio de la técnica de óleo

La técnica de óleo se ha transformado considerablemente a lo largo de varios siglos y los materiales que en ella son utilizados también han cambiado considerablemente.

Óleo quiere decir aceite y dicho elemento es el medio esencial de la técnica de óleo. Hoy en día el aceite más utilizado en esta técnica es el aceite de linaza. Sin embargo, dicho aceite no siempre fue el más empleado.

La técnica de óleo surgió de la técnica de temple, a la cual en los países fríos y húmedos se le agregaban aceites y otros componentes para ayudarla a resistir (entre otras cosas) las condiciones climáticas sin formarse hongos. El temple, al ser una pintura a base de huevo es bastante susceptible a la alta humedad aun cuando la pintura ya está seca. Por esta razón las zonas húmedas y frías son su peor enemigo.

Por otra parte, la pintura de aceite es bastante más resistente a los climas húmedos, por lo que los países del norte de Europa agregaban aceites a sus temples en parte para darle resistencia a sus obras.

Sin embargo, los aceites que más se utilizaban en estos temples no era el aceite de linaza, sino aceites de nueces distintas. En la época previa al siglo XIII  la técnica de óleo como tal aún no había nacido y los pintores seguían experimentando con los agregados de distintos aceites en sus temples.

 

Jan van Eyck, La virgen en una iglesia, óleo sobre tabla, 31cm x 14 cm, 1438 – 1440.

 

La mezcla de temple y aceite

La mezcla de temple y óleo tiene grandes ventajas que fueron altamente estimadas en el pasado, pero que hoy en día pueden ser igual de valiosas.

Quizá la más práctica de ellas y probablemente la más valiosa es que el temple ayuda a que el óleo se seque con gran velocidad. Puesto que el huevo ayuda a emulsionar el óleo, el tiempo de secado del mismo se vuelve drásticamente menor dependiendo de la cantidad de temple que se use en relación al óleo. Si se usa mucho temple y poco óleo el tiempo de secado será como el del temple (menor que el del acrílico). Si se usa mucho óleo y poco temple el tiempo de secado será mayor, pero considerablemente menor que el del óleo por sí mismo.

Probablemente esta cualidad del temple que hace secar al aceite hizo que, en un principio, cuando se usaba más temple que aceite en esta técnica, no fueran tan importantes las cualidades del aceite que se empleaba, por lo que se usaban aceites de distintas nueces. Sin embargo, conforme la técnica de temple y óleo fue evolucionando, esto cambió y se necesitaron aceites más específicos para lograr los resultados que se deseaban.

 

Jan van Eyck, Políptico de Gante o La adoración del Cordero Místico, óleo sobre tabla, 350 x 223 cm, 1432.

 

La flexibilidad del aceite

Una gran ventaja que da el óleo al temple es su flexibilidad. Conforme los formatos de las pinturas fueron volviéndose más grandes durante la transición entre la Edad Media y el Renacimiento fue importante trasformar la técnica de temple en una técnica más flexible. El agregado del aceite fue lo que permitió dicho resultado, y es una de las razones más importantes por las que dicha técnica cobró auge.

El aceite se fue agregando no solo al temple si no a la imprimatura misma para que tanto el lienzo como la pintura que era colocada sobre el fueran más flexibles. Distintos aceites fueron empleados para esta tarea, pero con el paso del tiempo el aceite más flexible que había disponible fue el que se volvió el obvio a recurrir, este es el aceite de linaza.

Desde finales de la edad media los lienzos fueron creciendo cada vez más hasta que en el renacimiento tardío y el barroco había lienzos con formatos murales. Estos lienzos debían encontrase con técnicas suficientemente flexibles para que al ser trasladados no se craquearan por el formato. La técnica ideal y única capaz de cubrir esta necesidad en un tipo de pintura con el aspecto que se buscaba era la técnica de óleo.

De hecho, esta misma técnica permitió que los lienzos pudieran viajar, como nunca antes las pinturas de gran formato habían hecho. Esto se logró debido a que la técnica de óleo permitía que los lienzos fueran enrollados y trasladados. Este fue otro de los puntos a favor que dieron gran popularidad a este tipo de pintura.

 

La Fuente de la Gracia y Triunfo de la Iglesia sobre la Sinagoga o La fuente de la Vida (c. 1430-1440), Madrid, Museo del Prado. Óleo sobre tabla, 181 x 119 cm. La obra ha sido atribuida, entre otros, al taller de Jan van Eyck, a Lambert van Eyck

 

Aceites con falta de flexibilidad y que no secan

Los aceites de distintas plantas poseen diferentes composiciones químicas. Probablemente ello nos es más fácil de percibir en la cocina que en las tiendas de materiales de arte o que en el taller de pintura. El aceite de coco tiene ciertas cualidades a temperatura ambiente que lo hacen sólido, el aceite de algunas nueces o semillas tarda mucho en secar, otros aceites al secar son un poco quebradizos y otros muy chiclosos aún secos.

Ello tiene que ver con que, aunque todos son aceites no todos son aceites del mismo tipo y no tienen el mismo tipo de cadenas moleculares. Los pintores del pasado se dieron cuenta de las diferencias entre aceites y pese a que en un principio se usar muchos diversos, con el paso del tiempo cambiaron sus recetas para que sus materiales fueran aquellos que cumplían de mejor manera la función requerida.

Los aceites que tradicionalmente más se utilizaban eran el aceite de linaza como medio principal de la técnica de óleo y temple; el aceite de nueces y el de adormideras como aceites de uso específico en brillos y en blancos que se deseaba mantener puros sin el amarilleo del aceite de linaza.

 

Jan van Eyck, Anunciación,
Óleo transferido de tabla a lienzo, 93 cm × 37 cm, 1434.

 

El tratamiento dado al aceite de linaza

Otro punto importante a considerar en relación al aceite de linaza es que al mismo se le daba un tratamiento para volverlo más secante. Este aceite era cosido junto con plomo para producir un tipo de aceite conocido como aceite negro, el cual era muy secante y a la vez muy refractante.

El aceite negro a base de aceite de linaza era el aceite más usado en la técnica de temple y óleo desde el Renacimiento y se siguió utilizando ampliamente hasta principios del siglo XX. El aceite de linaza prensado en frío y otros aceites eran utilizados por algunos artistas en puntos específicos de sus obras para lograr cierto colorido que con el aceite negro no era posible lograr, puesto que éste, pese a ser muy translucido es negruzco.

 

Jan van Eyck, Giovanni Arnolfini y su esposa, óleo sobre tabla, 1434

 

La técnica de óleo y sus aceites espesados

Hoy en día la pintura al óleo suele utilizarse directamente como sale del tubo. Esta pintura actual está hecha a base de aceite de linaza sin espesar puesto que, si se utilizara aceite de linaza espesada, la pintura saldría difícilmente del tubo. Al pintar con ella muchos emplean solvente, un poco más del mismo aceite refinado o algunos medios de gel con los cuales extenderla o darle un poco de cuerpo.

Antiguamente los tubos de óleo no existían, ellos comenzaron a utilizarse hasta el siglo XIX y poco a poco fueron adoptados por los pintores de la época. Durante muchos siglos los pintores solían preparar muchas de sus propias pinturas directamente en el taller con la ayuda de sus asistentes o estudiantes. Dicha técnica de óleo empleaba en realidad más aceites de linaza espesados que refinados. Con el paso del tiempo los pintores se dieron cuenta que las obras pintadas con aceite de linaza sin espesar tendían a ser más frágiles. Por esa razón, no se abusaba de dicho aceite, utilizándolo solo en relación a la regla de magro a grasso.

La pintura de impasto es de hecho la que más sufre a largo plazo con aceites refinados sin espesar. Conforme la pintura de óleo seca a profundidad la escasa cantidad de partículas de aceite de linaza con relación a los aceites espesados hacen que los impastos sean más frágiles y que su anclaje al lienzo sea más débil.

 

Jan van Eyck, Retrato de un hombre (Autorretrato?), óleo sobre tela, 25.5 x 19cm, 1433. National Gallery, London

 

Los inventores de la técnica de óleo

Se dice que los inventores de la técnica de óleo fueron los hermanos Van Eyck, aunque no son realmente los inventores puesto que dicha técnica como ya se mencionó, existía en la forma de temple con aceite agregado. Sin embargo, son los primeros en agregar más aceite de lo normal a su pintura al temple, con lo que lograron el resultado pictórico que todos conocemos como la técnica de óleo: pintura lustrosa de colores intensos.

 

Jan van Eyck, El tríptico de Dresden, Oléo sobre panel, 1437, 33.1cm × 13.6cm; 33.1cm × 27.5cm; 33.1cm × 13.6cm

 

La técnica de temple y óleo es la verdadera técnica de óleo

Hoy en día la técnica de óleo es pensada como una técnica distinta a la de temple. Sin embargo, hasta el siglo XIX la técnica de óleo se seguía utilizando en conjunto con la técnica de temple como una misma técnica. De hecho, al decirse técnica de óleo se asumía que el temple estaba implícito en la misma puesto que no eran pensadas la técnica de temple de barniceta y la técnica de óleo como técnicas separadas.

Aún a principios e inclusive a mediados del siglo XX la técnica de temple y óleo conjunta seguía siendo utilizada por gran cantidad de artistas. Entre estos artistas encontramos al pintor Rothko de quien estudios actuales han mostrado que las técnicas de sus cuadros pensadas como puro óleo en realidad contienen también temple y barnicetas de cera, justo como la técnica de temple y óleo de las épocas previas.

La técnica de óleo como hoy día la conocemos surge entre los años 60 y 70 cuando la practicidad de los nuevos medios como el acrílico hizo que las empresas comercializaran la técnica de óleo como una técnica mucho más simple e inmediata.

La indispensable función de las cargas en la pintura de impasto

mayo 22, 2018

El término “cargas” se usa para denominar distintos materiales inertes e incoloros que se anexan a las pinturas para volverlas más espesas. Así como los hay de distintos tipos, naturalmente producen diferentes efectos, también. Algunas ayudan a que las películas de pintura sequen rápido y a que al hacerlo consoliden de manera óptima, mientras que otras ayudan a los fabricantes de materiales para artistas a usar menos pigmento en sus tubos y hacer que las pinturas mantengan su consistencia.

Las hay de distintos tipos: delgadas, muy delgadas, medianas, gruesas y muy gruesas. En esta entrada hablaremos sobre cargas, especialmente sobre su uso en la pintura de impasto.

 

Rembrandt van Rijn, La novia judia, temple y óleo sobre lino, 121.5×166.5 cm, 1662.

 

¿Para qué sirven las cargas?

Las cargas son uno de los ingredientes más importantes de la pintura artística. Es mediante ellas que se le da absorción a las imprimaturas con las que preparamos nuestro lienzos, son las responsables de consolidar las capas de pintura de técnicas como el encausto, y es también gracias a sus cualidades que podemos pintar con impastos gruesos sin que éstos escurran del lienzo, pierdan su forma y tarden años en secar.

 

Rembrandt van Rijn, La novia judia, temple y óleo sobre lino, 1662. (fragmento)

¿Qué son las cargas?

Las cargas son polvos inhertes e incoloros, utilizados para cumplir todos los propósitos mencionados en el párrafo anterior y algunos más. Las hay desde muy delgadas, como el blanco de Boloña o el blanco de Barita, y hasta muy gruesas, como algunas arenas sílicas e inclusive ciertos materiales de construcción que también se llegan a utilizar en la pintura.

Actualmente el lugar más común para encontrar cargas dentro de la pintura comercial es en pinturas de baja calidad y en pinturas de calidad media (aunque lamentablemente también se encuentra ocasionalmente en pinturas de calidad “alta”). Las grandes marcas de pintura agregan cargas en todas sus pinturas de calidad media (conocidas como calidad de estudiante) para disminuir la cantidad de pigmento que normalmente debería emplearse en un tubo de pintura acrílica, óleo, gouache o una pastilla de acuarela.

De esta forma le dan consistencia a la pintura, reduciendo el costo de producción. A su vez esto les permite hacer que la consistencia de todos sus tubos de pintura sea similar, cosa que sin cargas es imposible de lograr.

 

Rembrandt van Rijn, La novia judia, temple y óleo sobre lino, 1662. (fragmento)

 

El pigmento, los diferentes medios y la consistencia de la pintura

Si tenemos pigmentos distintos, al mezclarlos con diferentes medios obtendremos también diferentes consistencias.

Pongamos por ejemplo la pintura al óleo. Estamos acostumbrados a sacar pintura de un tubo de óleo y esperar un tipo de consistencia específica. Queremos ver pintura espesa que no escurre en una paleta y que conserva su forma, incluso tras ser aplicada, secando a su vez bastante pronto. Mucha gente espera abrir un tubo de óleo y que al aplicar la pintura que contiene sobre un lienzo aparecerá como por arte de magia una pincelada tipo van Gogh. Esto ha causado que muchas empresas de pinturas se hayan enfocado en producir un tipo de óleos que posea ese tipo de apariencia. El problema: para lograr esto hay que hacer algunos agregados a las pinturas con el fin de igualar la consistencia de pigmentos que originalmente no tendrían ese comportamiento esperado.

Diferentes pigmentos provienen de fuentes diferentes. Algunos son óxidos de metales, otros tierra, otros pigmentos orgánicos, etcétera. Esto implica que no todos se van a comportar de la misma manera al ser mezclados con aceite de linaza. El blanco de titanio, por ejemplo, es un pigmento blanco muy pesado y con absorción nula que tiende a escurrir de los lienzos si se usa empastado. Distintas marcas de materiales emplean cargas para darles a este tipo de pigmentos (con comportamiento distinto al que el grueso de los compradores espera ver) un carácter más reconocible y fácil de manejar. Para esto se usan también las cargas, para ajustar la consistencia de las pinturas.

 

Rembrandt van Rijn, La novia judia, temple y óleo sobre lino, 1662. (fragmento)

 

El problema de usar cargas en los tubos de pintura

El problema que conlleva el uso de pinturas a las que se les ha añadido cargas desde antes de ser envasadas, es que algunas de las características de los pigmentos se pierden. Es por esta razón que este tipo de pinturas se conocen como calidad estudiante, puesto que son más baratas, pero a su vez de menor calidad.

Pigmentos muy delgados como algunas lacas, carmines, alizarinas, y muchos otros, se volverán más cubrientes y menos vibrantes al agregárseles las cargas que se emplean para las pinturas antes de ser entubadas. Las cargas forzosamente les darán cierto carácter opaco a los colores que, como tales homogeneizarán la apariencia tonal de nuestras pinturas, cosa que es a veces completamente indeseable al reducir y preestablecer nuestra paleta de posibilidades.

Así mismo, los tubos de pintura tendrán una menor capacidad tintante, puesto que se les quita pigmento para agregar en lugar del mismo la carga. Esto tendrá como resultado que ciertas pinturas serán muy transparentes al ser aplicadas, aún si se les usa un tanto gruesas.

En suma, las pinturas transparentes se volverán menos transparentes y las muy tintantes se volverán menos tintantes. Esto, como todo en la pintura, puede beneficiar a algunos pintores y ser detrimental para otros.

 

Rembrandt van Rijn, El hombre del casco dorado, temple y óleo sobre lino, 67.5×50.7 cm, 1650 -1655.

 

La ventaja de pinturas a las que se les ha agregado carga antes de ser entubadas

La ventaja que tienen estas pinturas es que para pintores que empiezan son más fáciles de manejar que lo que serían las pinturas de mayor calidad. Puesto que los colores son ni muy transparentes ni muy cubrientes o tintantes, los resultados que se consiguen con ellas son más fáciles de predecir. Con pinturas de mejor calidad, sin añadidos, hay que conocer más a fondo nuestros pigmentos, conocer más respecto a cómo se comporta cada uno de ellos, las funciones que tiene y cómo aplicarlos. La realidad es que cada tipo de pigmento se comporta de manera diferente en relación a su composición química y las características que derivan de la misma.

Para pintores que no deseen compenetrarse a tal punto con su medio, las pinturas calidad estudiante pueden muchas veces producir resultados más satisfactorios que las pinturas profesionales. Claro que, a su vez, dicha uniformidad puede ser una desventaja para aquel que quiere explorar su propia forma de pintar más profundamente.

La realidad es que al usar las pinturas a las que se les ha agregado carga previamente, algunos efectos que pueden ser logrados mediante veladuras, transparencias, grisallas y otras muchas técnicas se vuelven mucho menos espectaculares.

 

Rembrandt van Rijn, El hombre del casco dorado, temple y óleo sobre lino, 1650 -1655. (fragmento)

 

Ventajas de pinturas sin cargas previamente añadidas

Las pinturas profesionales, en las que sólo se ha empleado pigmento y medio sin cargas pre-agregadas, nos ofrecen el más grande abanico de posibilidades.

Con ellas tenemos la oportunidad de explorar a fondo las distintas cualidades de los pigmentos con que fueron fabricadas, para así usarlos como nos parezca más conveniente. Sin embargo, si tenemos en mente un resultado específico que queremos conseguir, generalmente requiere más que sólo mayor conocimiento de los materiales que estamos usando, pues también necesitaremos saber de los diversos procesos de aplicación de los mismos materiales.

Entre esos procesos de aplicación se encuentra también el uso de distintas cargas, de manera controlada y por distintas razones.

 

Rembrandt van Rijn, El hombre del casco dorado, temple y óleo sobre lino, 1650 -1655. (fragmento)

 

¿Cómo usar las cargas?

Como ya se mencionó, las cargas se emplean para dar consistencia a las pinturas, pero también para volverlas menos transparentes y para generar textura. En general, su uso depende de la función que han de cumplir y de la técnica en la que habrán de utilizarse, pero todas las cargas se agregan a las pinturas para obtener alguno de los resultados antes mencionados.

Cuando las agregamos es importante considerar que, al igual que los pigmentos, las cargas no son por sí mismas aglutinantes y que requieren, por lo tanto, de los medios de pintura para adherirse al lienzo.

Agregar carga a una pintura de tubo como óleo, acrílico o gouache implica que agreguemos poca carga o que agreguemos más medio. Si la cantidad de medio es escasa en relación a la cantidad de carga, la pintura se craquelará y no se adherirá bien a nuestro lienzo.

 

Rembrandt van Rijn, El retorno del hijo pródigo, temple y óleo sobre lino, 262×105 cm, 1662.

 

Cargas de distintos grosores

Existen cargas con muchos grosores diferentes. Entre las más delgadas encontramos el blanco de Boloña, el blanco de Barita, mientras que entre las ligeramente más gruesas encontramos el caolín. Estas cargas delgadas son ideales para ser utilizadas en técnicas como el temple de agua, la acuarela, la pintura a la caseína y el jabón de cera. Dichas técnicas no poseen una capacidad de anclaje fuerte, puesto que sus aglutinantes son delicados, por lo que deben ser utilizadas en conjunto con cargas delgadas y en cantidades controladas para que las capas de pintura se mantengan estables a la larga.

La técnica dry brush, utilizada tanto en temple como en acuarela, se beneficia ampliamente del uso de estas cargas. El pintor estadounidense Andrew Wyeth empleaba en particular el blanco de boloña como carga, tanto en sus acuarelas, como en sus temples.

Curiosamente, la técnica conocida hoy día como gouache nació de la acuarela. De hecho, tradicionalmente consiste simplemente en acuarela con extra carga para volverla más densa y menos translúcida. Al agregarle carga se debe utilizar junto a una mayor cantidad de solución de acuarela para que la carga pueda adherirse al papel.

 

Rembrandt van Rijn, El retorno del hijo pródigo, temple y óleo sobre lino, 1662. (fragmento)

Cargas medias

Entre las cargas medias encontramos el caolín, el carbonato de calcio, y también podrían entrar las arenas sílicas delgadas. El caolín y el carbonato de calcio son las cargas que mayor cantidad de usos tienen, tanto para realizar impastos, como para otras tareas dentro de la pintura. A eso se suma que también son utilizadas dentro de las imprimaturas para darles mayor absorción.

Al ser utilizadas en impastos, estas cargas ayudan a darle mayor cuerpo a la pintura y a que las pinceladas con impastos conserven su forma al ser colocados en el lienzo. También hacen que la pintura, aún usada gruesa, seque con mayor velocidad que cuando contiene exclusivamente pigmento.

El hecho de que estas cargas ayuden a secar la pintura es particularmente importante en la pintura al óleo utilizada con impastos gruesos, lo mismo que en el caso de la pintura de encausto. En la pintura al óleo usada muy gruesa los tiempos de secado pueden ser muy largos, sobre todo de la parte interna de los impastos. Por si fuera poco, conforme van secando estos impastos gruesos tienden a perder su forma y “rechuparse”. Sin embargo, si se les agrega una cantidad suficiente de carga, conservaran su forma de mejor manera, sin deformarse.

En el caso del encausto el uso de estas cargas es sumamente importante, ya que esta técnica tarda mucho tiempo en secar completamente (varios siglos, de hecho). Esto implica que continúa siendo sensible a los incrementos ambientales fuertes de calor por mucho tiempo, lo que significa que los cambios de temperatura pueden llegar a derretir los cuadros. Lo bueno es que el uso de las cargas en conjunto con este medio de pintura ayudará a que seque más velozmente y a que las capas de pintura estén mejor consolidadas y, por tanto, resistan mejor el medio ambiente.

 

Rembrandt van Rijn, El retorno del hijo pródigo, temple y óleo sobre lino, 1662. (fragmento)

Cargas gruesas

Tradicionalmente las cargas gruesas son distintos tipos de arenas sílicas. Estas son gruesas, no sólo por el diámetro de sus partículas, sino también por el peso mismo del material.

Rembrandt uso muchas arenas sílicas distintas, las cuales de hecho eran polvos de cuarzo molido. En sus cuadros, estas arenas sílicas tenían la función de ayudar a consolidar los impastos, volverlos densos, estables y ayudarles a conservar su forma -pero con una característica particular-. Al ser de vidrio transparente, los impastos de ciertas arenas sílicas permiten cierto paso de la luz entre sus partículas si son usados con la lógica correcta.

Algunos impastos de Rembrandt hechos con blanco de plomo aprovechaban tanto las cualidades del plomo como las de las arenas sílicas para generar impastos sumamente refractantes, que de otra forma no podrían haber sido creados.

 

Rembrandt van Rijn, El retorno del hijo pródigo, temple y óleo sobre lino, 1662. (fragmento)

Consejos para usar cargas

Algo de suma importancia al utilizar cargas en cualquier técnica es recordar que se les debe agregar medio suficiente para que puedan quedar adheridas correctamente al soporte. En caso de no utilizar medio suficiente, no habrá suficiente “pegamento” para adherirlas al lienzo en el cual fueron colocadas.

Lograr distintas calidades de pintura junto con las cargas (ya sea ligeramente más secas y absorbentes o con más medio e impermeables) es también algo ventajoso para la pintura. Volver ligeramente más secantes nuestras capas de pintura internas, mediante el uso de los medios correctos en las cantidades correctas, puede ser particularmente deseable si posteriormente daremos acabados superficiales a estas capas con veladuras. De esta forma, las veladuras que coloquemos se agarrarán al soporte de mejor manera y de manera perfectamente uniforme.

Y aquí acaba nuestra aportación sobre las cargas, al menos por este momento. Esperamos les sea útil.

Secretos del impasto en distintas técnicas

mayo 15, 2018

Hoy en día pintar en óleo y acrílico de forma impastada parece haberse vuelto tan simple como abrir un tubo de pintura cualquiera y aplicarlo grueso. Ya en caso que deseemos una calidad de impasto especial, podemos si acaso mezclarle a dicha pintura recién salida del tubo un medio de gel para impasto.

Las grandes empresas de materiales han hecho que los resultados de distintas técnicas antiguas, que requerían considerables conocimientos para ser logrados, hoy puedan producirse sólo destapando un tubo de pintura con preparación previa. Por desgracia, lograr buenos resultados en cualquier forma de pintura no siempre es tan simple. Esto es porque aunque un resultado se vea en apariencia similar a otro, no quiere decir que internamente sea similar.

La realidad es que cuando aplicamos impastos de pintura directa del tubo, o acondicionada con medios de gel, ésta en muchos casos cambia considerablemente de dimensión al secar. Por otra parte, si aplicamos nuestra pintura de impasto sobre un bastidor cualquiera, no pensado para pintar con impasto sobre él, la vida de nuestra obra podría verse comprometida. Por último, la pintura de impasto requiere trabajarse con cierta lógica que permita que la pintura se ancle en lo profundo de la imprimatura sobre la cual está siendo aplicada. Es de dicho procedimiento que dependerá a mediano y largo plazo la vida de la obra.

Esta vez analizaremos aspectos importantes a considerar para trabajar pintura de impasto, de tal forma que nuestros resultados sean los que buscamos y que nuestra obra sea duradera.

 

Andrew Wyeth, Blue measure (Medida azul), 1959, drybrush y acuarela.

 

De magro a graso

De magro a graso es el nombre que se le dio al sistema de pintura que mejor permite el uso de impastos.

El término de magro a graso actualmente se utiliza como sinónimo de delgado a grueso, mas también implica de fluido a denso y de seco a grasoso. De magro a graso tiene que ver con la lógica a partir de la cual se construye un cuadro.

Pese a que cuando observamos un cuadro lo que vemos es simplemente una superficie cubierta de pintura, la realidad es que un cuadro se construye a capas. Esto implica que hay varias capas internas que, aunque no son visibles sobre la superficie de un cuadro, juegan un papel importantísimo, tanto en la apariencia final del cuadro, como en la estabilidad futura del mismo.

 

Andrew Wyeth, Spring Sun (Sol de primavera), 1958, dry brush.

 

De magro a graso y su vínculo con la imprimatura

Como se mencionó en el texto pasado sobre la preparación de lienzos para pintura de impasto, la imprimatura juega un papel indispensable en la pintura de impasto. Puesto que la pintura de impasto es densa, y por tanto más pesada, requiere un mejor anclaje que aquel que requerirían formas de pintura más delgadas. Por esta razón, las imprimaturas para pintar con impasto deben ser más absorbentes que aquellas para pintura delgada.

Actualmente el grueso de los pintores utiliza un mismo tipo de gesso acrílico para preparar sus lienzos, indistintamente de si se preparan para acrílico, óleo e incluso temple, además de hacerlo independientemente de la forma en que se habrá de trabajar con dichas técnicas sobre los lienzos. Incluso suelen venderse telas previamente preparadas que supuestamente pueden utilizarse en todo tipo de técnicas. Si bien en un principio los efectos de no considerar con más cuidado la imprimatura de nuestros lienzos no siempre es visible, a la larga pueden traer consigo considerables problemas.

También cabe señalar que el uso de gesso acrílico para todas las técnicas no es ideal, debido a algo que se mencionó en la publicación pasada. Lo que deseamos de una imprimatura es que esta se compenetre íntimamente con las fibras del soporte sobre las cuales fue aplicada, que absorba y ancle a la pintura que habrá de ser puesta sobre ella y que se unifique con la pintura y el soporte. Por esta razón, lo ideal es emplear imprimaturas con cualidades análogas a aquellas de la pintura que habremos de utilizar, para que así ambas puedan unificarse más que sólo estructuralmente, uniéndose a nivel molecular.

Como ejemplo, al emplear imprimatura de aceite para pintar al óleo, la imprimatura no sólo absorbe al óleo, sino que el aceite que la misma contiene se unifica a él, generando una misma película de aceite que va desde las fibras internas del lienzo hasta los impastos superiores más densos. En caso de emplear imprimatura de acrílico, la unión del acrílico y el óleo siempre será meramente superficial, por la simple razón que el acrílico es molecularmente distinto al aceite.

La conclusión sería que lo mejor es siempre emplear imprimaturas ideales para la técnica que vamos a utilizar sobre ellas.

 

Andrew Wyeth, dibujo a lápiz y dry brush.

 

Cómo se relaciona magro a graso con la imprimatura

Una vez hayamos elegido la imprimatura correcta, aplicar la misma un poco más gruesa para volverla más absorbente juega un papel muy importante en relación al sistema de magro a graso. Como ya he mencionado en una publicación anterior sobre este sistema, magro quiere decir fluido, delgado y poco grasoso. Esto es importante en las primeras capas de pintura por tres razones:

Por un lado, si las primeras manos de pintura son fluidas, podrán penetrar fácilmente en la imprimatura y anclarse a la misma, no sólo de forma superficial, sino profunda. En caso de que empezáramos directamente con impastos gruesos, los mismos únicamente quedarían anclados de manera superficial.

Por otra parte, si empezamos con capas de pintura relativamente fluidas, pero muy gruesas, corremos el riesgo de que en ellas sólo seque primero la capa más externa, lo que conforme pase el tiempo puede hacer que nuestros impastos adquieran una textura irregular y extraña. Lo ideal para evitar esto es construir nuestras pinturas a capas cada vez más densas, que a su vez contengan cargas (de las cuales hablaremos en lo sucesivo).

En última instancia, comenzar con capas fluidas, delgadas y poco grasosas o densas permitirá que las capas de pintura que coloquemos mantengan cierta capacidad de absorción. De esta forma los impastos, e incluso veladuras superiores que coloquemos, se anclarán fácilmente a las capas previas de pintura. Para conseguir esto también juegan un papel de gran importancia las antes mencionadas cargas.

 

Andrew Wyeth, Ice Storm (Tormenta de hielo), 1971, drybrush, acuarela y gouache sobre papel.

 

Cómo se construye cada vez más graso

Construir cada vez más graso implica distintas cosas en diferentes técnicas. No mencionaré todas las técnicas, pero mencionaré aquella a partir de la cual, según mi percepción, puede deducirse la aplicación de magro a graso en todas las otras: el temple de agua.

Temple de agua: En la técnica de temple de agua construir de magro a graso quiere decir empezar con un temple con varios volúmenes de agua y terminar con pura yema de huevo sin nada de agua. En esta técnica, la frase de magro a graso describe perfectamente lo que ocurre al pintar. En un principio, las capas son fluidas por la cantidad de agua, delgadas puesto que al tener poca yema (el aglutinante) no pueden cargar gran cantidad de material, y a su vez secas puesto que contiene mucha más agua que grasa de huevo, lo que las vuelve absorbentes en relación a las siguientes capas.

La técnica de temple de agua comienza a volverse más grasa conforme empleamos menos cantidad de volúmenes de agua en nuestro temple y comienza, por tanto, a haber en él cada vez más yema. El pintor Andrew Wyeth solía decir que lo máximo que podía usarse de agua en temple de agua eran 10 volúmenes y que los impastos podían realizarse con la pura yema de huevo. De hecho, él empleaba en dicha técnica un impasto conocido como dry brush, el cual implica no sólo usar pura yema de huevo en el impasto, sino dejar secar la yema durante la noche en la paleta y agregarle más yema a la yema ya medio seca para volverla aún más grasa y densa.

Nota: La técnica de dry brush existe también en técnica de acuarela y podríamos considerarla una forma de impasto en acuarela. Ella consiste en dejar secar la pintura de acuarela en el pincel, o en un procedimiento similar al del temple en que se enriquece el medio de acuarela seco con más pintura. Existe también otro tipo de impasto en acuarela que es conocido como técnica de gouache el cual implica el uso de cargas junto con la acuarela.

 

Andrew Wyeth – Helga ‘Pageboy’ (detalle) 1979. Drybrush y temple sobre panel

 

De magro a graso en otras técnicas

Tal como se mencionó sobre el caso del temple de agua, en otras técnicas de magro a graso siempre implicará volver cada vez más densas y grasosas nuestras capas de pintura.

En temple de barniceta quiere decir usar cada vez menos agua y más yema, pero también emplear cada vez mayores cantidades de barniceta y usar barnicetas cada vez más gruesas.

En técnica de óleo implica emplear en un principio barnicetas de aceites delgados y en capas delgadas, y cada vez barnicetas de aceites más gruesos y de forma más densa.

En pintura de acrílico, lo ideal sería comenzar con acrílico fluido y posteriormente pasar a acrílicos más densos. Es importante considerar que, aunque el acrílico puede adelgazarse con pura agua, el agua es para el actílico un solvente y debilita tanto su poder de agarre como su vida sobre el lienzo. Por esta razón no es ideal emplear sólo acrílico denso y adelgazarlo con agua, sino que es mejor usar acrílico fluido y suave primero, y posteriormente pasar a acrílico denso.

 

 

Andrew Wyeth, End of storm (El fin de la tormenta), Acuarela, gouache y drybrush.

 

Qué pasa si se hace al revés

Si en lugar de pintarse de magro a graso se pinta de graso a magro, pueden ocurrir distintas cosas. En primer lugar y como ya se mencionó antes, las primeras capas de pintura no penetrarán en la imprimatura y su anclaje no será más que superficial.

En segundo lugar, nuestras capas de pintura superiores secarán antes que las capas internas, lo que puede generar arrugas en las capas de pintura conforme secan o incluso craqueladuras en las capas superiores.

A menos que nuestra intención sea jugar con distintas texturas de craqueladuras y otras texturas espontáneas (cosa que también es completamente válida), no es recomendable pintar a la inversa, sobre todo si en nuestros impastos no se han utilizado cargas.

 

Andrew Wyeth, Hierbas caídas, acuarela, gouache y drybrush.

 

Las cargas para hacer impastos densos que consoliden y que no se contraigan

El término “cargas” se usa para denominar distintos materiales inertes e incoloros que se anexan a las pinturas para volverlas más densas.

Puesto que los hay de distintos tipos, también suelen producen diferentes efectos. Algunos ayudan a que las películas de pintura sequen rápido y a que consoliden de manera óptima al hacerlo. Otras ayudan a los fabricantes de materiales para artistas a usar menos pigmento en sus tubos y hacer que las pinturas mantengan su consistencia.

Las hay de distintos tipos: delgadas, muy delgadas, medianas, gruesas y muy gruesas. En la próxima entrada hablaremos más sobre cargas, especialmente sobre su uso en la pintura de impasto.

 

 

 

 

 

La ilusión de profundidad mediante agrisamientos

abril 23, 2018

Existen varias maneras de lograr la ilusión de profundidad en la pintura artística, algunas de las cuales se generan a partir de formas específicas de tirar las líneas en dibujo para producir perspectivas. Pero hay otras que se asocian con el uso del material y otras más relacionadas con la forma en que empleamos el color.

Estas diferentes técnicas pueden ser utilizadas en conjunto o de manera independiente, ya que no a todas las técnicas y tipos de pintura les son idóneos todos los sistemas. Algunas técnicas no permiten realizar impastos, por lo que no sería práctico producir espacialidad mediante el sistema de impastos al emplearlas. De igual forma, hay momentos en que deseamos trabajar con colores muy brillantes, a causa de lo cual agrisar los colores para generar la ilusión de distancia no sería lo mejor.

La ventaja es que existen muchas formas para producir la ilusión de profundidad, que pueden satisfacer nuestras necesidades en distintas circunstancias. Aquí hablaremos de cómo producir la ilusión de profundidad mediante el contraste entre colores puros, medios tonos y tonos de gris o, en términos más simples, cómo producir profundidad mediante el uso del agrisamiento.

 

 

Colores que avanzan y retroceden

Cuando se habla de colores que avanzan y retroceden, generalmente se hace énfasis en cómo los colores fríos suelen aparentar ir hacia el fondo y los colores cálidos ir hacia el frente. Sin embargo, muchas veces se deja de lado cómo el agrisamiento de los colores puede producir la sensación de distancia o proximidad. Como se puede apreciar en la gráfica anterior, la ilusión de profundidad que producen los grises es inclusive más obvia que aquella que producen los cambios de temperatura en los colores.

Si en la gráfica anterior apreciamos la hilera superior de colores, podemos ver matices de color de diversas temperaturas unos a lado de otros. Al compararlos entre ellos es posible identificar ligeras variaciones entre la sensación que producen unos u otros. Algunos tienden a sentirse muy cercanos a nosotros y otros un poco más distantes. Pero ¿qué ocurre cuando comparamos la ilusión de distancia o proximidad que producen los cambios de matiz por sus temperaturas con la ilusión de distancia o proximidad que se produce entre matices brillantes, matices en medios tonos de grises o matices como sombras?

Si observamos la imagen de arriba de manera conjunta, lo más probable es que percibamos los colores brillantes como cercanos a nosotros, los medios tonos como de distancia intermedia y los tonos de sombra como los más lejanos; esto ocurre independientemente de si los matices de color que estamos observando son fríos o cálidos.

 

Arkhip Kuindzhi, Noon: Herd in the Steppe (Mediodía: manada en la estepa), 1895.

 

Profundidad y agrisamiento

La profundidad o espacialidad dentro de la pintura es una ilusión, tanto óptica como psicológica. Algunos de los recursos con los cuales se logra la misma, juegan con la forma en que nuestros ojos perciben la luz y el color, mientras que otros se sirven de que nuestra mente está acostumbrada a percibir el espacio instintivamente dentro de la naturaleza.

El recurso del agrisamiento para generar profundidad se vale principalmente de la forma en que percibimos instintivamente el espacio dentro de la naturaleza por medio del color. Como ya se explicó en los dos textos anteriores (cómo usar el contraste para producir la ilusión de espacialidad y cómo emplear el color para producir la ilusión de espacialidad), el factor más importante que un pintor debe considerar, a la hora de querer producir la ilusión de espacialidad en la pintura, es la atmósfera que lo rodea.

Los gases, vapores, partículas de polvo y otras substancias que flotan en el aire, volviéndolo más o menos denso y más o menos translúcido, es el principal factor que afecta cómo percibimos la distancia en el mundo físico. Esto es así puesto que aunque la atmósfera que nos rodea parezca ser completamente translúcida en distancias cortas, en distancias más largas se vuelve obvia su presencia.

 

Henri Manguin, Jeanne allongée sur un canape (Jeanne acostada sobre un sofá), óleo sobre tela, 89.5 x 116.5 cm, 1912.

 

Cómo afecta la atmósfera el color y la definición de los objetos en la distancia

La atmósfera afecta de distintas maneras nuestra percepción del color y de las formas en la distancia. Dependiendo de qué tan densa o rala sea, interferirá de menor o mayor manera sobre aquello que observamos a través de la misma. Lo interesante de este fenómeno para la pintura es que los seres humanos reaccionamos de forma instintiva en relación al mismo, por lo que si un artista emplea el color inspirado en cómo este es percibido por nosotros dentro de la naturaleza, tendrá la capacidad de producir ilusoriamente lo que la misma naturaleza nos indica mediante su comportamiento. Esto se explicará a continuación.

En primera instancia, a mayor distancia hay entre lo que vemos y nosotros, mayor densidad de atmósfera hay. Esto implica a su vez una mayor distancia que tendrá que atravesar la luz para llegar a nuestros ojos y, a su vez, implica que la atmósfera se volverá más presente, hasta el punto en que si se vuelve demasiado densa no nos permitirá ver lo que está del otro lado (como llega a ocurrir en muchas ciudades).

En segundo lugar, a menor luz refractada llegue hasta nosotros desde los objetos que estamos observando, los colores de aquello que vemos perderán brillantez y disminuirá también su temperatura. Puesto que luz es igual a calor, tanto el matiz como la intensidad de los colores se ve afectada por la disminución de información lumínica que ocurre a causa del filtro que impone la atmósfera.

Tercero, conforme la atmósfera se vuelve más presente entre aquello que observamos en la distancia y nosotros, el color de la misma se mezcla ópticamente con aquello que vemos. De esta forma, el color local de lo que estemos observando se mezclará con el tono grisáceo de la atmósfera, haciendo que nuestros ojos los perciban en conjunto.

Por último, conforme la misma atmósfera se hace más presente, disminuirá el contraste de aquello que vemos al invadirlos con su color y opacidad, disminuyendo de esta forma el contraste de lo que vemos.

 

Henri Matisse, Autorretrato, óleo sobre lienzo,1900. Centre Pompidou, París, Francia.

 

Brillantez y agrisamiento para generar la ilusión de proximidad o profundidad

Basado en lo que se dijo anteriormente, si queremos producir la ilusión de proximidad o profundidad en la pintura mediante el uso de grises, debemos reproducir las repercusiones de la densidad de la atmósfera sobre el color.

La atmósfera interfiere con la brillantez del color: Por esta razón podemos valernos de la brillantez del color para generar la ilusión de proximidad o distancia. La misma puede conseguirse de distintas formas.

Por un lado, existen pigmentos que son más brillantes que otros debido su color. Algunos de los pigmentos contemporáneos, como las quinacrodinas, son sumamente luminosos y brillantes. Lo mismo ocurre pigmentos como los fthalocyaninas y los ultramares. Por otra parte, existen pigmentos más térreos como óxidos, ocres y sienas, e incluso colores de sombra que naturalmente son menos brillantes que los pigmentos modernos producidos en laboratorio. Pero no sólo la brillantez de los pigmentos cambia el resultado, sino que también hay cambios según su pureza o cantidad de agrisamiento.

Al emplear pigmentos de colores más brillantes al frente, produciremos la sensación de proximidad. Al emplear pigmentos menos brillantes a la distancia, produciremos la sensación de lejanía. Sin embargo, la brillantez del color de un pigmento no es lo único que interfiere con la ilusión de proximidad o profundidad que el mismo puede producir. Esto se debe a que la forma en que aplicamos los pigmentos también acentúa o decrece su brillantez.

 

Claude Monet, Grand Canal, Venice (Gran Canal, Venecia), óleo sobre lienzo, 73.7 x 92.4 cm, 1908. Museo de bellas artes, Boston.

 

Distintas formas de aplicación, distintos niveles de brillantez

La composición química de distintos pigmentos los hace más gruesos o más delgados respecto a otros pigmentos. Esta cualidad hace que algunos puedan emplearse convenientemente en masa, mientras que otros en veladura.

En los textos sobre cómo pintar objetos que aparenten emitir luz escribí sobre cómo existen distintas formas de aplicar pigmentos para lograr exaltar luminosidad en los mismos. Este es uno de los mejores recursos para acentuar la luminosidad de los pigmentos, permitiendo así acentuar lo que los mismos nos permiten producir.

El secreto para darle brillantez a un color mediante su aplicación radica en los bajotonos de los colores. Sin embargo, al ya haberme explayado sobre ese tema en otra ocasión, lo evitaré para quienes ya lo hayan leído, invitando a los interesados a leer la publicación en cuestión: cómo pintar objetos que aparenten emitir luz.

 

John Singer Sargent, Drying sails (Velas secándose), acuarela sobre papel, montado sobre tabla, 35.5 x 50.8 cm, h. 1902.

 

El agrisamiento y el color

El agrisamiento está ligado con la brillantez de un color, mas no siempre son completamente dependientes ambos factores. Esto se debe a que en pintura la brillantez de un color también depende de las cualidades de su pigmento.

En oposición, hablar de agrisamiento, a diferencia de hablar de brillantez, puede no depender de las cualidades químicas de un pigmento -a parte de su color-. Con esto quiero decir que el agrisamiento de un color no depende de qué tan refractante sea o qué tan translúcido y saturado de color sea al ser aplicado en veladura. El agrisamiento de un color depende por completo de la pureza o cantidad de gris que posee.

 

Claude Monet, Lirios acuáticos, óleo sobre lienzo, 151,4 x 201,0 cm, h. 1915. Nueva Pinacoteca, Múnich.

 

Colores puros, medios tonos y sombras

Como se mencionó al principio de esta publicación, después de la primera gráfica, al ser colocado sobre un lienzo, la pureza de un matiz de color influye en qué tan próximo a nosotros se sienta en relación a otros colores que puedan rodearlo.

La pureza de un matiz “decae” cuando se mezcla dicho color con su complementario, con negros o con tonos de gris; de esta forma surgen medios tonos o colores de sombra. A más agrisado sea un color, mayor sensación de profundidad generará.

El problema que surge entonces es que no siempre deseamos utilizar colores obscuros al fondo y luminosos al frente, y hasta ahora pareciera que para generar la ilusión de espacialidad debe ser de esta forma. Sin embargo y, por suerte, no es así.

La manera de remediar esta regla es mediante el uso del blanco.

 

Pieter Brueghel el viejo, Cristo y la adúltera, óleo sobre lienzo, 24 × 34 cm, 1565.

 

Conforme el agrisamiento sube, la intensidad del color disminuye

Conforme aumenta el agrisamiento de un color y para conseguir que se vaya hacia la distancia, también se debe disminuir la intensidad de dicho color. Con esto quiero decir que los grises de medios tonos y sombras se volverán un tanto neutrales, puesto que conforme la atmósfera invade los colores de aquello que observamos a la distancia, una ilusión blanquecina también aparece en ellos. De esta forma, el contraste se reduce en los colores que observamos a la distancia, a la vez que el agrisamiento se incrementa.

El blanco puede ser un color complejo de dominar. En esta circunstancia, pese a que un color sea muy agrisado, el blanco hará que aparentemente recupere parte de su brillantez. Debido a esto, identificar asertivamente a ojo qué colores son más grises que otros en nuestra paleta se vuelve una tarea compleja que toma tiempo y experiencia dominar.

Para dominar esto lo mejor es en un principio realizar nuestra paleta de colores antes de comenzar a trabajar. De esta manera podremos saber qué colores son más grises y cuáles menos, aún si el blanco no nos permita identificarlo claramente. Por el contrario, si realizamos los colores al momento, a menos que estemos entrenados a identificar los colores, nos confundiremos fácilmente y no lograremos el efecto deseado.

 

Joaquín Sorolla y Bastida, The Horse’s Bath (El baño del caballo), óleo sobre lienzo, 205 × 250 cm, 1909.

 

La sensación de espacialidad

Lo último mencionado respecto a la dificultad de identificar si un color es más gris que otro al momento de estar pintando, podría parecer contradictorio. Si la diferencia entre un color y otro no es visible o “identificable”, ¿cómo puede afectar la forma en que se percibirá la profundidad en un cuadro?

La respuesta no es compleja, la realidad es que pese a que los espectadores no puedan identificar conscientemente qué tan gris es un color o qué tan puro, la diferencia entre los colores se siente mucho más de lo que se entiende.

Taller de Especialización Técnica para Pintores

marzo 13, 2018

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La Mtra. Luz García Ordóñez imparte el taller de Especialización Técnica para Pintores en nuestro taller en modalidad continua, los días lunes de 10:00 – 14:00 hrs en horario matutino, y de 15:30 a 19:30 hrs en horario vespertino. 

 

Curso Fecha Horario Costo
1 Curso de Especialización Técnica para Pintores Cada lunes a partir del lunes 28 de Enero 2018. De 10:00 a 14:00 h. o de 15:30 a 19:30 h. $3,600.00 cada cuatro sesiones.

 

Se ofrece un 10% de descuento a estudiantes y maestros con credencial vigente.

Todos los cursos incluyen Diploma con valor curricular S.E.P. Reg. 832.

Todos los cursos incluyen materiales  (excepto pinceles, espatulas, cuaderno de apuntes, lapiz, goma y pluma que cada alumno debe traer por su cuenta).

Todos los cursos son impartidos en Nuestro taller.

Informes: (55) 5373-1059, [email protected]

Curso de Técnicas y Materiales – Mayo 2018

marzo 5, 2018

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La maestra Luz García Ordóñez impartirá el siguiente curso en el mes de mayo de 2018:

 

Curso Fecha Horario Precio
1 Técnicas y Materiales en la Pintura viernes 4 y sábado 5 de mayo de 2018 10:00 am a 2:00 pm y de 3:30 a 7:30 pm $ 3,700.00 (Incluye la mayoría de los materiales)
A través de la historia de la pintura, los pintores han utilizado diversos soportes medios y materiales cuyas características otorgan a los colores cohesión y anclaje así como distintas calidades ópticas: transparencia, opacidad, saturación, brillo, etc. Las técnicas pictóricas, tales como el temple, encausto, óleo, gises al pastel, acuarelas, jabón de cera, técnicas de dibujo, acrílicos, etc., dotan de personalidad única a los colores mediante el uso de diversos medios.

Es en “la cocina del artista” —como se le suele nombrar al trabajo de taller— en donde se experimenta con las técnicas y donde se utilizan, producen y comprenden las esencias, barnices, aceites, resinas, gomas, ceras, antifungales, secativos, acrilatos, cargas y pigmentos, entre otros muchos materiales.

Objetivos generales

  • Brindar información practico-didáctica para preparar soportes con diferentes imprimaturas, elaborar barnices, barnicetas, óleos, encausto, acuarelas, gouache, gises al pastel, pintura acrílica, a la caseína, al jabón de cera, al temple y mixtas.
  • Demostrar procedimientos varios para el uso práctico de las diferentes técnicas de pintura.

Se ofrece un 10% de descuento para estudiantes y maestros con credencial vigente.

Todos los cursos incluyen Diploma con valor curricular S.E.P. Reg. 832.

Este curso incluye la mayoría de los materiales (excepto pinceles, espátulas, paleta para mezclar colores, cuaderno de apuntes, lápiz, goma, sacapuntas y pluma) que cada alumno deberá traer por su cuenta.

Puedes apartar tu lugar con un anticipo de $1000.00. Por favor mándanos un email a [email protected] para brindarte el número de cuenta.

Informes: (55) 5373-1059 y (55) 5373-8888 ext. 101

Curso Intensivo de Encáustica y Técnicas a la Cera – Abril 2018

febrero 26, 2018

Curso Fecha Horario Ubicación Precio
Curso intensivo de encaústica y técnicas a la cera Viernes 20 y Sábado 21 de Abril 2018 10:00 am a 7:00 pm Av. Jardines de San Mateo 20 A,
Conjunto San Miguel, C.P. 53010
Naucalpan, Edo. Mex.
         $3,870.00

(Incluye la mayoría de los materiales)

El encausto es una técnica de pintura translúcida de hermosa apariencia que puede ser utilizada a manera tanto espontánea como controlada, con finísima precisión. De hecho, algunos de los primeros retratos figurativos de la historia fueron hechos en técnica de encausto, mismos que fascinaron a pintores de épocas posteriores. Entre estos se encuentran Leonardo da Vinci, el Greco y Diego Rivera. Su multiplicidad de posibilidades hace de esta técnica ideal para ser utilizada tanto en pintura abstracta como figurativa o puntos intermedios entre ambas. Lo importante a considerar al utilizar encausto, es que para el realismo, el medio debe permitir la precisión, para lograrlo el pintor debe hacer que el encausto tenga las características que le den este comportamiento. Por otro lado, a la hora de hacer pintura abstracta, el pintor podría necesitar que su material tenga la capacidad de comportarse de múltiples formas y generar una amplia gama de resultados, tanto ópticos como matéricos. En ambos casos la importancia de que el artista conozca el material y tenga la capacidad de controlarlo es lo que determinará si logrará o no aprovechar las magníficas cualidades de esta técnica, que han fascinado a grandes pintores a través del tiempo y con ello, poder enriquecer su obra.

El encausto es una pintura imperecedera, de presencia laqueada que no se altera y que permite abundantes juegos plásticos. Es altamente flexible en cuanto a aplicación de materiales en diferentes grosores, desde los ínfimamente delgados hasta los muy gruesos. Es un material que por sus características, queda completamente anclado a la imprimatura desde las primeras manos, volviéndose con el tiempo una unidad con ella. Es capaz de generar textura y se le puede incrustar oro, y otros elementos, utilizarlo con sílice y vidriar su superficie provocando una apariencia refractante. Puede ser trabajado en caliente o en frío y producir desde la figuración más precisa hasta la abstracción más espontánea.

Para utilizar exitosamente esta técnica es indispensable conocer cómo preparar soportes especiales, controlar la transparencia del material, utilizar cargas, y saber qué función tienen las resinas.

Objetivos:

  • Analizaremos los materiales, imprimaturas y medios en sus distintas durezas.
  • Estudiaremos cómo aplicar las capas de pintura en técnicas de encausto para lograr óptima pintura tanto figurativa como abstracta.
  • Estudiaremos cómo producir representaciones precisa en encausto, sin que éstas sufran modificaciones con el calor.
  • Estudiaremos cómo producir múltiples juegos plásticos aprovechando el carácter natural de los elementos del encausto en múltiples modalidades.
  • Analizaremos el uso de metales en polvo, laminados de oro y otros metales, sus métodos de aplicación y su comportamiento e interacción con otros materiales.
  • Estudiaremos el uso del vidriado en el encausto.
  • Cada alumno ejecutará una obra con procesos técnicos de pintura abstracta y figurativa en técnica de encausto donde aplicará lo visto en el curso.

Se ofrece un 10% de descuento para estudiantes y maestros con credencial vigente.

Todos los cursos incluyen Diploma con valor curricular S.E.P. Reg. 832.

Este curso incluye la mayoría de los materiales (excepto pinceles, espátulas, paleta para mezclar colores, cuaderno de apuntes, lápiz, goma, sacapuntas y pluma) que cada alumno deberá traer por su cuenta.

Puedes apartar tu lugar con un anticipo de $1000.00. Por favor mándanos un email a [email protected] para brindarte el número de cuenta.

Informes: (55) 5373-1059 y (55) 5373-8888 ext. 101